Plantó una bandera en el ex Frigorífico Yuquerí como promesa cumplida por haber ganado el Mundial
Rubén Oscar Fesser de 62 años se ha hecho viral con una publicación de Facebook estos días, pues cumplió su promesa de colocar la bandera argentina en la chimenea del ex Frigorífico Yuquerí. En las imágenes se lo ve en las alturas escalando la chimenea, y dejando la bandera argentina flamear. Dialogamos con él que se encontraba de viaje en Buenos Aires.
-¿Qué sintió al momento de realizar la hazaña?, ¿cómo se le ocurrió la idea?
«Soy un heredero de ahí del barrio, nací allí en barrio Mondongo del Frigorífico Yuquerí, hoy llamado Benito Legerén, ahora vivo en barrio Martillo. Bueno aquel día tenía una bandera de mi señora del Mundial 86‘, Dios me permitió hacer esta hazaña. La chimenea tiene 60 metros, la cual está abandonada desde los 80″s así que hace 42 años que no tiene prácticamente mantenimiento, desde que cerró la fábrica».
«Siempre fue una ilusión de pibe de subirme ahí arriba, ya que la vi humear toda la vida. Mis viejos trabajaron allí», recordó emocionado.
-¿Cómo fue ese día?
«En voz baja aproveche la oportunidad, porque estábamos mal en ese momento y le pedí a Dios que nos ilumine, que podamos ganar la Copa del Mundo y que si ganábamos la Copa del Mundo al otro día me iba a subir a la chimenea. Ganamos la Copa del Mundo y al otro día me fui a cumplir la promesa. Cuando estaba allá arriba se me cayó un alambre que tenía para atarla a la punta de la chimenea y me enteré en ese momento que había un pararrayo allí arriba y que había caído un rayo justamente porque la base estaba partida, la plataforma estaba dividida. Como se cayó el alambre la planté como pude, pero con el viento que flameaba la bandera se cayó de ahí arriba. Así que me fui con mi señora y me volví a subir, me fui con la idea de plantarla y de ponerla como correspondía. Mi deseo ya estaba cumplido, cuando cayó me puse incomodo, inconforme y quería si o si ponerla para que se quede allí».
«La segunda vez fui de mañana temprano con alambre y precintos, y si, levantamos a la bandera, la subí a la plataforma como yo quería y creo que cumplí el objetivo».
«Luego de ponerla allá arriba pude verla flamear con mucho orgullo ya que ganamos la Copa del Mundo, fue el anhelo más grande, una emoción terrible, que forma parte de lo bueno que tenemos los argentinos».
-¿Cómo se sintió una vez allí?
«Muy orgulloso de poder subir a lo más alto. La primera vez estuve en el borde y la segunda subí y la pude plantar, quedará allí hasta que Dios diga basta».
-¿Qué le dijeron sus conocidos?
«Todo el barrio se puso muy contento de verme, de que haya logrado el objetivo, con la edad que tengo cumplí mi sueño, que también lo tenían todos los pibes de mi barrio».
«Lo hice porque lo siento, mi barrio es mi pueblo y los representé con lo que hice. Me felicitaron todos, lo que más me dijeron es que fui valiente porque esa chimenea tiene 60 metros que hoy son ruinas. Fue un orgullo para mí y para mi familia, fue muy grande el placer de escalar el gigante dormido. Un logro más que grande», concluyó.






