Lenguaje corporal: Lo que necesitas saber para entender estos signos y señales no verbales
La comunicación humana es compleja. Cuando hablamos usamos algo más que palabras. El tono de voz y el lenguaje corporal juegan un papel importante, ya que pueden complementar y hasta contradecir lo que afirmamos.
El lenguaje corporal puede definirse como un conjunto de signos y señales no verbales que abarcan la expresión facial, los movimientos de las manos, las piernas y los pies y la postura del cuerpo, entre otros.
A partir del lenguaje corporal podemos interpretar y comprender mejor lo que quieren decirnos los demás.
Importancia del lenguaje corporal en la comunicación
Se afirma que, en la comunicación cara a cara, el lenguaje corporal es mucho más importante que las palabras. El 90 % o más de lo que transmitimos en una conversación no son palabras, justamente.
Estas estimaciones se basan en uno de los estudios más conocidos al respecto, realizado por el profesor norteamericano de psicología Albert Mehrabian.
Por todo esto, durante una conversación es frecuente que observemos a nuestro interlocutor para saber si nos escucha, si le agrada lo que decimos o si está de acuerdo. Así también, podemos conocer y saber lo que el otro piensa en verdad, cuáles son sus intenciones, lo que desea decir y hasta lo que calla.
Y si bien es cierto que podemos mentir con las palabras, el lenguaje corporal nos delata, ya que a menudo esas señales las emitimos de forma inconsciente.
No es extraño entonces, saber que entre parejas el lenguaje corporal es tema de desacuerdos, discusiones y disputas.
Ubicándonos en el ámbito profesional, los que evalúan personal consideran mucho este aspecto del lenguaje corporal. Asimismo, los estudiosos de la conducta tienen en cuenta la comunicación no verbal en el marco de la psicoterapia, tanto de sus pacientes como de ellos mismos.
¿Qué puede influir en el lenguaje corporal?
Es oportuno señalar que, como sucede con las palabras, el lenguaje corporal puede verse influido por diversos factores. Veamos cuáles son.
La cultura
La cultura o procedencia geográfica de una persona influye en la manera como usa, percibe o interpreta el lenguaje corporal. Tocar, darse la mano, acercarse o mantener distancia forman parte de un repertorio de conductas comunicativas no verbales que pueden variar de un pueblo a otro.
Sin embargo, algunos signos del lenguaje corporal pueden ser más o menos universales, como el asentir o afirmar con la cabeza o una sonrisa natural, sincera y hermosa, entre otros.
El contexto
Un gesto puede cambiar el sentido según el contexto en que tiene lugar la comunicación o en que se produce. Una persona impaciente mira muchas veces el reloj, aunque tal vez sea que el aparato no funciona bien y hay que mandar a arreglarlo.
Estado de ánimo y diferencias psicológicas
Según el estado de ánimo, una persona puede interpretar un gesto de manera distinta. Una sonrisa puede percibirse como alegría o como burla si alguien está molesto.
Tal como se ha señalado, el lenguaje corporal engloba todas las señales que emitimos con el cuerpo, consciente o inconscientemente, desde la expresión facial hasta la postura y el movimiento. Veamos cada una.
1. Expresiones faciales
Las expresiones faciales o gestos son el indicador emocional más fidedigno. Con ellos podemos expresar alegría, enojo, duda, hastío, miedo, sorpresa, confusión, desagrado, interés.
Cada emoción imprime su propio código en los ojos, la boca o la frente. Las investigaciones sugieren que los juicios que hacemos sobre las personas, incluso sobre su inteligencia, se basan en expresiones de sus rostros.
En otro estudio se encontró que también la respuesta de confianza se determina a partir de lo que vemos en los gestos de quien nos habla.
Dentro del lenguaje corporal se debe prestar atención a los mensajes de las pupilas, pues la dilatación pupilar denota agrado y viceversa.
Por su parte, con la nariz no hacemos tantos gestos. Sin embargo, a veces la arrugamos un poco en señal de desagrado.
Pero la boca sí tiene un repertorio más amplio de posibilidades comunicativas en cuanto a gestos.
Entre estos tenemos los siguientes:
Mostrar los dientes (sonrisa falsa): para ocultar desagrado.
Morderse el labio inferior: preocupación, inseguridad, duda.
Cubrirse la boca: susto.
Boca curvada hacia abajo: desánimo, tristeza.
2. Otras expresiones faciales menos obvias
Arrugar la frente puede denotar que la atención se enfoca en algo, sobre todo cuando este gesto va acompañado de unos ojos entornados.
Apoyar la barbilla puede tener varias lecturas, según la posición de la mano. La mano abierta es aburrimiento y solo los dedos pulgar e índice es interés o gesto de evaluar.
Por otra parte, la cabeza echada hacia atrás y la barbilla hacia delante es un gesto despectivo que denota superioridad. Y rascarse el cuello o la cabeza es signo de inseguridad.
3. Expresiones corporales de los miembros superiores
Tal como vemos caminar a algunos profesores en el salón, con las manos trenzadas por detrás de la espalda, es seguridad. Apuntar o señalar con un dedo es un gesto agresivo o amenazante, dirigido a la persona con la que se habla.
Todo lo contrario es el mostrar las palmas; esto denota claridad y honestidad. Quien muestra las manos no tiene nada que esconder.
Entrelazar los dedos puede leerse de varias maneras. Si se retuercen los dedos y las palmas es nerviosismo, pero unir o tocar solo las puntas es confianza.
El movimiento de encoger los hombros puede significar desconocimiento. Si se acompaña de un gesto del rostro puede significar desinterés.
Los brazos cruzados constituyen una postura corporal defensiva que denota desagrado, desacuerdo o rechazo con respecto a lo que se está diciendo. La postura de manos en la cadera, con los codos como una V apuntando hacia fuera (brazos en jarra) es de autoridad, firmeza e incluso agresividad.
4. Expresiones corporales de los miembros inferiores
Las piernas en movimiento constante pueden significar ansiedad o intranquilidad. Aunque también hay un trastorno que se conoce como síndrome de las piernas inquietas.
Una persona esperando, que adelanta constantemente un pie, puede indicar que desea irse.
Las piernas y tobillos cruzados, al igual que los brazos, forman parte del repertorio defensivo.
Significa que la persona está cerrada. Si su cara mira hacia cualquier parte, ni siquiera desea participar de la conversación.
5. Postura
La postura expansiva se usa cuando queremos abarcar más. Se hace con las piernas y brazos abiertos y palmas hacia delante. Es el gesto del político que quiere ganar público.
Inflar el pecho es un gesto para denotar poder o superioridad. Lo hacen los hombres cuando quieren llamar la atención de una mujer.
Si la persona, al sentarse o estar de pie, muestra una postura encorvada mirando al piso, denota un estado emocional decaído, así como visión de negatividad.
Descifrar el lenguaje corporal no siempre es fácil
Si bien la comunicación verbal suele ocurrir de manera consciente y el lenguaje corporal fluye desde el inconsciente, lo ideal sería que aprendiéramos a controlar gestos y expresiones. Lo que decimos debería estar en sintonía con lo que mostramos.
Esto nos facilitará no solo comunicarnos, sino que desde un punto de vista profesional y personal mantendremos mejor relación con los demás.






