Despejando dudas sobre la Catarata Congénita: Detección temprana y tratamiento clave para la visión infantil con el Dr. Darío Busto
La catarata congénita es una condición en la que se desarrolla una opacidad en el cristalino del ojo desde el nacimiento o las primeras semanas de vida; y se distingue por su aparición durante el desarrollo intrauterino. Para conocer más al respecto desde Despertar Entrerriano nos comunicamos con el profesional Dr. Dario Busto, Oftalmólogo infantil.
¿Qué es la Catarata Congénita?
Según lo que nos explicó el profesional, la catarata congénita se produce durante el desarrollo fetal y se diferencia de las cataratas adquiridas en adultos, que generalmente son consecuencia del envejecimiento.
Este tipo de catarata por lo general se detecta en los primeros días o semanas de vida, y a menudo, el primer signo de la catarata congénita se observa durante los controles oftalmológicos o pediátricos iniciales.
“La catarata congénita es una catarata que se produce siempre en el momento de la formación intrauterina. Si bien hay diferentes tipos de catarata congénita, la gran mayoría de las veces se diagnostica en el primer control oftalmológico e incluso en los primeros controles pediátricos”, señaló el Dr. Busto.
“En el niño se produce generalmente vinculado a enfermedades generales o algún problema en el desarrollo intrauterino que hace que la visión del chico se vea comprometida. Es por eso que necesita tener un rápido diagnóstico para hacer un rápido tratamiento. Porque aquellos chicos que se diagnostican de forma temprana tienen mejores probabilidades de tener una buena visión el resto de su vida”, subrayó.
Detección y Diagnóstico
La detección temprana de la catarata congénita es fundamental. En este sentido el Dr. indicó que el signo más característico es la leucocoria, o pupila blanca, que ocurre cuando la catarata bloquea el paso de la luz a la retina, haciendo que la pupila aparezca blanca en lugar de negra.
“Cuando uno mira a los ojos al chico en la pupila, que generalmente se ve de color negro, que es a través de la cual podemos ver y a través de la cual atraviesa la luz para llegar a la retina; en estos chicos que tienen cataratas, sobre todo cuando son cataratas importantes, porque puede darse que no sean cataratas totales, pero cuando son cataratas totales se ven blancos, es decir, se le ve la pupila de color blanco y llama mucho la atención”.
Esto puede ser evidente en uno o ambos ojos. Aunque los recién nacidos tienen una visión limitada, la leucocoria suele ser perceptible para los padres o los pediatras, según explicó el profesional ya que “los bebés en las primeras semanas tienen una visión muy baja, por lo cual es normal que no fijen la vista, entonces uno lo puede tomar a esto dentro de las estadísticas normales. Pero en aquellos casos donde existe la leucocoria, que es donde la pupila se ve de color blanco, es más fácil de detectar al ojo humano”.
Es por esto que el especialista indicó que “generalmente, lo que nosotros recomendamos, y que la Sociedad Argentina de Pediatría recomienda, es realizar en el primer control el reflejo pupilar. El reflejo pupilar es un método diagnóstico que lo puede hacer cualquier persona, pero que generalmente lo recomendamos hacer a los pediatras y que también nosotros lo hacemos en el consultorio, donde con un oftalmoscopio iluminamos los ojos de los chicos con la intención de ver el reflejo que se produce al pasar la luz a través de la pupila, rebosar en la retina y volver. Esto da un reflejo que generalmente se ve de color anaranjado. Es lo que normalmente podemos ver en las fotos. Cuando sacamos una foto con flash, da un reflejo que tiene ese color”, explicó el Dr.
Y señaló que “en los chicos que tienen cataratas, sobre todo que son cataratas importantes, ese reflejo no se presenta. Y si es una catarata unilateral, es decir, en un solo ojo, el reflejo se presenta en el ojo sano y no en el enfermo. Y si es una catarata en ambos ojos, es decir, son cataratas bilaterales, el reflejo no se ve en ninguno de los dos ojos. Particularmente nosotros lo detectamos en el primer control del nacido, que se recomienda realizar dentro del primer mes de vida. Esto es muy importante, no retrasar ese control, porque hay muchas cataratas que se pueden detectar en ese primer mes de vida, y de ser así se pueden solucionar y pueden llegar a tratamientos que son efectivos. Pero cuando pasa más tiempo, ya todo se complica y las posibilidades visuales de los chicos son más pobres”, recalcó.
-¿Cuáles son las opciones de tratamiento disponibles para la catarata congénita?
“Los tratamientos dependen de qué tipo de cataratas sean. Las cataratas que son totales, es decir, aquellas que no dejan pasar la luz, son de tratamiento quirúrgico siempre, sobre todo cuando son muy importantes, centrales y que no dejan ver al paciente. Es importante señalar que cuando son unilaterales, es decir, cuando están en un solo ojo, tienen que ser operadas entre el mes y los dos meses de vida. Eso es un tiempo que es muy importante, porque aquellos chicos que pasan los dos o tres meses con una catarata unilateral que no fue operada, tienen menores posibilidades a futuro de lograr una buena visión de ese ojo. Cuando la catarata es bilateral, es decir, de los dos ojos, puede esperar un poco más de tiempo, pero también es recomendable operarla en los primeros meses”.
“La cirugía, a diferencia de lo que son los adultos donde se coloca un lente intraocular para suplantar el cristalino que se pacifica por la catarata, en los chicos suele no colocarse el lente, generalmente lo que se hace es sacar la catarata y a los dos o tres años se vuelve a operar para la colocación del lente. En los últimos años esto está cambiando y se está empezando a colocar el lente intraocular ya dentro de la primera cirugía, y se están obteniendo cada vez mejores resultados”.
-¿Qué complicaciones pueden surgir si la catarata congénita no se trata adecuadamente?
“La complicación es la baja visión, es decir, si en un paciente no se detecta una catarata y no se opera, si es una catarata importante, por más que se opere cuando sea más grande, no hay posibilidades de que se de una visión dentro de lo que consideramos normal. Y la otra cuestión es que muchas veces esta patología no viene sola, sino que viene asociada a enfermedades, enfermedades del ojo, como es el glaucoma, problemas de retina o enfermedades que son generales, sistémicas, como pueden ser infecciones por toxoplasmosis, toxocariasis y otras cuestiones que necesitan tratamiento general”.
“Por eso es muy importante cumplir con los controles el primer mes de vida, porque si se detecta a tiempo, tiene solución. Si se detecta fuera de esos términos, es todo mucho más difícil, no significa que no haya posibilidades de mejorarlo, pero ya es más reservado el resultado”.
-¿Qué consejo le daría a los padres o cuidadores para poder ayudar en la detección temprana y manejo de la catarata congénita?
“Los oftalmopediatras trabajamos muy codo a codo con los pediatras, por suerte cada vez se hace más campaña para que todos los profesionales de la salud estén en conocimiento de la importancia de los controles, de cuándo se deben realizar. Generalmente los controles se realizan al nacimiento, sobre todo en aquellos pacientes que son prematuros, y tenemos controles regalados al año, a los 3 años, a los 5 años. Es importante cumplir con estos controles, incluso cuando uno cree o está seguro de que el chico ve bien, porque hay muchas cosas que podemos detectar. Es importantísimo cumplir con estos controles, y como yo siempre digo, mejor consultar de más que de menos, ante cualquier sospecha, ante cualquier duda que tengan los padres, siempre hacer una consulta con el especialista para que no se nos pase nada, y que si realmente hay algún problema podamos diagnosticarlo y tratarlo a tiempo para obtener mejores resultados”.
Dr. Dario Busto – Mp 10.636
Oftalmólogo infantil.
Sarmiento 658, Clinica Razzari.
Instagram: @dr.dariobusto







