Despejando dudas con la dermatóloga Nadia Benítez: Skincare en adolescentes ¿cuidado de la piel o exceso de productos?
Las rutinas de cuidado facial son cada vez más comunes entre adolescentes y preadolescentes. Influencers, videos virales y recomendaciones en redes sociales impulsan el interés por el skincare, aunque también generan dudas sobre qué productos son realmente necesarios y cuáles pueden resultar perjudiciales. Para conocer más sobre este tema, Despertar Entrerriano conversó con la dermatóloga Nadia Benítez.
¿Por qué creés que el interés de los adolescentes por el cuidado de la piel creció tanto en los últimos años?
Se nota que el interés por el cuidado de la piel creció notablemente. Creo que se debe mucho a las redes sociales, porque hoy en cualquier TikTok, Instagram o incluso Facebook aparecen influencers promocionando skincare, rutinas y productos. Lo toman como parte de un estilo de vida saludable y de bienestar, y eso me parece que está muy bien porque ayuda a concientizar sobre el cuidado de la piel desde edades tempranas.
El tema es la sobreinformación. Está buenísimo que los chicos quieran cuidarse la piel, pero siempre con bases científicas y con un profesional que los guíe, porque todo tiene que estar adaptado a cada tipo de piel. Entonces está buena esta moda del cuidado de la piel, pero también tiene que existir seguimiento y asesoramiento para que realmente sea algo positivo.

¿Qué riesgos existen cuando un adolescente utiliza productos sin una evaluación profesional previa?
El principal riesgo es utilizar productos que no sean necesarios para ese tipo de piel o que no cumplan el objetivo que la persona busca. Eso depende mucho de la edad, de las características de la piel y de la necesidad de cada paciente. Usar productos incorrectos puede generar irritaciones, dermatitis, alteraciones en la barrera cutánea, sensibilidad o enrojecimiento. Además, hay que entender que muchos productos vienen de la industria cosmética y contienen distintos aditivos. Algunos pueden actuar como disruptores endocrinos, es decir, pueden comportarse como hormonas externas.
En los adolescentes esto cobra importancia porque están atravesando cambios hormonales constantes. Por eso es fundamental que el uso de productos esté supervisado y no se base únicamente en recomendaciones que aparecen en redes sociales.
¿Existe una edad recomendada para comenzar una rutina de cuidado facial?
No existe una edad exacta para comenzar, pero sí es recomendable incorporar hábitos básicos desde edades tempranas. Siempre digo que el primer antiage es el protector solar. El principal daño que recibe la piel es el fotodaño producido por el sol. Eso es lo que genera envejecimiento, pérdida de luminosidad, manchas y arrugas con el paso del tiempo.
Por eso, desde la infancia ya debería existir el hábito del protector solar. Después, según cada caso, se puede agregar un limpiador suave y un hidratante cuando sea necesario. Esos tres pasos constituyen la base del cuidado cutáneo tanto para adolescentes como para adultos. Además, es importante aclarar que el protector solar debe usarse incluso en días nublados porque la radiación ultravioleta sigue presente.

¿Las limpiezas faciales realizadas por cosmetólogas son recomendables?
Sí, las recomiendo. Hay pieles más grasas, más porosas o con determinadas características que pueden beneficiarse de una limpieza profunda que los cuidados domiciliarios no siempre logran.
Las cosmetólogas son profesionales que se especializan justamente en el cuidado de la piel y pueden realizar distintos procedimientos que complementan perfectamente una rutina de cuidado facial. Como en cualquier profesión, después dependerá de la experiencia y la formación de cada profesional, pero en líneas generales considero que son una muy buena herramienta cuando están bien indicadas.
¿Cuáles son las problemáticas dermatológicas más frecuentes en los adolescentes y qué errores suelen cometer?
La principal consulta en adolescentes sigue siendo el acné, asociado a todos los cambios hormonales propios de la edad. También vemos piel grasa, dermatitis seborreica, sensibilidad cutánea y algunos tipos de eczema. Entre los errores más frecuentes aparecen el uso excesivo de exfoliantes, la combinación de muchos productos con activos fuertes, las recetas caseras sin evidencia científica, la automedicación o copiar rutinas que vieron en TikTok o Instagram.
Muchas veces llegan al consultorio después de haber probado distintas cosas que les recomendó alguien o que vieron en internet. El problema es que no todas las pieles son iguales y cada paciente tiene un nivel de tolerancia distinto a los productos. Por eso siempre insisto en que las rutinas deben ser personalizadas.

¿Qué recomendaciones básicas debería tener en cuenta cualquier adolescente que quiera empezar a cuidar su piel?
Lo más importante es entender que una piel sana no necesita rutinas complejas. A mí me gusta trabajar con rutinas minimalistas porque, en dermatología, muchas veces menos es más. Siempre recomiendo protector solar todos los días, un limpiador adecuado y un hidratante cuando sea necesario.
Lo importante es la constancia. Una rutina sencilla que pueda mantenerse durante meses da mejores resultados que una rutina de diez pasos que se abandona a las pocas semanas. También es importante no perseguir estándares irreales. Muchas de las pieles que vemos en redes sociales tienen filtros o edición. El objetivo no debería ser tener una piel perfecta o de porcelana porque eso no existe. Lo importante es tener una piel saludable.
Dra.Nadia Benitez
MP 14246 MN 153050
Médica especialista en Medicina Interna, Dermatología.
Diplomada en Medicina estética.
Ig: @dranadia.dermatologia
Página web: Nadia Benitez






