Despejando dudas sobre el proceso desde la concepción hasta el parto, con el Dr. Martín Chapuis
Desde la concepción a lo largo de los tres trimestres hasta el momento del parto, surgen cambios que experimenta el cuerpo de una mujer durante el embarazo, para conocer más al respecto, su impacto en la salud general y los cuidados que debe llevar a cabo cada futura mamá desde Despertar Entrerriano nos comunicamos con el Dr. Nestor Martín Chapuis.
El doctor detalló los tres trimestres, desde los cambios digestivos en el primero hasta las incomodidades físicas en el tercero. Cambios que resultan evidentes para la madre o que se reflejan y provocan algunos síntomas específicos durante el embarazo, la mayoría desaparecen tras el parto, pero estos cambios dan lugar a algunos síntomas, que son normales, ya que tienen la finalidad de adaptar y dar respuesta a la gran demanda que representan las 40 semanas de gestación que durará la formación un nuevo ser humano en el interior de la mujer. Dichos cambios ocurren de manera gradual, pero continúan, a lo largo de todo el embarazo.
«Los cambios del embarazo comienzan desde la concepción, más que nada porque hay un gran impacto hormonal. Cuando se produce la concepción, se forma un órgano que únicamente está durante el embarazo, que es la placenta, y esa es la encargada de producir una gran cantidad de hormonas para que el embarazo se lleve adelante», afirmó el Dr. Chapauis.
Nestor Martin Chapuis – Ginecólogo Obstetra – Me 10904
«Los cambios que ocurren dependen del trimestre, o sea, el embarazo se divide en tres trimestres, primer trimestre, segundo trimestre y tercer trimestre. En el primer trimestre, los cambios principales están dados a nivel digestivo, donde la embarazada suele tener cambios a nivel de la mucosa y eso genera cambios en los gustos, comidas que antes le gustaban, ahora no le gustan, rechazo a algunos olores que le generan por ahí náuseas e incluso vómitos».
«En el segundo trimestre, el útero comienza ya a crecer un poco más, el volumen del útero comienza a crecer, comienzan a aparecer las molestias a nivel abdominal, y comienzan las mamas a molestar un poco más por su desarrollo».
«En el tercer trimestre, el gran volumen de la panza dificulta algunas actividades, más que nada como el descanso, es común escuchar la queja de «no puedo dormir», ya que las mujeres tienen que cambiar la postura para dormir, pueden aparecer también a nivel de las mucosas, sangrado, o sea mucosa de la boca o de la nariz, comienzan a aparecer varices, el edema, más aún en esta época de calor suma marcado con las piernas hinchadas, hemorroides, también es mucha la queja, porque el embarazo en sí genera como un enlentecimiento del trabajo del intestino, entonces que pasa, provoca estreñimiento, o sea constipación, y eso sumado a las hemorroides, muchas veces hay sangrados, y también una molestia importante en el tercer trimestre. Si bien hay un montón de cambios más, pero esos son los más notorios».
El control preconcepcional y prenatal
Para garantizar un embarazo saludable, el profesional enfatizó la importancia de un control preconcepcional, abogando por la atención integral antes de la búsqueda del embarazo; ya que durante el control prenatal se puede dar la detección temprana de condiciones que podrían afectar al bebé.
«Yo recomiendo realizar primero un control preconcepcional, y después hacer un control prenatal; ya que primero debe acondicionarse la persona, primero tenemos que empezar por uno, por lo personal, o sea, si yo estoy hipertensa, estoy diabética, estoy con sobrepeso, pero me quiero embarazar en ese caso debo realizar una consulta preconcepcional, es decir, antes del embarazo, para regularizar mi hipertensión, etc y ver si estoy en condiciones para un embarazo. Me hago una dieta equilibrada; si fumo, si consumo alcohol, dejo todos esos tóxicos, para ponerme en la mejor condición preconcepcional para buscar un embarazo».
«Lo que ocurre muchas veces es que hay un desequilibrio de todo eso y sobreviene el embarazo con todo eso», explicó «y es mucho más difícil acondicionar a una paciente embarazada con todos esos problemas que si arreglamos previamente esos problemas, por eso aconsejo ponerse en un control general e integral previo a la búsqueda del embarazo. Después, una vez que se logra el embarazo, realizar un control prenatal primero precoz, es importante, porque el primer trimestre es el trimestre donde el bebé, el embarazo se va a formar, después del primer trimestre lo que hace es crecer, pero la formación está dada en el primer trimestre y hay enfermedades que afectan a veces la formación del bebé, que muchas veces se la pueden tratar hasta con un simple antibiótico. Hoy en día en nuestra ciudad estamos viendo una enfermedad que es la sífilis, muy frecuente, que afecta al bebé y con unas simples inyecciones se puede tratar y si no se controla precozmente en el primer trimestre, lo pasamos por alto y puede salir un bebé con malformaciones por evitar la consulta y un simple análisis», sentenció.
El papel del obstetra
El papel del obstetra abarca desde la evaluación preconcepcional hasta el postparto, incluyendo los controles durante el embarazo, el manejo de enfermedades y el monitoreo del crecimiento del bebé, hasta el cuidado posterior al parto.
«En el proceso preconcepcional es bueno hacer un control primero de toda la mujer integral y después de la parte genital. En el control integral generalmente hacemos interconsultas con clínica médica, con diabetología en caso de que haya alguna dificultad en cuestión de diabetes, etc. También si notamos no solamente la parte física, sino la parte psicológica, por ejemplo si una mujer está muy temerosa, con miedos de «me puede pasar algo», «qué pasa si lo pierdo», en esos casos hacemos una consulta con psicología también; entonces en el control integral generalmente se realizan interconsultas con otros especialistas, porque el manejo del embarazo es un manejo multidisciplinario, hacemos interconsultas en esas áreas y después nos abocamos a la parte genital», aclaró.
«En lo concepcional, el obstetra prácticamente en lo que es referente al embarazo es el que lleva todos los controles, va manejando al aumento de peso, si hay un aumento en la presión, se hacen controles de laboratorio de enfermedades de transmisión sexual, se hace laboratorio de enfermedades generales y se ve el crecimiento del bebé, que es muy importante, y se lo revisa con las ecografías, de acuerdo a como va el embarazo va a ser la frecuencia de las ecografías, si hace falta pedir algún eco doppler para certificar que el embarazo está en condiciones, entre otras cuestiones».
«En la etapa de postparto, el rol del obstetra depende mucho de la vía del parto, si la vía fue vaginal, nos abocamos a como ha sido: si hubo desgarros o no hubo desgarros, si hubo que hacer la episiotomía que es el corte de vagina o no, como están esos puntos, cómo está su sangrado, si el útero se está retrasando, es decir si está volviendo a la normalidad como debe, si sus mamas están lastimadas o no, etc; y en cuanto a la cesárea nos abocamos más que nada a lo que es la herida, buscamos por ahí signos de infección, si la herida está roja, supura, o si está caliente. Le indicamos en el parto vía vaginal una serie de cuidados para todo lo que es la zona de vagina, le damos cremas cicatrizantes, lavados, y en cuanto a la vía quirúrgica o cesárea, cómo hacerse las curaciones, y cada cuánto debe realizarlas. Hay otras diferencias como por ejemplo los analgésicos postparto, en el parto vaginal prácticamente no se dan analgésicos, pero por vía quirúrgica damos analgésicos reglados, o sea que sí, ahí en ese postparto sí es necesario».
Los partos por cesárea: ¿Cuándo se recomiendan y cuáles son los riesgos asociados?
«La cesárea tiene indicaciones, tiene indicaciones absolutas que sí o sí tiene que nacer el bebe por cesárea porque no hay otra forma, y tiene indicaciones relativas, que se puede hacer la cesárea pero no es obligatoria. Las absolutas: placenta previa, cuando el bebe está en posición transversa o tenemos una placenta marginal que está cerca del cuello del útero, cuando tiene unas cesáreas previas, muchas cesáreas previas, es indicación absoluta, se tiene que hacer la cesárea sí o sí, no hay alternativa».
«Y después tenés indicaciones relativas: generalmente cuando son trabajos de parto estacionarios que están hace muchas horas en trabajo de parto y el parto no avanza, la frecuencia cardíaca del bebé está bajando, y muchas veces la mujer decide la cesárea. «Doctor, yo no quiero un parto, yo quiero una cesárea, porque no estoy preparada psicológicamente ni físicamente para someterme a tantas horas de trabajo de parto, yo quiero una cesárea». Y bueno, esa es la decisión de la paciente».
«Esas son las razones más típicas al realizar una cesárea: Trabajo de parto estacionario, ciertas posiciones del bebé y la decisión de la mujer, de la madre».
¿Qué consejos prácticos daría a las parejas que están planeando concebir o que están en las primeras etapas del embarazo?
«El consejo principal es que no posterguen la maternidad. Hoy en día la mujer ha avanzado mucho en el campo laboral, en el campo profesional, y eso hace que «hasta que no me reciba, no me embarazo». Y se reciben y es «hasta que no consiga este trabajo, no me embarazo». Y todo eso lleva a que la mujer se encuentre con 35 años y recién está empezando a pensar en un embarazo y es el momento donde la fertilidad empieza a decaer. O un embarazo a esas edades donde los problemas del embarazo, ya sea del bebé o de la mamá, comienzan a aumentar. O sea que están previendo su embarazo cuando su fertilidad cae y donde los problemas aumentan, consecuencia muchas veces de toda la actividad laboral y demás».
«Pasa eso como también pasa lo contrario, muchas parejas o muchas mujeres no esperan el tiempo necesario entre un embarazo y otro, que se llama periodo intergenésico, entonces cada 1 año se embarazan; lo que estaría bueno en aquellas que repiten embarazos que esperen el periodo intergenésico que es muy importante, y este período ideal entre embarazo y embarazo es de 3 años».
«Yo recomiendo que si desean ser madres busquen ponerse en óptimas condiciones físicas y, si es necesario, mentales para sobrellevar un embarazo que muchas veces, si la mujer no está preparada, o la pareja no está preparada, es angustiante, pero si la mujer está preparada es una felicidad completa. Se recomienda que el primer embarazo no sobrepase los 30 años. Entre 26 y 28 años sería la edad ideal».
Nestor Martin Chapuis
Ginecólogo Obstetra – Me 10904
Universidad Nacional de Córdoba
Cemyn Concordia








