¿Que alimentos debo comer para el cuidado de la piel?
¿Sabes qué importancia tienen los alimentos para el cuidado de nuestra piel? Una adecuada alimentación puede ayudarnos a diario para mantenerla correctamente hidratada y dotarla de un aspecto cuidado y juvenil. La alimentación juega un papel fundamental para el cuidado de nuestra piel, a pesar de que lo tenemos muy vinculado al uso de cremas, sérums o tratamientos de medicina estética.
Agua: para una adecuada hidratación es fundamental una ingesta adecuada y adaptada de agua, según nuestras necesidades. La cantidad puede variar en relación a nuestro peaso, actividad física, sudoración u otras pérdidas…No sólo es importante el agua que tomamos sino aquella presente en los alimentos, especialmente en frutas, verduras y hortalizas.
Zanahoria, batata y calabaza ¿Qué tienen en común este grupo de alimentos? Ya podrás imaginar que es su característico color naranja y su alto contenido en betacarotenos, sustancia que actúa como un antioxidante que ayuda al organismo a producir vitamina A, fundamental para la buena salud de nuestra piel y para prevenir la aparición de arrugas.
Kiwi, fresas, pimientos, frutos rojos y granada: este grupo de alimentos también es ideal para cuidar de la piel, ya que son muy ricos en vitamina C, que es precursora del colágeno, y en antioxidantes, ayudando a mantener la elasticidad y la firmeza de la piel, gracias a las antiocianinas presentes en los frutos rojos y morados.
Aceite de oliva, espinaca, acelga, berro, frutos secos y brócoli: este conjunto de alimentos es rico en vitamina E, sustancia que actúa como antioxidante ayudando a proteger las células contra los daños causados por los radicales libres. Por otro lado, la vitamina E también estimula el sistema inmunitario, con el fin de que pueda combatir las bacterias y los virus que lo invaden.
Lácteos, huevos y pescados azules: gracias a los aportes de su vitamina D, se trata de alimentos ideales para una piel sana en caso de que recibamos poca luz solar, como por ejemplo en invierno o cuando pasamos largos períodos en casa, ya que la luz del sol es la principal fuente de vitamina D. Los pescados azules, buena fuente de ácidos grasos n-3, son precursores de sustancias antiinflamatorias naturales, y ayudan a regular nuestro sistema inmunológico.






