No vaciar la pileta y recuperar el agua es el principal consejo de los comercios especializados en mantenimiento
Fibra o cemento, cloro o sal, vaciar o recuperar. Con la llegada del calor, las dudas sobre el mantenimiento de las piletas se repiten año tras año. Para despejar mitos y llevar información clara a los lectores, Despertar Entrerriano se comunicó con tres referentes del sector en la ciudad —AquaSansa, YVERÁ y Piscinas Concordia— que explicaron cómo cuidar el agua, qué productos usar, en qué cantidades y qué costos implica mantener una pileta en condiciones durante toda la temporada.
Fibra y cemento: cuidados parecidos, errores que salen caros
Aunque a simple vista puedan parecer iguales, las piletas de fibra de vidrio y las de material requieren ciertas precauciones específicas. Zanuttini, de Piscinas Concordia, explicó que en el caso de la fibra “la recomendación principal es no vaciarla y mantenerla todo el año”, y advirtió que, si por alguna reparación se decide hacerlo, “hay que llamar a gente idónea, porque vaciar una pileta de fibra sin conocimiento puede hacer que se deforme”.
En cuanto a las piletas de cemento, señaló que no presentan mayores inconvenientes para el vaciado, aunque aclaró que “no se recomienda dejarlas muchos días vacías en épocas de mucho sol” y que lo ideal es pintarlas en primavera para evitar complicaciones en plena temporada. Además, remarcó que cuidar el agua durante todo el año no es solo una cuestión estética: “El agua verde genera mosquitos y problemas sanitarios que después son más difíciles de resolver”.

Desde YVERÁ coincidieron en que el principio es el mismo para ambos tipos de piletas. “El agua no se cambia, se recupera. Solo se vacía cuando hay que pintar”, explicó Ana, y agregó que “es mucho más fácil y económico recuperar el agua que vaciar una pileta y volverla a llenar”.
Productos, cantidades y control: el equilibrio justo
Uno de los puntos centrales del mantenimiento es el uso correcto de los productos químicos. Zanuttini detalló que “no todas las piletas llevan la misma proporción ni los mismos productos, porque influyen los litros, el revestimiento y el entorno”. Entre los básicos mencionó el cloro instantáneo para piletas pintadas y de fibra, el cloro de disolución lenta para piletas revestidas, el clarificante, los reguladores de pH y las pastillas triple acción.

Desde YVERÁ aportaron datos concretos sobre cantidades: “Se recomienda usar 40 gramos de cloro cada 10.000 litros de agua y una pastilla triple acción cada 10.000 litros”, además de controlar que el pH se mantenga en valores óptimos, cercanos a 7,6. Ana advirtió que en las piletas de fibra “no hay que pasarse con el cloro, porque puede levantar el gel coat y dañar la superficie, algo que después es muy difícil de revertir”.
Para controlar estos parámetros, los especialistas coincidieron en la importancia del test kit o las cintas reactivas. “Con unas gotitas ya sabés si el agua tiene poco cloro, demasiado o si el pH está alto o bajo”, explicó Zanuttini. En cuanto a la frecuencia, Ana indicó que “en condiciones normales los productos se aplican una vez por semana, pero con lluvias o calor extremo conviene medir cada dos días”.
Desde AquaSansa, en tanto, sumaron alternativas más naturales, como el clorador salino. “Se le pone una cantidad mínima de sal al agua, casi imperceptible, y el equipo genera cloro solo. Es más sano y natural, y solo hay que controlar el pH y retirar hojas o suciedad”, explicaron, aclarando que en verano el control debe ser más frecuente y en invierno puede espaciarse.

¿Cuánto cuesta mantener una pileta y por qué no conviene vaciarla?
En relación a los costos, los tres referentes coincidieron en que no hay grandes diferencias entre una pileta de fibra y una de cemento. “El gasto no varía tanto por el material, sino por el tamaño y la cantidad de litros”, explicó Ana, y puso como ejemplo que “no consume lo mismo una pileta de seis metros que una de diez”.
Como referencia, una pileta chica de 6 x 3 metros (25.000 litros) utiliza en promedio tres pastillas triple acción, cuyo kilo ronda los $6.500, además de cloro granulado (unos 200 gramos, con un kilo a $6.000), clarificador (150 ml cada 15 días, alrededor de $7.500) y regulador de pH (unos 500 gramos, con un valor cercano a $10.000). Con estos valores, el costo mensual estimado para una pileta chica se ubica entre $20.000 y $30.000 dependiendo del entorno y el uso.
En el caso de una pileta grande de 8 x 4 metros (50.000 litros), el consumo aumenta: se usan alrededor de cinco pastillas triple acción, un litro de cloro, un kilo de pH y 250 ml de clarificador cada 15 días, lo que eleva el costo mensual aproximado a entre $35.000 y $40.000. “Cuando más grande es la pileta, mayor es el consumo de productos”, explicó Zanuttini, quien además señaló que las piletas rodeadas de mucho verde demandan más mantenimiento.
Más allá de los números, hay una recomendación que se repite en todas las entrevistas. “No vaciar la pileta. El agua siempre se puede recuperar”, remarcaron. Además de evitar deformaciones o roturas, recuperar el agua “sale más barato que cargarla de nuevo y reduce un daño ambiental innecesario”, concluyeron, insistiendo en la importancia de educar sobre el cuidado responsable del recurso.
Fuente: Despertar Entrerriano






