¿Por qué tenemos pesadillas? ¿Cómo evitarlas?
El exceso de estrés puede ser el culpable de que no consigamos descansar bien y de la aparición de pesadillas. Para que no sean recurrentes es importante solucionar nuestros problemas.
Las pesadillas son sueños cargados de ansiedad y miedos. Situaciones angustiantes que aceleran el rítmo de nuestro corazón y que nos producen desasosiego.
Cuando dormimos, en nuestro cerebro empiezan a suceder unos procesos químicos que hacen que nuestras redes neuronales pasen a través de cinco etapas diferentes que se repiten entre tres y cinco veces a lo largo de la noche.
Las cuatro primeras coinciden con un descanso agradable. Baja la frecuencia cardíaca y el ritmo respiratorio, y las ondas cerebrales se hacen más lentas. Pero en la quinta fase aparece el llamado sueño paradójico o REM (rapid eye movement). Es una etapa mucho más activa y donde surge un movimiento ocular rápido bajo los párpados, se eleva el rítmo cardíaco y respiratorio y se incrementa la actividad cerebral. Es aquí donde aparecen los sueños… y las pesadillas.
Las pesadillas y los momentos de ansiedad o estrés en nuestra vida cotidiana
Las situaciones estresantes que vivimos durante el día pueden provocar que nuestros sueños se conviertan en pesadillas durante la noche. Pero ¿por qué? te preguntarás. El cerebro necesita siempre una forma de liberar las tensiones, y éstas se traducen en el mundo onírico en imágenes cargadas de negatividad; en pinturas enmascaradas, a veces, bajo el surrealismo, donde nos solemos sentir amenazados.
Tener pesadillas es algo tan normal como tener un sueño erótico, pero hemos de tener en cuenta que cuando aumenta su frecuencia más allá de las dos veces a la semana, esto se debe sin duda a que hay algo en nuestra vida que no va bien.
Existe pues una tensión emocional de la que no podemos librarnos. Un problema con nuestra pareja, la pérdida de alguien querido, tensiones en el trabajo, traumas del pasado que no hemos podido resolver, o incluso problemas de salud por los que estamos preocupados. Afrontar nuestras inquietudes diarias será un modo de conseguir que nuestras pesadillas se desvanezcan poco a poco.
Cómo evitar las pesadillas
En ocasiones no basta con colocar un atrapador de sueños en la cabecera de nuestra cama. Lo principal es que tengamos claro que las pesadillas no son más que eso, sueños que nos indican que hay algo que nos preocupa y a lo que tenemos que enfrentarnos. Para evitarlas podemos seguir los siguientes pasos.
Afrontar la realidad para evitar pesadillas
Cada vez que tengas una pesadilla, intenta escribirla en un cuaderno detallando todo aquello que recuerdes. Es posible que puedas reinterpretar algún aspecto: ¿Quién sale en ella?¿es alguien conocido? ¿sentías necesidad de escapar? ¿dónde se desarrollaba?
En ocasiones existen unas imágenes oníricas que los psicólogos suelen asociar fácilmente a situaciones de estrés: el que nos persigan, el caer al vacío, el atravesar zonas donde hay incendios, lluvias intensas, o incluso el salir desnudos de casa, está relacionado siempre con nuestra inseguridad, nuestros miedos y ansiedades.
Mejora tus hábitos de descanso
Seguro que te ha pasado alguna vez. Tener, por ejemplo, una almohada que toca la espalda o un objeto en un lugar determinado, y soñar que alguien te está arañando en esa zona. Todo estímulo que tengamos en nuestra habitación va a determinar nuestro descanso. Ya sean ruidos, olores…etc. Esto es debido a que el cerebro tiende a integrar los estímulos externos al sueño.
¿Cómo mejorar entonces el descanso? Lo ideal sería colocar ambientadores o flores(como la lavanda) a nuestro alrededor. Según este estudio realizado por el Shefa Neuroscience Research Center (Irán), cuenta con propiedades relajantes muy recomendadas para estimular el descanso.
Procura evitar cenas pesadas y acuéstate siempre a la misma hora. Intenta prescindir del ordenador o el móvil antes de dormir, y si vas a usarlos, procura que sea al menos dos horas de acostarte. La utilización de estos aparatos de manera extrema no solo puede contribuir al insomnio, sino que también puede causar dolor de cabeza.






