La Justicia profundiza una nueva línea investigativa en la causa por presunto abuso de la niña de 2 años
En la investigación por la denuncia de presunto abuso sexual contra una niña de 2 años, la Justicia comenzó a profundizar una nueva línea investigativa luego de detectar inconsistencias en el relato de la denunciante y contradicciones con distintas pruebas incorporadas al expediente.
A partir del avance de la pesquisa, “cambió el panorama” de la investigación y ahora se intenta reconstruir con precisión qué ocurrió con la menor durante los días previos a que fuera examinada por el médico forense.
Según pudo saber este medio, la teoría inicial del caso sostenida por la fiscalía —que derivó en la detención del presunto autor del hecho, quien actualmente permanece con prisión preventiva domiciliaria— “perdió intensidad y peso” a partir de las contradicciones detectadas entre declaraciones, registros fílmicos, documentación médica y testimonios recolectados durante la investigación.
A raíz de ello, la Justicia dispuso una serie de allanamientos en los que se procedió al secuestro de teléfonos celulares de todas las personas que tuvieron contacto con la niña durante esos días, entre ellas familiares y allegados cercanos, incluso el aparato telefónico de su madre.
La nueva línea investigativa busca establecer qué ocurrió con la menor durante ese período, teniendo en cuenta que todavía existen dudas respecto a la secuencia temporal de los hechos y si efectivamente la niña estuvo o no en el hospital en los días señalados por la denunciante.
En ese marco, los investigadores avanzan con pericias de geolocalización, análisis de mensajes y extracción de información de los teléfonos secuestrados, buscando determinar dónde estuvo la menor y con quién permaneció.
Vale recordar que en los últimos días una mujer denunció públicamente que su hija habría sido abusada sexualmente por la pareja de su madre, mientras ella permanecía internada junto a otro de sus hijos en el hospital Masvernat.
Sin embargo, con el correr de los días comenzaron a surgir contradicciones entre las declaraciones de la denunciante, registros audiovisuales, testimonios y documentación médica incorporada a la causa.
Además, la mujer aseguró haber recibido amenazas y denunció que personas vinculadas al acusado incendiaron su vivienda en Colonia Roca. No obstante, pericias realizadas por personal especializado determinaron que el fuego se habría originado por un desperfecto eléctrico, descartándose en principio un ataque intencional.
Otro de los puntos cuestionados tiene que ver con la afirmación de que la menor había sido examinada en el hospital Masvernat, donde supuestamente se había constatado una lesión compatible con abuso. Sin embargo, los registros médicos indicarían que la niña no fue atendida debido a la negativa de la propia madre.
Asimismo, cámaras de seguridad y testimonios contradicen parte de la secuencia temporal relatada por la denunciante. Registros fílmicos ubicarían a la mujer y al acusado juntos durante la noche del miércoles, mientras que testigos aseguraron que la menor permaneció bajo el cuidado de otras personas hasta el sábado, día en que finalmente fue examinada por el médico forense.
Fuente: Concordia Policiales






