Según publicó ellitoral.com, hallaron restos fósiles de un gliptodonte en la localidad diamantina de Villa Libertador San Martín. El material recuperado pertenece a un mamífero que vivió hace más de 10.000 años, una especie que se encuentra emparentada con los mulitas o armadillos.
Los restos hallados son una coraza dérmica, vértebras y cintura pélvica, que serán tratadas por el Laboratorio de Paleontología de Vertebrados del Centro de Investigaciones Diamante. El material fue encontrado en el establecimiento «Loyla», propiedad de la familia Farall. El fósil se encontraba sobre una barranca, en una cárcava de aguas que desembocan en el arroyo Gómez.
ANIMALES ÚNICOS
Los gliptodontes fueron uno de los animales cuaternarios más emblemáticos de Sudamérica y pertenecen a los xenartros, un grupo de mamíferos endémicos de Sudamérica. Sin embargo, durante la formación del istmo de Panamá, lograron llegar hasta América del Norte.
Su extinción ocurrió hace unos 9 mil años, en el límite entre el Pleistoceno y el Holoceno, cuando desapareció toda la megafauna compuesta por mastodontes, perezosos y toxodontes. El estrés ecológico que sufrían las poblaciones por la alternancia de ciclos glaciales e interglaciales, sumada a la presión que ejerció la llegada de los humanos y sus hábitos de cacería, habrían sido los factores que contribuyeron a su desaparición.
En la fauna que habita el planeta en la actualidad, no existen animales similares a los gliptodones, que podían llegar a pesar más de una tonelada. “Tienen características que no se ven en ningún otro mamífero, como la coraza que los cubría, que no estaba articulada y era completamente inamovible. Su biología era extraña y eso los vuelve fascinantes para la paleontología. Todavía nos queda mucho por descubrir acerca de estos animales”, asegura Francisco Cuadelli, investigador del Centro de Ecología Aplicada del Litoral (CECOAL)




















