Qué opinan los concordienses sobre la tradición de armar el arbolito y el pesebre en casa
Acercándose el 8 de diciembre, la fecha en la que tradicionalmente se arma el arbolito de Navidad, desde Despertar Entrerriano salimos a recorrer las calles con “La Gente Opina” para conocer cómo viven hoy los concordienses una de las tradiciones más queridas: el armado del arbolito en sus hogares. Mientras conversábamos con los vecinos, les preguntamos si en sus casas todavía se arma el arbolito, si lo hacen por costumbre o por tradición, si hay chicos que mantengan viva la ilusión y si creen que la Navidad sigue teniendo el mismo significado que antes. Las respuestas dejaron ver recuerdos, cambios, nostalgias y la forma en que cada familia sostiene o transforma sus rituales.
La primera vecina con la que conversamos fue Yolanda, aunque todos la conocen como Yoli. Cuando le preguntamos si todavía arma el arbolito de Navidad, sonrió con cierta nostalgia: “Desde que falleció mi esposo no lo armé más. Sigo poniendo el pesebre y algunos adornos, pero el arbolito ya no…”. Aun así, asegura que la tradición no desaparece: “Yo pienso que sigue igual. Algunos lo dejan por distintos motivos, pero no porque no exista más la costumbre”.
Unos metros más adelante nos encontramos con Tamara, que contó que en su casa el árbol sigue firme. “Lo armamos por costumbre y por el significado que tiene. Este año más que nada por mi nieto”, dijo, y explicó que, aunque sus hijos ya están grandes, un niño devuelve la magia de diciembre. Cuando le preguntamos si cree que las tradiciones navideñas tienen el mismo significado que antes, reflexionó: “Yo creo que mucha gente perdió la costumbre, pero en algunas familias todavía está”.

Enzo, un joven entrevistado, también compartió su mirada confirmando que si arman el árbol de navidad y le consultamos: “¿Lo hacen por costumbre, por tradición o qué significado le dan al árbol de Navidad?”. Contó que en su casa el arbolito sigue siendo tradición aunque ya no haya chicos pequeños. “Mi hermana tiene 15, así que ya no es tan chica, pero igual lo armamos”, explicó. Para él, el sentido de la Navidad continúa, aunque depende de cada mirada: “Creo que sí mantiene su significado”.
En otra vereda conversamos con Elena, que estaba regresando de hacer las compras. “Sí, se arma el arbolito todos los años”, afirmó. “Es costumbre, tradición y también porque nos gusta compartir los regalos y ese momento en familia”. Sin embargo, para ella la Navidad cambió: “No tiene el mismo valor que antes. El mundo es otro. Todo va cambiando y eso también”.
Entre los testimonios también Delia nos abrió su corazón. “El año pasado no armé el árbol, pero pongo luces. Como tengo a Cristo en mi corazón, con eso lo tengo todo”, contó con emoción. Recordó que lo hacía por sus hijos y porque su mamá la acompañaba cuando estaba viva, pero hoy disfruta la Navidad de otra manera: “El significado no es el mismo, pero va en cada uno. Hay que tener fe. A veces somos muy ambiciosos y tenemos el corazón vacío, y hay que llenarlo con amor y haciendo cosas buenas”.
En cada respuesta, los vecinos de Concordia dejaron algo en claro: más allá de los cambios, las ausencias o las nuevas formas de celebrar, el arbolito sigue siendo un símbolo que conecta con la historia de cada familia. Algunos lo arman por costumbre, otros por tradición, otros por los chicos que sostienen la ilusión y muchos por el simple deseo de compartir un momento junto. Aunque el mundo cambie y la Navidad no se viva como antes, la esencia permanece en esos pequeños gestos que iluminan los hogares cada 8 de diciembre. Al final, más que un adorno, el arbolito es un recordatorio de lo que nos une: la memoria, la esperanza y el deseo de renovar, al menos por un instante, el espíritu de estas fiestas.
Fuente: Despertar Entrerriano.






