LEBYM: “Hoy tenemos la satisfacción de atender a la tercera y cuarta generación de nuestros pacientes, que siguen confiando en nosotros”
En esta edición N°131 de Conociendo a distintas empresas de Concordia, visitamos el Laboratorio LEBYM, ubicado en Hipólito Yrigoyen 844, para conocer la historia de una institución que desde hace más de cuatro décadas apuesta a la innovación, la calidad y la atención personalizada. Conversamos con sus fundadores, María Ester Blanc y Carlos Corthey, junto a integrantes del equipo de profesionales, quienes repasaron los inicios del laboratorio, los desafíos de mantenerse siempre a la vanguardia, el reconocimiento obtenido como el primer laboratorio de Entre Ríos en certificar normas internacionales de calidad y la filosofía que, desde el primer día, los distingue: brindar el mismo trato humano y profesional a cada paciente, sin importar su condición.
¿Cómo y cuándo comenzó la historia del Laboratorio LEBYM?
María Ester Blanc: “Soy bioquímica y empezamos nuestro laboratorio hace 42 años junto a mi esposo, Carlos Corthey. Al principio éramos solamente los dos, pero con el tiempo se fue formando un equipo hermoso y muy numeroso. Siempre trabajamos con muchas ganas de mejorar, de incorporar nuevas tecnologías y de seguir creciendo. Hoy tenemos la satisfacción de atender a la tercera y cuarta generación de nuestros pacientes, que siguen confiando en nosotros después de tantos años.”
¿Cómo fue el proceso de pasar de ser dos personas a construir un laboratorio con un gran equipo?
“Fue un proceso donde pusimos todo nuestro amor, nuestra dedicación y nuestra vocación. Todo se fue construyendo con mucha ética y con la idea de nunca conformarnos con lo que ya habíamos logrado. Siempre buscamos mejorar e incorporar profesionales que nos acompañaran en ese crecimiento. Muchos llegaron ya formados y otros crecieron con nosotros, pero todos comparten la misma filosofía de trabajo.”
¿Qué significa el nombre LEBYM?
Carlos Corthey: “LEBYM es el acrónimo de Laboratorio de Estudios Bioquímicos y Microbiológicos. Tanto María como yo veníamos con una fuerte formación en microbiología, ella desde el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y yo desde el Hospital Británico de Buenos Aires. Hace aproximadamente veinte años incorporamos también el área de Biología Molecular, por eso hoy el nombre representa Laboratorio de Estudios Bioquímicos, Microbiológicos y de Biología Molecular.”
¿Qué estudios realizan actualmente?
“Realizamos estudios bioquímicos, microbiológicos y de biología molecular. También trabajamos junto al Sanatorio Garat realizando los análisis de pacientes internados en terapia intensiva, neonatología y salas de internación. Muchos de esos pacientes luego continúan haciéndose controles con nosotros. Además, al contar con equipamiento propio podemos responder rápidamente ante situaciones de urgencia y brindar resultados precisos en menor tiempo.”
¿Cuál fue el mayor desafío que enfrentaron durante estos años?
Germán Quintero: “En realidad el desafío fue permanente. Todos estos años fueron un desafío continuo porque la medicina cambia todos los días. Hay que estudiar constantemente, incorporar nuevas tecnologías y mantener estándares de calidad cada vez más altos.”
“Uno de los mayores desafíos fue certificar la norma ISO 9001. Fuimos el primer laboratorio de Entre Ríos en lograr esa certificación. Después acreditamos la norma ISO 15189 a través del Organismo Argentino de Acreditación, lo que significa que muchos de nuestros análisis tienen validez internacional. Hoy somos uno de los doce laboratorios acreditados de toda la Argentina y el único del interior del país que posee esa acreditación. Todos los años recibimos auditorías que evalúan nuestros controles de calidad, nuestros procesos y toda la gestión del laboratorio.”
¿Cómo evolucionaron los análisis y la tecnología?
Carlos Corthey: “Los análisis cambiaron muchísimo desde que empezamos y siguen incorporándose nuevas determinaciones gracias al avance tecnológico. Eso nunca se detiene y seguirá creciendo junto con la medicina.”
Los profesionales del laboratorio explicaron que esta evolución permitió incorporar equipamiento automatizado para distintas áreas como química clínica, hormonas, microbiología, hematología, coagulación, electroforesis de proteínas, análisis de orina y biología molecular. Entre las tecnologías más destacadas se encuentran equipos capaces de identificar bacterias y determinar rápidamente su sensibilidad a los antibióticos, sistemas automatizados para hemocultivos, plataformas de PCR para detectar virus y bacterias, además de analizadores que mejoran la precisión y reducen significativamente los tiempos de procesamiento de las muestras.
¿Cómo vivieron la pandemia?
Carlos Corthey: “Cuando llegó la pandemia nosotros ya teníamos montada toda el área de Biología Molecular desde hacía muchos años. Eso nos permitió comenzar a realizar los análisis desde el primer momento e incluso capacitar al personal del hospital y del Ministerio de Salud para trabajar con estas técnicas. La infraestructura ya estaba preparada y eso fue una gran ventaja en un momento muy complejo.”
¿Por qué creen que los pacientes siguen eligiéndolos después de tantos años?
Germán Quintero: “La gente nos elige por la calidad de atención y por la forma en que trabajamos. No solamente hacemos análisis; tratamos con personas que muchas veces llegan preocupadas o atravesando situaciones difíciles. Hay pacientes que tienen inconvenientes con una obra social o con una autorización y nosotros también tratamos de acompañarlos en todo ese proceso. La parte humana es tan importante como la parte técnica.”
Carlos Corthey: “Hay algo que siempre nos caracterizó. Hemos visto laboratorios donde existen salas especiales para determinadas prepagas y otras para el resto de la gente. Nosotros no compartimos esa idea. Para nosotros es exactamente igual atender al intendente que a una persona humilde. Todos reciben la misma atención, pasan por los mismos controles de calidad y tienen el mismo respeto. Esa es una filosofía que nunca negociamos.”
¿Qué significa LEBYM para ustedes?
María Ester Blanc: “El laboratorio es parte de nuestra vida. Lo empezamos cuando nos casamos, acá crecieron nuestros hijos y nunca lo sentimos como una empresa. Lo sentimos como algo propio, al que dedicamos toda nuestra vida. Tenemos una enorme responsabilidad con los pacientes y con los médicos, y eso nos llena de orgullo.”
Carlos Corthey: “Si tuviera que definir qué significa LEBYM para nosotros usaría una sola palabra: apostolado. Porque forma parte de nuestra vida cotidiana. Vivimos al lado del laboratorio, estamos entrando y saliendo permanentemente. Nunca pensamos esto como un trabajo del que uno puede desconectarse. Es una vocación, una forma de vivir y de servir a los demás.”
Germán Quintero:: “Hace más de veinte años que trabajo acá y el laboratorio me permitió crecer profesionalmente y también como persona. Acá siempre estamos capacitándonos y evolucionando. Pero, sobre todo, aprendimos que detrás de cada análisis hay una persona, no un número. Ese compromiso con el paciente es lo que distingue a este laboratorio.”
Te invitamos a ver lo más destacado de la entrevista a través de los reels en redes sociales. Buscanos como @DespertarEntrerriano.








