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Lampazzi: «La única defensa que encuentra uno para mantener el valor de su dinero no es ahorrando, como debería ser, sino anticipando gastos»

Lampazzi: «La única defensa que encuentra uno para mantener el valor de su dinero no es ahorrando, como debería ser, sino anticipando gastos»

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En la final de la Copa del Mundo, próximos también a Navidad, Año Nuevo y Reyes, estamos inmersos en una etapa de cierre de año donde prevemos los consumos excesivos que nos inundarán en estos momentos de tanto encuentro y festejo.

Dialogamos con Adrián Lampazzi, presidente del Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia, sobre el panorama que está viviendo nuestra localidad en época de festejos y celebraciones. Asimismo, nos acercamos a una juguetería local para ver cómo se vive la situación del lado de los comercios.

Lampazzi se refirió a que muchas personas van a aumentar sus deudas si o si por que en estas épocas de fiestas se suele abusar de la tarjeta, donde aparecen gastos de regalos como prioridad, arreglos de los hogares, ropa, planes de viajes, etc.

«Lo que estamos notando hace rato es lo del gasto de la tarjeta, por un lado, se van aumentando los gastos de tarjeta por financiación, tratando la gente de postergar los pagos por el sistema inflacionario. Y también se está usando mucho la tarjeta por la cuestión de la manipulación del efectivo, hoy cualquier cosa es costosa con la inflación que tenemos, los billetes de mil pesos han quedado chicos, 3 dólares son mil pesos y eso implica que con cualquier tipo de compra que supere una determinada cifra, la gente tiene que salir con un fajo en el bolsillo, eso se hace impracticable y es mucho más peligroso también, por esto mismo es mucho más fácil utilizar los medios electrónicos, cada día que pasa se están utilizando más las billeteras virtuales».

-¿A usted le parece que esto se da por la caída del poder adquisitivo de cada uno?

«No sé, lo que sí sé es que se da el anticipo de las compras. Los asalariados que tienen un sueldo a fin de mes saben que van a comprar más cosas a principio de mes que a fin de mes, por esto muchas veces anticipan consumo. Al no poder ahorrar, que es muy difícil ahorrar hoy por hoy por que no hay demasiados mecanismos», remarcó.

«Hay poca formación en lo financiero, entonces, por ahí la única defensa que encuentra uno para mantener el valor de su dinero no es ahorrando como sería en otra parte del mundo y ya que no se puede ahorrar, se anticipan gastos. Muchos especialistas han hablado de esto, de que las personas gastan su dinero antes de que pierda valor. El resultante de esto es que hoy por hoy es muy difícil hacer inversiones a largo plazo como comprar una casa, cambiar el auto. Siendo así es más sencillo para la vida diaria tratar de juntar para un viaje o comprar algo más chico», aseguró.

«Para las pequeñas pymes, profesionales y comerciantes hoy es muy difícil que el dinero que uno tiene en el bolsillo quiera gastarlo en el momento, no es bueno para la economía del momento, para el futuro de la sociedad es un poco complicado».

-Se da esto que comenta de preparar las compras con anticipación también porque este mes se da el aguinaldo y el plus navideño en algunos casos.

«Eso también sucede, se está gastando algo que todavía no se tiene en mano. O se gasta en tapar algunos agujeros porque eso también se está generando. Además, la capacidad de compra de las tarjetas ha bajado, hoy tienen menos saldo y se pueden comprar menos cosas. Esto ya viene de la pandemia, las empresas de los bancos por temor a que no paguen han bajado los límites de las tarjetas. Hay otros fenómenos como la gente que hace las compras del mes y las paga en tres cuotas».

-También el fenómeno de las personas que se acostumbraron a pedir un préstamo atrás del otro, de pagar cuotas con un nuevo préstamo.

«Es algo que lamentablemente se da en época de crisis, como también es fácil verlo en el centro de Concordia con la cantidad de financieras que hay, que sobre todo dan prestamos pequeños a la gente de menor poder adquisitivo que son los que más los utilizan o más los necesitan. Eso demuestra esta constante que se ha dado cuando hay crisis, la cantidad de prestamistas que emergen, al menos en las últimas décadas yo, lo he podido observar».

-Más la falta de educación financiera

«Esto se junta con la falta de educación financiera y hay abusos de las empresas de préstamos. Hay muchas legales en el centro y muchas que funcionan en cuevas, pero bueno tal vez así se consiga un préstamo con menores exigencias y esto crea problemas en la población con menos recursos no solo económicos sino culturales y educativos que están a merced de estos comportamientos o estas maniobras».

-¿Qué puede decirnos sobre los usos de las nuevas tecnologías?, con la búsqueda y compra online, donde los teléfonos, tablets y computadoras cobran un rol importante.

«Sobre el nuevo comercio electrónico, hemos dado una charla a mediados de año acerca del futuro del comercio. Hay nuevas generaciones que se interrelacionan mucho y centralizaron todo con lo digital y las pantallas. Este comportamiento llegó para quedarse, las búsquedas en la empresa de mercado libre es algo que se da en general, tenemos que adaptarnos de alguna manera, no podemos eludirlo porque no es solo el futuro sino el presente».

«El problema que quizás tenemos en Concordia como en tantos otros lugares de nuestro país es que a veces tenemos diferencias de costos como logísticos o concentración de fábricas, si hay un problema hay que ver a quien reclamarle porque de hacerlo acá golpeamos la puerta. No siempre, pero muchas veces quedan expuestos en la comparación. Tenemos otros valores energéticos por ejemplo y todo eso se suma, a veces una venta en un comercio del interior del país como Concordia, sale más alto que en otros lugares; pero son mecanismos a los que tenemos que incorporarnos y si dejan expuestos problemas tenemos que trabajarlos y tratar de subsanarlos», agregó.

«Así como los precios de referencias están para el consumidor también están para los comercios locales, y muchas veces la forma de competir con esto es con un buen servicio, calidad, si es necesario bajar los costos».

«Seguramente con el tiempo todo se va a ir acomodando, lo que nosotros siempre pedimos es que no esperemos una solución mágica o una prohibición de acceso a productos de otros lados, sino adaptarnos a estas nuevas tendencias. Sobre todo, con las nuevas generaciones de 30 y pico de años para abajo, hay que adaptarse a eso, porque es la forma en que vamos a poder sobrevivir», cerró.

ING es una juguetería con ropa infantil, previo a la pandemia era una regalería de artículos importados, pero posterior al estado de emergencia de la pandemia donde nadie salía a comprar empezaron a liquidar. Está ubicada en las Heras 309 de nuestra ciudad.

-¿Cómo ve el movimiento del comercio comparado con años anteriores?

«Malísimo, tengo el local lleno y solo entran a preguntarte cosas irrisorias de otros rubros como si tengo alfileres o elástico. También buscan algo de Gaturro o Harry Potter que ya no son actuales».

-¿Cómo se dio la idea de cambio de rubro del local?

«Por ayudar a mi hija que está en Buenos Aires. Mi hija me dijo -necesito trabajar-, ahí fue que yo, liquide. A ella le pedían un mínimo de compra muy alto y lo pagaríamos mitad y mitad. Así fue que armamos todo esto».

«Buenos Aires, es otra cosa. Yo, siempre digo que Dios, está en todas partes, pero reside en Buenos Aires», remarco la dueña del local.

«Antes de la pandemia yo andaba muy bien, me cansaba de vender juguetería y regalaría a buenos precios. Después de la pandemia es como que la mente se fue cerrando y ahora con el desfasaje que hay con que todo se cotiza a dólar, el dólar sube y lo nuestro baja».

-¿Cómo le parece que esta la población post pandemia?

«Yo a las cuotas las suspendí. Era muy fácil venir y llevarse las cosas y después andar atrás de la gente o llamándolas por teléfono y que se ofenda porque una vaya a cobrarle después de 3 o 4 meses que no pagaban. La idiosincrasia de cada persona es muy difícil de entenderla, hay que aceptarla como es».

«Hay que ver luego del Mundial si la gente abre su cerebro y ve la realidad que tenemos, me parece que al deporte hay que apoyarlo porque es una parte muy importante de la vida en conjunto con la salud y la educación».

«Yo creo que la gente está pensando en comer y en subsistir, y está bien. Cada uno hace lo que puede y como puede», finalizó.

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