Los consumidores argentinos cambiaron su preferencia hacia opciones saladas para las fiestas de fin de año, priorizando la picada sobre los dulces tradicionales.
Un fenómeno particular se observó en los comercios de todo el país: la demanda de cajas navideñas con fiambres, quesos y embutidos superó a las clásicas versiones con confituras. Los comerciantes notaron que la gente buscó productos regionales y combinaciones gourmet para compartir. Esta elección reflejó un cambio en la cultura de consumo, donde la practicidad de una picada se impuso sobre la formalidad de los postres navideños.
Según comerciantes del rubro, creció la demanda de combinaciones que incluyen fiambres, quesos y productos regionales, pensadas para compartir en la mesa familiar. La preferencia estuvo vinculada tanto al gusto como a la búsqueda de propuestas más versátiles para la cena de Nochebuena y Navidad.
Especialistas en consumo señalaron que la tendencia se apoyó también en el aumento de reuniones informales y en la costumbre de armar picadas como plato central. Así, las cajas con salame, jamón crudo y quesos desplazaron a pan dulces y budines, marcando una nueva forma de celebrar.
Fuente: RadioBoing






