Concordia fue incluida en un programa nacional que promueve construir viviendas de calidad con madera de cada región
La iniciativa se enmarca en propiciar «soluciones urbanas adaptadas al cambio climático integrando a la economía popular en un modelo circular» y está dirigida por la doctora en Arquitectura Paula Peyloubet, Investigadora Principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).
La idea es sumar a estas localidades a la experiencia que se viene llevando a cabo en el marco de la Red Federal Productiva «CO-CONSTRUIR HÁBITAT» desde hace más de quince (15) años, promoviendo «una nueva Política Pública Interministerial que ejecute de manera integrada presupuestos complementarios y sinérgicos para producir ciudad».
Desde la Asociación de Carpinteros de Concordia, Hugo García comentó que «es un proyecto para el que nosotros hemos sido seleccionados a través del área de Ciencia y Tecnología de la Nación».
Según detalló, «hay más de 28 instituciones que integran esta red federal, donde la Asociación de Carpinteros viene teniendo un rol muy importante para trabajar», subrayando que «el municipio de Concordia, a través del intendente (Enrique) Cresto y el concejal Pablo Bovino, han acompañado a este proyecto y lo han declarado de interés municipal» en una de las últimas sesiones del Concejo Deliberante.
Entre los puntos centrales de la iniciativa, García contó que el programa dispone de «un monto de 230 millones de pesos», de lo cual, lo que le corresponda a Concordia, será invertido en «armar un centro de formación y producción del sistema constructivo en madera».
Allí, destacó, la idea es «capacitar a gente de distintas instituciones, cooperativas, trabajadores, también vamos a trabajar con escuelas, con Centros de Formación, a los jóvenes, para que puedan aprender un oficio y también a construir viviendas en madera».
Costos de construcción en madera
En materia de costos, García explicó que – al menos hasta el viernes pasado, previo a las PASO – «nosotros teníamos una relación de un 30% más barato que la construcción tradicional de una vivienda», remarcando que los standares de calidad y prestaciones son los mismos, ya que se subraya que no son viviendas precarias.
Aparte, ilustró, «está el tema de lo que significa en cuanto a ahorro energético, al medio ambiente y la calidad que tiene una casa de madera; que es impresionante».






