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“Las mujeres tenemos mucho para aportar desde la investigación, la extensión y la construcción de una ingeniería más comprometida con la sociedad” Romina Bacigalupo. Ingeniera en alimentos

“Las mujeres tenemos mucho para aportar desde la investigación, la extensión y la construcción de una ingeniería más comprometida con la sociedad” Romina Bacigalupo. Ingeniera en alimentos

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En esta edición N° 176 de Entrevistados, Despertar Entrerriano conversó con Romina Bacigalupo, ingeniera en alimentos, docente y secretaria de Extensión Universitaria de la Facultad de Ciencias de la Alimentación de la UNER. En el marco del Día Internacional de la Mujer Ingeniera, que se conmemora cada 23 de junio para reconocer el aporte de las mujeres en las distintas ramas de la ingeniería, habló sobre su trayectoria profesional, los desafíos que enfrentó durante su formación, el rol de las mujeres en el ámbito científico / académico, y la importancia de construir una universidad comprometida con la comunidad.

¿Hace cuánto te dedicas a la ingeniería?

“En el año 1999 comencé la carrera y diez años después me recibí. Ya venía trabajando mientras estudiaba y así me fui sosteniendo durante todo ese proceso. A partir del tercer año de la carrera empecé a trabajar. Trabajé en el INTA, en la facultad, en distintos laboratorios, en proyectos de extensión universitaria y también en investigación. Todo eso fue moldeando mi camino hasta que finalmente me recibí”.

Romina continuó diciendo: “Cuando obtuve el título ya estaba trabajando en el INTA, aunque eran contratos que terminaron y luego continué en la facultad. Ahí fui descubriendo también una vocación muy fuerte por la docencia y por la extensión universitaria. En 2019 tuve la posibilidad de incorporarme formalmente a la Secretaría de Extensión Universitaria y conformamos el primer equipo de extensión de nuestra facultad. Fue una apuesta institucional muy importante porque puso a la extensión en igualdad de condiciones con la docencia y la investigación. Siempre digo que soy una afortunada porque disfruto mucho de lo que hago y porque ningún día es igual a otro”.

¿Qué fue lo que te llevó a elegir la Ingeniería en Alimentos?

“La elegí bastante perdida, como nos pasa a muchos cuando tenemos 17 años y tenemos que decidir qué hacer con nuestra vida. Yo soy de Gualeguaychú y no tenía posibilidades de irme muy lejos a estudiar. Además, tenía muy claro que quería hacerlo en una universidad pública. Siempre me gustaron mucho las matemáticas, resolver problemas, la química y también me interesaban la nutrición y los alimentos. Cuando encontré la carrera de Ingeniería en Alimentos sentí que reunía todo lo que me gustaba. Ahí dije: “Esta es la mía”. Y por suerte el tiempo me confirmó que fue una buena decisión”.

¿Cómo es tu rutina diaria actualmente?

“Intento que mis mañanas comiencen compartiendo tiempo con mi familia porque es algo que valoro muchísimo. Durante mi formación profesional también tuve que decidir qué tipo de vida quería construir. En algún momento pensé en desarrollarme dentro de una gran industria alimentaria, incluso trabajé en una empresa como inspectora de control de calidad y lo disfruté mucho, pero me di cuenta de que ese no era el camino que quería seguir. Compartimos el desayuno, llevamos a nuestros hijos a la escuela y luego me voy a la facultad”.

Agregó: “Hay días en los que doy clases y realmente los disfruto muchísimo. Trabajo con estudiantes de primer año de Ingeniería en Alimentos e Ingeniería Mecatrónica y siempre termino cada clase sintiendo que valió la pena. Otros días están dedicados a la extensión universitaria, donde trabajamos en equipo organizando actividades en barrios, recibiendo escuelas, adultos mayores y diferentes grupos de la comunidad. Son jornadas intensas, pero muy gratificantes”.

¿Qué cambios observaste desde que comenzaste hasta hoy?

“Los cambios fueron muchísimos. Cuando empecé la carrera, los primeros tres años estaban cargados casi exclusivamente de matemática, química y física. Veíamos muy poco de la profesión en sí. Eso generaba dificultades y mucha deserción. Hoy, desde el rol docente, participamos en las discusiones sobre los planes de estudio y buscamos que los estudiantes tengan contacto con la profesión desde el primer año. En nuestra asignatura, por ejemplo, el primer día ya estamos en planta piloto trabajando procesos reales”.

Comentó además: “Por otro lado, también vivimos cambios difíciles vinculados al contexto nacional. Cuando ingresé a la universidad ya atravesábamos momentos complicados y participábamos activamente en la defensa de la educación pública. Hoy volvemos a enfrentar situaciones similares y creo que todavía tenemos el desafío de transmitirles a las nuevas generaciones la importancia de defender estos derechos que fueron conquistados colectivamente”.

¿Cuál fue el mayor desafío que enfrentaste en tu carrera?

“Hubo una etapa muy difícil en la que trabajaba en San José mientras seguía cursando la carrera. Me levantaba a las tres de la mañana para estudiar hasta las cinco, después viajaba al trabajo y recién volvía a mi casa por la noche. Sostuve ese ritmo durante diez meses, hasta que comprendí que no podía continuar así. Fue una decisión muy dura porque disfrutaba mucho de ese trabajo, pero también tenía muy claro que quería terminar mi carrera. Entonces renuncié, regresé y tuve que reorganizar toda mi vida, incluso volver a cursar algunas materias”

En el marco del Día Internacional de la Mujer Ingeniera, ¿qué importancia tiene la presencia de mujeres en la ingeniería?

“Creo que las mujeres somos un motor de transformación y de lucha en muchos ámbitos. Mostrar que podemos estudiar ingeniería, desarrollarnos profesionalmente, formar una familia y sostener distintos proyectos al mismo tiempo es muy importante porque inspira a otras mujeres. Además, las luchas que se dieron durante muchos años permitieron conquistar derechos fundamentales. Hoy podemos demostrar que tenemos las mismas capacidades, el mismo potencial intelectual y las mismas posibilidades de crecimiento”.

Sumó: “También creo que muchas veces aportamos una mirada más amplia y sensible sobre los problemas. En mi caso, siempre les digo a mis estudiantes que la ingeniería no puede limitarse únicamente a maximizar ganancias. Cuando hablamos de alimentos estamos hablando de personas, de nutrición, de calidad de vida, de acceso a derechos y también de cuidado ambiental. Por eso considero que las mujeres tenemos mucho para aportar desde la investigación, la docencia, la extensión y la construcción de una ingeniería más comprometida con la sociedad”.

¿Qué consejo le darías a una joven que quiere seguir tus pasos?

“Lo primero que les digo es que imaginen cómo quieren verse en el futuro. Que construyan esa imagen y que trabajen para alcanzarla. Seguramente van a tropezar, van a atravesar dificultades y momentos complejos, pero siempre se puede llegar. Los límites muchas veces nos los imponemos nosotros mismos”.

Agregó: “También les recomiendo algo que considero fundamental: pedir ayuda. Las mujeres tenemos una enorme capacidad para construir redes, para acompañarnos y crecer colectivamente. Apoyarse en la familia, en amistades, en docentes o compañeros es clave para avanzar. Nosotros siempre les decimos a nuestros estudiantes que estamos disponibles, que pueden acercarse, preguntar y buscar acompañamiento cuando lo necesiten”.

Si pudieras volver atrás, ¿elegirías nuevamente este camino?

“Sí, sin ninguna duda. Volvería a elegir esta carrera porque me dio libertad, herramientas y muchísimas oportunidades. Me permitió encontrar un sentido profundo en lo que hago y sentir que puedo aportar algo a la comunidad”.

Concluyó: “Además, me dio la posibilidad de aprender constantemente de otras personas. Cada taller, cada proyecto y cada encuentro con la comunidad me enseña algo nuevo. Aprendo de los chicos, de los adultos mayores, de quienes conservan saberes ancestrales y de quienes comparten sus experiencias de vida. Todo eso es profundamente gratificante y siento que la Ingeniería en Alimentos me abrió las puertas para vivirlo”.

Te invitamos a ver lo más destacado de la entrevista a través de los reels en redes sociales, buscános como @Despertarentrerriano.

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