“Sabemos que para modernizar la enseñanza, el primer paso es que los docentes estén preparados”- Carla Duré (CGE)
La incorporación de las nuevas tecnologías en el ámbito educativo está transformando rápidamente la forma en que se enseña y se aprende. Este cambio plantea interrogantes sobre el rol de los docentes, la currícula y los métodos de enseñanza, exigiendo al sistema educativo adaptarse para no quedarse atrás en una era de constante cambio tecnológico.
Transformaciones en la currícula y el rol docente
En los últimos años, las escuelas han comenzado a incluir áreas de conocimiento emergentes como programación, robótica y educación digital en su currícula. Según Laura, maestra de tecnología de primaria, “incorporar estos temas desde edades tempranas es fundamental para preparar a los estudiantes para el futuro”. Sin embargo, la transición no es sencilla, especialmente porque muchos docentes no han recibido formación específica en estas áreas.
Paula, profesora universitaria, destacó la importancia de la capacitación docente para integrar estas herramientas: “Nos capacitamos constantemente, desde cursos sobre plataformas digitales hasta programas de alfabetización digital. Esto no solo nos ayuda a incorporar tecnología en el aula, sino también a guiar a los chicos para que la usen de forma responsable”.
Desde el Consejo General de Educación (CGE), Carla Duré, vocal del organismo, nos explicó que el CGE ha desarrollado múltiples programas para acompañar a los docentes en este proceso: “Trabajamos en capacitaciones y asesoramiento permanente, porque sabemos que para modernizar la enseñanza, el primer paso es que los docentes estén preparados. Pero también es un desafío a largo plazo, porque la tecnología avanza a un ritmo muy rápido”.
Capacitación y recursos: las brechas del sistema
A nivel nacional, los programas de formación en Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) han intentado reducir la brecha en el uso de herramientas digitales, pero los desafíos persisten. Gisela, profesora de matemática en una escuela secundaria, señaló que muchos docentes tienen que formarse por su cuenta: “La capacitación es clave, pero a veces es insuficiente. Tenemos que buscar cursos independientes porque no siempre contamos con apoyo institucional o recursos adecuados”.
Uno de los mayores problemas es la brecha digital, que sigue afectando a muchas instituciones. En varias escuelas primarias y secundarias, la conectividad a internet es insuficiente, lo que limita la aplicación de herramientas online. Duré reconoció esta dificultad: “Sabemos que hay desigualdades en el acceso, sobre todo en zonas rurales. Es una prioridad para el CGE asegurar que todas las escuelas cuenten con conectividad estable y dispositivos suficientes para que el aprendizaje digital sea inclusivo”.
Nuevas metodologías y evaluación en la era digital
La pandemia de COVID-19 marcó un antes y un después en la educación, impulsando el uso de plataformas virtuales y el aprendizaje online. Esto dio lugar a metodologías como el aprendizaje basado en proyectos y la evaluación continua. Claudia, profesora de ciencias sociales, explicó cómo esto ha cambiado el rol del docente: “Hoy somos más guías que fuentes de información. Los estudiantes investigan, debaten y construyen conocimientos en equipo, y eso les da autonomía”.
No obstante, uno de los mayores retos sigue siendo la adaptación de los métodos de evaluación. “Evaluar no solo conocimientos, sino también habilidades como la creatividad, la colaboración y la resolución de problemas, es algo en lo que todavía estamos trabajando”, añadió.
¿Está la educación preparada para la modernización?
La transformación educativa está en marcha, pero aún queda mucho por hacer. Según Carla Duré, el sistema educativo está avanzando hacia la modernización, aunque este proceso requiere tiempo: “La educación está preparada para avanzar, pero necesita del compromiso de todos: docentes, familias, estudiantes y el Estado. La clave está en la colaboración y en no perder de vista que el objetivo es formar personas capaces de adaptarse a los cambios constantes de nuestra sociedad”.
Reducir la brecha digital, dotar de recursos tecnológicos adecuados y mantener la capacitación docente son desafíos que deben abordarse de manera conjunta. En Concordia y en todo el país, el esfuerzo por integrar las nuevas tecnologías busca no solo preparar a los estudiantes para las demandas técnicas del futuro, sino también desarrollar competencias esenciales como la adaptabilidad y la creatividad.
La era digital exige un modelo educativo flexible e inclusivo, que permita a las nuevas generaciones enfrentar con éxito los retos del siglo XXI. Para ello, será indispensable que el sistema continúe evolucionando con políticas claras y sostenidas, que brinden las herramientas necesarias tanto a docentes como a estudiantes.
Fuente: Despertar Entrerriano






