Misiones recibirá 30 monos carayá rojo para recuperar la población en Argentina
El Ministerio de Ecología de Misiones, junto a organismos nacionales y especialistas, impulsa un ambicioso proyecto para evitar la extinción del mono carayá rojo (Alouatta guariba) en la Argentina. La iniciativa se apoya en una estrategia binacional con Brasil, donde aún existen ejemplares en cautiverio tras la pérdida de hábitat y los brotes de fiebre amarilla que afectaron a la especie en la región.
De acuerdo con datos aportados por Luciana Oklander, doctora en Ciencias Biológicas y presidenta de Neotropical Primate Conservation Argentina (NPC), en el país se estima que sobreviven menos de 30 individuos adultos de mono carayá rojo en estado silvestre, concentrados en la selva misionera. Esta cifra ubica a la especie en una categoría de amenaza crítica y obliga a desplegar acciones urgentes de conservación.
El plan contempla el traslado de ejemplares desde centros de manejo en Brasil hacia Misiones, donde serán reintroducidos en áreas de la selva donde históricamente habitaron, pero que hoy se encuentran sin monos carayá rojos debido al impacto de las enfermedades y la degradación del ambiente. La propuesta se enmarca en el Plan Nacional de Conservación de Primates y cuenta con el apoyo del Estado nacional.
Un protocolo sanitario estricto para el traslado
Uno de los ejes centrales del proyecto es el protocolo sanitario. Los monos que viajen desde Brasil llegarán vacunados contra la fiebre amarilla y, además, serán sometidos a rigurosos controles veterinarios antes, durante y después del traslado. La idea es minimizar cualquier riesgo sanitario tanto para los animales como para el ecosistema donde serán liberados.
Según explican los especialistas, los ejemplares cumplirán una cuarentena de un mes en Brasil y otro mes en la Argentina, en recintos especialmente acondicionados. Allí se monitoreará su estado de salud, su conducta y su capacidad de adaptación, antes de dar paso a la etapa de preliberación.
Los expertos remarcan que los monos no contagian fiebre amarilla a las personas. Por el contrario, suelen funcionar como “centinelas”: cuando se registran muertes de primates por la enfermedad, se encienden las alertas sanitarias para reforzar la vacunación y la vigilancia en las poblaciones humanas cercanas.
Dónde serán liberados los monos carayá rojos
El primer sitio seleccionado para la reintroducción es el Parque Provincial Cruce Caballero, un área protegida de alto valor ecológico en Misiones. Allí, el mono carayá rojo habitó históricamente, pero hoy se encuentra ausente como consecuencia de los brotes de fiebre amarilla que afectaron fuertemente a las poblaciones silvestres.
La estrategia de liberación prevé aplicar una “suelta blanda”, una metodología de conservación que busca que los animales se adapten de manera gradual a su nuevo entorno. Para ello, se construye un recinto de presuelta dentro del parque, donde los monos comienzan a familiarizarse con el ambiente local.
En el recinto, los ejemplares se alimentan de las especies vegetales propias del lugar, lo que facilita su posterior vida en libertad.
Un equipo técnico realiza un seguimiento constante de su comportamiento y estado de salud.
Una vez que se evalúa que están en condiciones, se avanza hacia la liberación definitiva en el área protegida.
El proyecto es impulsado por la ONG Neotropical Primate Conservation Argentina en articulación con el Ministerio de Ecología de Misiones, el Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio) y organismos del Estado nacional. La expectativa de las autoridades es que, a largo plazo, la reintroducción de ejemplares desde Brasil permita restablecer poblaciones estables de mono carayá rojo en la selva misionera y revertir su crítica situación de amenaza.
Fuente: Diario El Norte






