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Despejando dudas con la Licenciada en Nutrición Nadia Araya: comer saludable no significa comer perfecto

Despejando dudas con la Licenciada en Nutrición Nadia Araya: comer saludable no significa comer perfecto

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Entre dietas restrictivas, alimentos “prohibidos” y consejos que circulan en redes sociales, muchas veces alimentarse de manera saludable parece implicar seguir reglas difíciles de sostener. La nutricionista Nadia Araya propone otra mirada: construir hábitos posibles, adaptados a cada persona y donde también haya lugar para el disfrute. Comer saludable no necesariamente significa comer perfecto, eliminar alimentos o esperar hasta el fin de semana para darse un gusto. También implica aprender a elegir, reconocer las propias necesidades y construir hábitos que puedan mantenerse en el tiempo.

En medio de la gran cantidad de información que circula sobre alimentación, Despertar Entrerriano conversó con la licenciada en Nutrición Nadia Araya para despejar algunas de las dudas más frecuentes y conocer qué pequeños cambios pueden ayudar a mejorar la alimentación sin convertirla en una lista interminable de prohibiciones.

¿Qué significa comer realmente saludable?

Comer saludable o nutritivo no significa comer perfecto. De hecho, nunca buscamos hacerlo perfecto, sino hacerlo realmente posible. Esto quiere decir que vamos a tener una alimentación variada, equilibrada y suficiente, pero también, al mismo tiempo, va a haber lugar para la parte del disfrute. Si nosotros queremos lograr que esto sea realmente un hábito y lograr el equilibrio, necesitamos que estos momentos de disfrute estén.

¿Está bien comer de manera nutritiva durante la semana y darse un gusto durante el fin de semana?

Lo que siempre aconsejo a mis consultantes es que no se restrinjan y no esperen al finde para comer algo diferente que les guste mucho. Lo que hago es trabajar en estos momentos de disfrute para que puedan hacerlo desde un lugar de elección, en el momento que realmente quieran. Porque si nosotros por ahí postergamos, porque pensamos que durante la semana lo tenemos que hacer de cierta forma y que en el fin recién ahí puedo comer lo que yo quiero, es peor, porque lo comemos desde otro lugar, con muchas más ganas, no lo disfrutamos tanto seguramente, la porción va a ser mucho más grande.

Entonces, lo ideal es poder hacerlo cuando uno realmente quiera, sin importar el día de la semana que fuera. Nuestro cuerpo no sabe de días, sino que sabe de nutrientes. Eso sería lo ideal: poder hacerlo cuando uno realmente quiera y desde un lugar de elección y más consciente, y no porque, por ejemplo, lo consumo más seguido porque está ahí a la vista, disponible en mi hogar.

¿Por qué existe la idea de que para bajar de peso hay que sacar alimentos?

Yo creo que durante mucho tiempo se asoció a bajar de peso con dieta, con la palabra dieta, y a esto me refiero a una dieta estricta en donde obviamente va a haber una restricción. De hecho, a la figura del nutricionista siempre se la ha asociado con restricción, con sacar alimentos, con dieta, y en realidad no es esa la función y no es esa la forma ni el método. Lo que sí tenemos que trabajar es en poder crear el hábito, poder crear bien las bases.

Entonces, no necesitamos eliminar, por ejemplo, carbohidratos o harinas. Es más, los carbohidratos son la fuente de energía, son el combustible de nuestro cuerpo. Pero lo que sí necesitamos es crear las bases, es decir, aprender a comer, a incorporar fundamentalmente un plan que se adapte al paciente, o sea, que respete sus rutinas, sus gustos, sus preferencias, entre otras cuestiones. Si nosotros no tenemos en cuenta esto, es muy difícil que podamos crear esto de lo que dijimos en la primera pregunta: aprender a comer saludable o nutritivo.

¿Podemos comer pizza, hamburguesas, alfajores, helado o cualquier alimento que nos guste y seguir teniendo una alimentación saludable?

Sin dudas. Yo creo que acá, en esto que hablamos de la palabra saludable, si nosotros comemos algo rico que nos gusta de una forma ordenada, como explicamos anteriormente, creo que eso es totalmente saludable para la mente. Yo siempre digo a mis pacientes que eso nutre el alma, entonces eso también tiene que formar parte.

Justamente, si no existe y yo todo el tiempo estoy deseando comer otras cosas, no es para nada saludable, o sea, no me hace bien. Entonces, con mis consultantes trabajo el método 80-20, que es una estrategia en donde el 80% de nuestra alimentación y hábitos está guiado para comer mejor, movernos, sumar más pasos diarios y crear nuevos hábitos, y el 20% son esas comidas que comemos por placer. Y volvemos a lo mismo: siempre busco que sea de una manera consciente, ordenada y que lo hagan por elección y no porque esté disponible.

¿Por qué muchas personas comienzan una dieta con mucha motivación y terminan abandonándola a las pocas semanas o meses?

Eso es algo que pasa muchísimo. Primero hay que aclarar que la motivación no va a estar todo el tiempo. Es como un círculo que nosotros tenemos que ir alimentando, por así decirlo, para que eso siga estando. Entonces, en primer lugar, tenemos que ir trabajando el hábito para poder sostenerlo en el tiempo. Y además yo creo que pasa esto de que empiezan una dieta con mucha motivación y luego la abandonan porque empiezan con objetivos demasiado exigentes. Es decir, quieren cambiar todo de un momento a otro.

Entonces ahí hay mucha restricción, quieren resultados rápidos y en la primera de cambio que pasa algo diferente, nos frustramos y terminamos tirando todo a la basura. Entonces, yo creo que viene un poco ahí acompañado de esas dos cuestiones. Esto hace que sea insostenible, entonces necesitamos adaptar el plan de alimentación a la persona y lo que hago yo en consulta es buscar cambios progresivos y reales. Voy adaptando con pequeños objetivos y de ahí vamos sumando.

¿Qué primer hábito recomendarías a alguien que quiere empezar a alimentarse mejor?

Yo, en primera instancia, no intentaría cambiar diez cosas al mismo tiempo. Empezar primero por identificar un hábito en concreto que esa persona pueda mejorar y sostener. A ver si esa persona está dispuesta a dar eso, si puede, si no. Entonces, primero poder identificar un hábito concreto que esa persona sí pueda ir mejorando y sosteniendo para luego ir sumándole el resto.

Por ejemplo, podríamos comenzar con aumentar el consumo de agua y movimiento o pasos diarios. Por ahí son dos hábitos que están muy relacionados. Entonces, primero lo que haría es poder brindarle estrategias para empezar a trabajar en estos dos hábitos y luego, una vez que ya pasamos un tiempito y que ya tenemos como más aceitados estos dos hábitos, ir sumando hábitos nuevos a los que ya tenemos.

¿Los famosos 10.000 pasos diarios son realmente más efectivos que hacer cardio intenso?

Sí, en realidad yo creo que un poco eso de los 10.000 pasos se refiere a que lo que vamos a insistir es por ahí como para arrancar. Si la persona no está haciendo nada, vamos a incentivar una caminata o sumar pasos diarios. Pero luego la idea es tener, por ejemplo, una actividad física fija. Por ejemplo, no sé, natación, bici, running, musculación.

Entonces, yo te digo: “Bueno, yo voy cuatro veces por semana a musculación”. Bueno, el resto de esos cuatro días tengo que sumar más pasos, como para complementar la actividad que yo ya estoy haciendo. Eso es un gasto energético diferente al que estamos haciendo en la actividad física. O sea, es como que se suman y se complementan. Con respecto a la caminata y el cardio intenso, en realidad yo siempre les recomiendo que hagan lo que realmente les gusta y eso es lo que realmente te va a funcionar.

¿Qué mensaje te gustaría dejarle a quienes quieren mejorar su alimentación pero sienten que tienen que hacer una dieta perfecta?

Decirle a toda la gente que por ahí los escucha y los sigue que cuidar la alimentación no tiene por qué ser un castigo, sino que esto que hablamos: podemos empezar con mínimas cositas que nos van a ayudar un montón y no necesitamos hacer una dieta perfecta, por así decirlo, sino crear un buen plan de alimentación que nos ayude a construir hábitos que podamos mantener y disfrutar. Y que también, si no sabemos por dónde empezar, buscar ayuda profesional, que esto sin duda es inversión y que va a reflejar directamente en nuestra salud.

Nadia Nahir Araya Lic. en Nutrición 

MP CONUER 201 

Consultorio: Meraki ( Pellegrini 1066) 

Turnos: 3454333021 

Ig: Nutrinadia.araya

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