Ni lengua de suegra ni potus: las 5 plantas que crecen en invierno y con poca luz natural
Estas especies demostraron que pueden mantenerse verdes y saludables durante los meses fríos, incluso en ambientes con poca iluminación.
Con la llegada del invierno y la reducción de las horas de luz natural, muchas plantas de interior suelen frenar su desarrollo o perder hojas. Sin embargo, existen especies que se adaptan a la perfección a los ambientes con poca iluminación y crecen durante los meses más fríos.
Además de su resistencia, estas plantas aportan frescura y color a los ambientes, al convertirse en aliadas de la decoración y el bienestar en casa. Para quienes buscaron opciones fáciles de cuidar y capaces de sobrevivir al invierno, estas cinco alternativas se destacaron por su fortaleza.
Las cinco especies que resistieron el invierno con poca luz
1. Helecho de Boston
Es una de las plantas más elegidas para interiores. Prefiere la luz indirecta y ambientes húmedos, por lo que se desarrolla muy bien en invierno si se mantiene lejos de fuentes de calor directo.
2. Philodendron
Sus hojas grandes y vistosas suman un toque tropical a cualquier espacio. Esta especie tolera niveles bajos de iluminación y produce nuevas hojas incluso cuando los días fueron más cortos.
3. Spathiphyllum o lirio de la paz
Además de sus flores blancas, se destaca por su capacidad de adaptarse a interiores con poca luz. Solo necesita riegos moderados y pocos cuidados para mantenerse saludable.
4. Cinta o malamadre
Muy resistente y fácil de multiplicar, soporta los ambientes con iluminación indirecta. Produce brotes de manera constante y luce bien en macetas colgantes.
5. Peperomia
Compacta y decorativa, se adapta a rincones con poca luz natural. Existen muchas variedades con hojas de diferentes formas y colores, ideales para sumar interés visual a la decoración.

Consejos para cuidar las plantas de interior en los meses fríos
Durante los meses fríos, las plantas consumen menos agua, por lo que se recomienda reducir la frecuencia de riego y comprobar que la capa superior del sustrato está seca antes de volver a regar. Ubicarlas cerca de ventanas o en los sectores más luminosos de la casa ayuda a aprovechar al máximo la luz natural, aunque no recibieran sol directo.
Limpiar las hojas con un paño húmedo cada dos semanas permite que aprovechen mejor la luz disponible, ya que el polvo acumulado dificulta la fotosíntesis. Además, se aconseja evitar los cambios bruscos de temperatura y mantenerlas lejos de corrientes de aire frío o fuentes de calor como estufas y radiadores.
Fuente: TN






