La transferencia de un auto usado mantiene costos que dependen del valor del vehículo, su origen y la jurisdicción donde se realiza el trámite. Qué aranceles se pagan, qué documentación se necesita y cuáles son los cambios vigentes.
La transferencia de un auto usado continúa siendo uno de los trámites más frecuentes dentro del mercado automotor argentino. Aunque durante 2025 el Gobierno nacional implementó una serie de modificaciones para simplificar el procedimiento y reducir algunos aranceles, el costo final sigue variando según el valor fiscal del vehículo, si es de fabricación nacional o importado y los impuestos que aplica cada provincia o municipio. Referenciageográfica
En los primeros cinco meses de 2026 se concretaron 736.136 cambios de titularidad, de acuerdo con datos de la Cámara del Comercio Automotor (CCA). La cifra representó una caída del 5% respecto del mismo período del año anterior, aunque el volumen de operaciones continúa mostrando una importante actividad en el mercado de vehículos usados.
El trámite de transferencia constituye el único mecanismo legal que acredita el cambio de propietario de un automóvil. Además, protege al vendedor frente a futuras responsabilidades civiles, penales o tributarias vinculadas con el vehículo una vez concretada la operación.
Cuánto cuesta la transferencia de un auto usado
El costo principal de la transferencia de un auto usado se determina en función de la valuación fiscal del vehículo. En el caso de los automóviles de fabricación nacional, el arancel equivale al 1% del valor fiscal, mientras que para los vehículos importados asciende al 2%.
Sin embargo, ese importe representa solo una parte del costo total. A la tarifa básica deben agregarse distintos conceptos administrativos e impositivos que pueden incrementar considerablemente el monto final que deberá afrontar el comprador.
Entre los gastos adicionales se encuentran el impuesto de sellos, que en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires alcanza el 3%, el informe de infracciones, el Formulario 13 y la verificación policial obligatoria. Como cada jurisdicción posee su propia normativa tributaria, el costo definitivo puede variar aun cuando se trate de vehículos de características similares.
Cómo se realiza el trámite
La transferencia puede efectuarse tanto en el Registro Seccional donde está radicado el vehículo como en el correspondiente al domicilio del comprador. El procedimiento comienza con una precarga digital a través del sitio oficial de la Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad del Automotor (DNRPA).
Desde esa misma plataforma también puede solicitarse el turno para concurrir al registro y completar la gestión de manera presencial, instancia en la que se verifica la documentación y se formaliza el cambio de titularidad.
Para concretar la operación será necesario presentar la Solicitud Tipo 08 firmada y certificada por el vendedor, el título del automotor, las cédulas vigentes, el Documento Nacional de Identidad (DNI) del comprador, la constancia de CUIT, CUIL o CDI y la verificación policial vigente, cuya validez es de 150 días hábiles.
Los cambios que siguen vigentes
Entre las modificaciones introducidas por el Gobierno nacional durante 2025 sobresale la eliminación del libre deuda de infracciones como requisito obligatorio para concretar la transferencia, comunicó Iprofesional.
Actualmente, ese informe solo se incorpora al expediente cuando el comprador decide solicitarlo expresamente durante el trámite. El cambio buscó agilizar las operaciones y reducir la cantidad de requisitos administrativos exigidos para formalizar el cambio de titularidad.
De esta manera, quienes planeen comprar o vender un vehículo usado durante julio de 2026 deberán tener en cuenta que el costo de la transferencia de un auto usado dependerá de múltiples factores, especialmente del valor fiscal del automóvil y de los impuestos que rijan en la jurisdicción donde se realice el trámite.
Fuente: El Once






