En el Día Internacional de las Juezas entrevistamos a Delfina Geist quien nos detalló sobre su labor en la sociedad
Este 10 de marzo se conmemoró el Día Internacional de las Juezas, y nuestro medio Diario Despertar Entrerriano tuvo la posibilidad de dialogar con Delfina Geist, abogada y oriunda de Federación pero que cumple sus funciones como Jueza de Familia Nº 3 de Concordia.
Geist nos comentó sobre sus funciones, como es trabajar en la segunda ciudad más importante de Entre Ríos y cuáles son los temas más relevantes de su profesión.
También abordamos algunos temas relacionados a su vida personal como por ejemplo el inicio de sus estudios en la Prefectura Naval Argentina.
En este sentido, la letrada nos dijo que «es un orgullo para mí representar al poder judicial y dentro de la ciudad de Concordia, es un desafío porque estamos hablando de la segunda ciudad más importante de la provincia con mayor cantidad de habitantes y de conflictividad. Se ve una gama de conflictos lo que implica estar a la altura de las circunstancias para resolver cada caso».
Sobre el inicio de sus funciones como jueza en Concordia dijo que «estoy hace exactamente un año que asumí como suplente en el cargo de Jueza Nº 3 de Concordia. Yo estudié abogacía en Santa Fé, pero de grande, porque mis padres no estaban en un nivel económico como para afrontar mis estudios. Ingresé a la fuerza, a Prefectura para poder ayudar a mis padres. Mi papá era carnicero y un día llegó a la Prefectura para decirme que ahora sí podía pagarme mis estudios» y agregó: «Faltando 3 meses para recibirme como el mejor tercer promedio de la fuerza, me dí de baja y me fui a estudiar abogacía.
«Mi papá era comerciante y mi mamá docente, no era fácil. Cuando termino la carrera de abogacía vuelvo a Federación, que es mi ciudad natal, a ejercer y asumir como Jueza de Paz. Me inscribí a un concurso, pero tuve la posibilidad también de ser concejal de mi ciudad, es por eso que renuncié al concurso y asumo como edil», comentó Geist.
DDE: ¿Podría describir un día típico como jueza?
DG: Ingreso a las 7 AM al juzgado dónde las audiencias inician a las 8 AM, ahí recibimos a los abogados y a todas las partes. A las 12.30 hs aproximadamente hay una audiencia detrás de la otra. Es todos los días de lunes a lunes. Las guardias se dividen 10 días cada juez, somos jueces de familia y penal de menores, cuando hay un hecho delictivo que tiene un señalamiento a menores de edad, nosotros tenemos la obligación de hacer la audiencia en 24 hs. Si el hecho se cometió un viernes, la audiencia es el sábado. Lo mismo pasa durante la semana.
DDE: ¿Qué es lo que más le complace como jueza?
DG: Al equipo de trabajo y a mí lo que más nos llena hasta llegar a las lágrimas, es cuando una familia viene a conocer a su adoptante, quien será su hijo. Esa mamá va construyendo una identidad, se va sintiendo mamá, vienen con regalos, bolsos, cosas. Uno ve ese acercamiento y que con el tiempo se vuelve positivo, con la integridad de ese niño, es el mayor reconocimiento que uno puede tener. Nuestra tarea ahí se ve reflejada, porque sino en el día a día uno no se da cuenta. Ahí decimos, ‘hice algo que a la sociedad le sirvió’.
Delfina Geist, oriunda de Federación , Jueza de Familia Nº 3 de Concordia.
Tuvimos varios niños en esas situaciones, y después de curiosos seguimos preguntando como están, más allá de todos los informes. Seguimos preocupados emocionalmente, es una situación que nos devuelve a los conflictos que no podemos resolver.
DDE: ¿Hay hechos difíciles?
DG: Si, muchos. Régimen de comunicación donde vemos sufrir a los niños. El conflicto cuando uno está dentro, no ve muchas cosas. Nosotros que lo miramos desde afuera y desde arriba, es difícil acercar posiciones. Hay un equipo técnico que trabaja como asistentes sociales, psicólogas, psicopedagogas, psiquiatras, médicos que trabajan con nosotros y son quienes nos dan sugerencias para abordar el conflicto desde otra mirada.
Nos auxiliamos de ellos para resolver estos conflictos más que nada a los que involucran niños. Las cuestiones de adultos se van resolviendo con el tiempo, cuando los chicos están involucrados, los procesos son muchos más complejos.
DDE: ¿Cómo evoluciona o crece su rol de jueza?
DG: Los jueces vamos aprendiendo de las personas y de la evolución de la sociedad. Este 2024 es el año de la justicia resiliente. Es un año para pensar como la justicia se adapta a la sociedad. Antes no estaba la convivencia, el Estado busca regular otras situaciones de la sociedad. Nosotros aprendemos de eso, más nuestra capacitación que es obligatoria, vamos buscando la justicia de los casos.
Buscamos la justicia de los casos, tendemos a buscar paz social, a una justicia adaptada a las necesidades de la gente. Queremos una justicia presente, consciente de las necesidades. El respeto a las personas, en ese equilibrio y búsqueda, es nuestra mayor fortaleza para resolver con justicia cada caso.
DDE: ¿Cuál es el rol de una Jueza de Familia?
DG: En el juzgado se ponen sobre la mesa conflictos donde se involucran casos de niños o no, pero todo lo que involucra a las familias. Divorcios, violencia de género, adopciones, etc. Lo primero que se hace es fijar una audiencia donde escuchamos las partes, que se exponen ahí. Tratamos de acordar, pero cuando no se logra es necesaria la intervención judicial, pero siempre tratando de acercar las posturas.
Llamamos el «interés superior de niño» pensando sobre si hay personas vulnerables como mujeres, niños o ancianos, ahí pensamos en este grupo y el resto ver como se acomodan. Si hay niños, primero pensamos en la comodidad de ellos.
DDE: ¿Cómo impacta su profesión en la sociedad?
DG: Sin familia no hay sociedad, una sociedad sin familia no existe. Yo como Estado intervengo en una construcción afectiva más importante, en la base de la sociedad. Todas las decisiones que yo tomé siento que tienen que ser consensuadas, no obligadas, si lo tengo que hacer para cumplir algo en beneficio de algo, alguna parte del conflicto -la ley te da las herramientas para hacer cumplir las decisiones judiciales- vos proyectas o reflejas cuánto influye una decisión en el seno de la sociedad que es la familia.
Es un gran esfuerzo, una responsabilidad grande que el Estado se involucre. Hay conflictos que solo es necesario hablar sin intervención judicial.
La decisión judicial implica una gran responsabilidad porque es cuando el Estado se involucra en la familia, por eso hay que tener cuidado.
DDE: ¿Cómo analiza su profesión dentro de 10 años?
DG: Estaba escuchando la palabra de. Dr. Portela, presidente del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos y él en el acto de apertura del año judicial, habló sobre el enojo de las personas con los jueces. Eso a nosotros nos tiene que abrir los ojos, porque no estamos dando las respuestas que ellos quieren. Algo debemos estar fallando, es por eso que mi anhelo es trabajar en la impronta de la sociedad. Que piensan y qué hacemos distintos al tener una respuesta negativa de la sociedad con nosotros.
Queremos tener el contacto social, físico y constante con la gente, con la justicia va a los barrios. En 10 años queremos mejorar esa imagen del poder judicial, y 10 años es un tiempo importante.
DDE: Si tuviera que elegir este camino… ¿lo haría otra vez?
DG: Si, no estoy arrepentida para nada de hacer la Prefectura. Mi pasó por la fuerza me enseñó disciplina, esfuerzo y que ante el cansancio uno puede más. Todo esto me lo enseñó mi familia, que le costó mucho con tiempos buenos y malos. Todo esto lo aprendí de ellos y hace que uno tenga éxito en lo que quiere.
Te invitamos a que conozcas más detalles sobre la historia de Delfina Geist, Jueza de Familia de Concordia, viendo la entrevista completa de «Entrevistados» ya disponible en nuestro canal de YouTube: Diario Despertar Entrerriano.







