Sembrar una vez y para siempre: 12 flores que se reproducen solas y llenan macetas y jardines de color
Basta plantarlas una vez para que se conviertan -sin esfuerzo- en un pequeño espectáculo.
Hay jardines que parecen diseñados al detalle, pero con el paso de las estaciones pierden fuerza. Lo que una vez fue color, se vuelve vacío. Y cada año, la misma rutina: volver a plantar, volver a empezar.
Sin embargo, hay quienes logran algo distinto. Espacios que, sin demasiado esfuerzo, vuelven a florecer solos. Macetas que se llenan sin intervención, rincones que cambian con el tiempo sin que nadie los toque.
La diferencia no está en el cuidado intensivo ni en técnicas complejas. Está en elegir especies que trabajan por sí mismas, que siguen un ciclo natural y se adaptan al entorno.
Según el sitio Decoesfera, algunas flores tienen esa capacidad casi invisible: se siembran una vez… y después hacen el resto.
Flores que se multiplican solas y transforman el jardín
Existen especies que se autosiembran, es decir, dejan caer sus semillas y vuelven a crecer temporada tras temporada sin necesidad de replantarlas. Este comportamiento permite mantener jardines llenos de color con muy poco mantenimiento.

Estas son 12 plantas para llenar macetas y jardines de color:
1 – Borraja. Es una planta de fácil cultivo que se destaca por sus flores azules en forma de estrella y su capacidad de reproducirse sola año tras año. Crece rápido, requiere poco mantenimiento.
2 – Zinnias. De crecimiento rápido y colores intensos, se resiembran con facilidad si se dejan secar algunas flores en la planta.
3 – Rudbeckia. Es una planta resistente y muy decorativa, reconocida por sus flores amarillas intensas con centro oscuro que aportan color durante gran parte del verano.
4 – Amapola. Conocida por su capacidad de dispersar miles de semillas diminutas, incluso con el viento. Puede reaparecer en distintos puntos del jardín, generando manchas de color inesperadas.
5 – Flor araña. Es una planta llamativa por sus flores de aspecto aireado y largos estambres que le dan una forma única, casi como una explosión de pétalos.
6 – Espuela de caballero. Es una planta elegante y vertical, conocida por sus altas espigas cubiertas de flores en tonos azules, violetas o blancos. Aporta altura y estructura al jardín.
7 – Colombina. Es una planta delicada y muy ornamental, reconocida por sus flores colgantes de formas únicas y colores variados, que van del violeta al rosa y amarillo.
8 – Tagetes. También conocida como caléndula o copete, es una planta muy resistente y fácil de cultivar, famosa por sus flores en tonos amarillos y naranjas intensos.
9 – Gloria de la mañana. Es una enredadera de crecimiento rápido, conocida por sus flores en forma de trompeta que se abren al amanecer en tonos azules, violetas, rosados o blancos.
10 – Aliso. Ideal para bordes y macetas, forma alfombras de flores pequeñas que vuelven a aparecer sin necesidad de volver a sembrar.
11 – Cosmos. Una de las más conocidas por su capacidad de reproducirse sola. Sus flores livianas generan gran cantidad de semillas que caen al suelo y brotan al año siguiente, creando un efecto natural y desordenado pero muy atractivo.
12 – Equinácea. Es una planta resistente y muy valorada por sus flores de pétalos rosados o púrpuras con centro prominente. Tolera bien el sol y la sequía, atrae abejas y aves.
Fuente: Clarín






