Los 15 errores en la cocina que aumentan el riesgo de intoxicación alimentaria: ¿cómo evitarlos?
En ocasiones, por afán, por descuido o por una mala costumbre, cometes errores en la cocina que pueden exponerte a ti y a los tuyos a una intoxicación. Ya sea que almacenes los alimentos de forma inapropiada, que no les des una buena cocción o que hagas una mala manipulación, las consecuencias llegan a ser graves.
Microorganismos como Salmonella, Escherichia coli (E. coli) y Campylobacter contaminan con facilidad ciertas comidas, y conducen a infecciones que se manifiestan con fiebre, escalofríos, diarrea, debilidad muscular, deshidratación y otras complicaciones.
El problema es más común de lo que se cree. Se estima que, al año, alrededor de 600 millones de personas en el mundo contraen una enfermedad de este tipo. Para evitarlo, debes reconocer y corregir esas acciones que ponen en juego la seguridad alimentaria.
1. No lavarse las manos antes de manipular los alimentos
Uno de los principales errores que se cometen en la cocina y que causan intoxicación alimentaria es no lavarse las manos antes de manipular los alimentos. De nada sirve que los demás utensilios estén limpios, si los gérmenes pueden albergarse en las manos y transferirse de estas a las comidas.
2. Lavar el pollo o la carne
Hay quienes creen que lavar el pollo o las carnes es una medida de higiene que elimina las bacterias y las impurezas de su superficie. ¡Error! Lejos de ayudar a remover los gérmenes, se convierten en una vía para la contaminación de los alimentos.
Microbios presentes en estas carnes se pueden transferir hacia el fregadero, las encimeras y demás superficies. Luego, al manipular otros alimentos, como frutas y verduras, se produce su contaminación.
3. No cocinar bien los alimentos
La cocción completa suele ser el método por el que se eliminan los microbios de alimentos como la carne, el pollo, el pescado, los mariscos y los huevos. Por eso, cuando no están bien cocinados, el riesgo de contraer infecciones es alto.
Debes considerar que las bacterias proliferan con facilidad en los alimentos cuando están a temperaturas entre los 5 y los 65 grados Celsius. Para destruirlas es necesaria una cocción por encima de los 65º C.
4. Descongelar los alimentos en la encimera
Alimentos como las carnes, el pescado y las aves se conservan bien en el congelador porque las bajas temperaturas anulan la proliferación de las bacterias. Sin embargo, cuando estos se descongelan en la encimera o en recipientes con agua, el riesgo se vuelve inminente.
A temperatura ambiente, los microorganismos dañinos encuentran las condiciones idóneas para crecer. Esto empeora con el agua que liberan al descongelarse.
5. Dejar la comida fuera mucho tiempo antes de refrigerarla
Acabas de realizar tus compras e ignoras que los alimentos perecederos necesitan refrigeración lo antes posible. ¡Error! Recuerda que tanto las aves, como la carne de res y de cerdo, los pescados y los mariscos, requieren congelación para que los microorganismos no proliferen.
Lo mismo aplica para alimentos cocidos o sobras, huevos, quesos y demás lácteos. Si las dejas por fuera del refrigerador durante dos o más horas, las probabilidades de sufrir una intoxicación alimentaria son más altas.
6. Dejar las carnes en envases sin sellar
Introducir las carnes en el congelador sin meterlas antes en un envase hermético es uno de los errores que producen intoxicación alimentaria. Hay que tener claro que la refrigeración no es garantía de que los alimentos no vayan a contaminarse. Si se mezclan unos con otros, el riesgo es latente.
7. Almacenar o mezclar alimentos crudos y cocidos
De los errores que hay que evitar en la cocina para no correr el riesgo de intoxicación es la mezcla —directa o indirecta— de los alimentos crudos y cocidos. No deben almacenarse juntos ni se deben utilizar los mismos utensilios para manipularlos.
Esto produce la llamada ‘contaminación cruzada’, en la que los microbios de las carnes, por ejemplo, se transfieren hacia las frutas y verduras.
8. Pelar las frutas y verduras sin lavarlas con antelación
Aunque a simple vista se vean limpias, las cáscaras de las frutas y las verduras albergan microbios que pueden causar intoxicaciones. Si no se lavan, estos se transfieren hacia su pulpa al cortarlas o pelarlas.
9. Probar u oler los alimentos para comprobar si están buenos
Una costumbre en la cocina es revisar las texturas y los aromas de los alimentos para comprobar si aún son aptos para el consumo. No obstante, el gusto y el olfato no son indicadores precisos para determinar si siguen estando buenos o no. Por el contrario, probar u oler las comidas puede traer consigo problemas.
‘Degustar’ la preparación o el alimento —sin importar que sea una pequeña porción— aumenta el riesgo de intoxicación si estos contiene bacterias dañinas. Además, si eres tú quien tiene algún virus o bacteria, también puedes llegar a contaminar la comida por esta vía.
10. Cocinar los alimentos crudos en el microondas
Sin negar que es un electrodoméstico muy práctico, debes saber que el microondas no es la mejor opción para cocinar alimentos crudos. Su gran inconveniente es que suele tener diferentes potencias, lo que puede impedir que los tiempos de cocción sean correctos o suficientes.
En consecuencia, los alimentos no siempre alcanzan la temperatura interna adecuada para destruir los microorganismos que pueden estar albergando.
11. Llevar comida caliente al refrigerador
Es probable que este sea uno de los errores que has cometido en tu cocina y que te han expuesto a una intoxicación. En el afán por enfriar algunas comidas, o por limpiar la cocina, sueles introducir alimentos calientes dentro del frigorífico.
¿Cuál es el problema? Al estar calientes, permanecerán por un buen rato dentro de un rango de temperatura que posibilita el crecimiento de los microbios.
12. Preparar ciertas recetas con mucha antelación
Algunas preparaciones representan más riesgo que otras cuando se trata de intoxicaciones alimentarias. Las recetas con huevo, lácteos, mariscos y pescados ocupan los primeros lugares. Bacterias como Salmonella y Campylobacter crecen con facilidad a temperatura ambiente.
Por eso, si vas a incluir estos ingredientes en tus platos, has de saber que debes ingerirlos lo antes posible. Dejar que pasen más de dos horas supone un riesgo alto para la salud.
13. No almacenar los alimentos en el compartimiento adecuado del refrigerador
Que los refrigeradores tengan diferentes compartimientos en cada una de sus partes no es simple coincidencia. Cajones superiores, estantes en la puerta, área para las verduras, congelador… cada zona tiende a variar de temperatura, de acuerdo a lo que requiere cada alimento.
No es infrecuente cometer errores al guardar las comidas en este aparato de la cocina, sin pensar en que esto puede detonar una intoxicación. Una vez más, el riesgo radica en que las temperaturas inapropiadas facilitan la proliferación de los microbios.
14. Comer alimentos riesgosos
Cualquier persona sana puede sufrir una intoxicación cuando las medidas de seguridad alimentaria no se implementan de forma adecuada. Aun así, hay quienes tienen mayores probabilidades de enfermarse y sufrir complicaciones asociadas.
¿Quiénes? Los adultos mayores de 65 años, los niños menores de 5 años, las personas con sistema inmunitario debilitado, las mujeres en embarazo y las personas con antecedentes de intolerancias alimentarias.
Además de asegurar una correcta manipulación, almacenamiento y preparación de los alimentos con los consejos que hemos dado, es conveniente evitar la ingesta de alimentos que puedan representar mayor riesgo. Esto abarca las siguientes opciones:
Leche cruda.
Queso fresco.
Germinados crudos.
Pescados y mariscos.
Jugos sin pasteurizar.
Carnes y aves poco cocidas.
15. No lavar el refrigerador con regularidad
Algunas personas dejan pasar varias semanas antes de dedicarle tiempo a la limpieza del refrigerador. Si te identificas, debes saber que es uno de los errores de cocina que te exponen a una intoxicación.
Y es que los residuos de derrames de alimentos, las cáscaras, las sobras y la suciedad van creando un ambiente idóneo para que las bacterias crezcan. Sin que lo sospeches, estos pueden después contaminar tus alimentos.
Para evitar realiza una limpieza profunda de la nevera por lo menos una vez cada dos meses. Déjalas secar al aire libre; mientras tanto, limpia la parte interna del refrigerador con una esponja humedecida con agua con jabón. Para terminar, quita los residuos de espuma con un paño húmedo y limpio. Ensambla de nuevo y coloca los alimentos en sus respectivos compartimientos.
Corrige estos errores en tu cocina para evitar una intoxicación
Si te has dado cuenta, son varios los errores que puedes cometer en tu cocina y que ponen en riesgo tu salud. Acciones como el lavado de manos, el almacenamiento adecuado y una buena cocción impiden que los microbios prosperen y causen infecciones. ¡Implementa todas estas recomendaciones!






