Desamparo de los barrios vulnerables: El olvido político en tiempos de campaña
La situación de los asentamientos y barrios humildes de la ciudad se vuelve un tema crucial en épocas electorales. Mientras los ojos de la ciudadanía y los medios se centran en las campañas políticas, las comunidades más vulnerables a menudo sienten que sus necesidades quedan relegadas.
La preocupación se intensifica en este contexto debido a la reducción de recursos en lugares claves. En algunos casos, los comedores y merenderos, que actúan como redes de apoyo esenciales para muchas familias, enfrentan recortes en sus suministros. Un aspecto preocupante es que en ciertos casos, la Municipalidad ha dejado de proporcionar alimentos durante un período que se extiende a un mes y medio.
Se comunicó con la redacción de nuestro medio Diario Despertar Entrerriano, Emi, referente del Barrio Sarmiento y líder de un merendero que brinda ayuda a más de 135 personas, entre niños y adultos donde pudimos profundizar un poco tanto las promesas de los políticos como su ausencia cuando no hay campaña electoral.
Mencionó que a pesar de la presencia de 16 candidatos en la contienda electoral “solo uno se acercó a la comunidad del barrio, quedaron en venir 2 más, los demás candidatos prometieron visitas que nunca se concretaron. Todos prometen y prometen pero nunca pasa nada”.
“La mayoría de la gente acá del barrio trabaja en quintas, salen a las 06:00 y llegan cerca de las 20:00 hs, todo el día trabajando”, indicó.
Se van en promesas que luego no cumplen
La frase “si yo gano” resuena en todos los barrios de Concordia y se repite cada cuatro años. Diario Despertar Entrerriano ha conversado también con un referente del Barrio «La Arrocera» en Concordia, quien ha elegido mantener su identidad en el anonimato. Este vecino, que habla en nombre de muchos, pone al descubierto un patrón recurrente que afecta a las comunidades marginadas en épocas de elecciones.
«Te prometen todos, sin importar el color político que tengan, que si ellos ganan tal cosa va a cambiar. Y así venimos cada cuatro años», expresó y agregó que “esta es una realidad que se repite en muchos rincones del país, donde la promesa de mejoras a menudo parece no cumplirse”.
El referente compartió que, en varios casos, políticos de diferentes partidos se acercan a colaborar en el barrio durante un breve lapso de tiempo, solo para desaparecer después. La sensación de ser abandonados luego de la euforia electoral se instala profundamente en la comunidad, generando frustración y desconfianza hacia las promesas políticas.
La insatisfacción no distingue colores partidarios. «Los de la oposición también», señaló el referente, «se acuerdan dos semanas antes de las elecciones diciendo que ‘no van a hacer lo mismo que los políticos de turno'». Esta dinámica crea un círculo vicioso en el que las comunidades no ven cambios tangibles independientemente de quien esté en el poder.
La temporada electoral debería ser una oportunidad para que los candidatos muestren su compromiso con todas las capas de la sociedad. Sin embargo, la realidad parece distinta en los barrios más necesitados. La falta de apoyo concreto y la retórica vacía de algunas figuras políticas resaltan la urgencia de abordar de manera más efectiva las necesidades de las comunidades marginadas, incluso en momentos de campaña.







