Fútbol solidario: Hubo mucho de Nebel y mucho corazón
Este último viernes se jugó un partido solidario en la renovada y cómoda en cancha del Club Defensores de Nebel.
Allí con una gran asistencia de público donde se recaudó una cantidad importante de alimentos no perecederos para el comedor del barrio que entregarán en estos días los dirigentes con los jugadores que nos representarán en el campeonato sudamericano en Mendoza a partir del 7 de octubre.
La tarde se llenó de emoción cuando llegó el turno de los reconocimientos a los grandes jugadores que dejaron su huella imborrable en el club. Estuvieron presentes familiares de Inocencio Benítez, Lupín Navarro, Coquí Navarro, «Mojarra» Benítez. Y acompañaron grandes figuras de la historia de Nebel, Juan Viaut, Alfredo Suárez, Roberto Benítez, entre otros.
Además se reconoció a la señora Constanzo, la simpatizante más anciana del club, donde las lágrimas de muchos se vieron caer de la emoción que inundó el estadio de Nebel.
El partido solidario contó con la presencia de Tony Pavese, «el cabezón» Poelman, el Director de Deportes Javier Pagola y varios trabajadores de la prensa, como Lolo Alani, Nito Badaracco, Pablo Benítez, y otros que desde hace varios meses son parte de esta causa solidaria para ayudar a los comedores de los distintos barrios concordienses. En la conducción del evento estuvo Alejandro Martínez y el cierre fue a puro show del grupo del mismo barrio, Sentimiento Original, que tocaron entre otros temas la marchita de Nebel Corazón en la voz del querido y popular Vecchio.
Los organizadores agradecen la presencia, la colaboración y predisposición de todos los vecinos que se acercaron a disfrutar de una tarde solidaria y en familia.
De esta manera se cumplió, una vez más, con el lado solidario que suele entregar el fútbol juntando alimentos y elementos para quienes más lo necesitan, y simplemente mostrando camaradería, amistad y ganas de hacer las cosas lo mejor posible. Seguramente el hecho se repetirá con otros barrios y otras instituciones, porque siempre hay alguien que necesita una mano y el fútbol siempre está preparado para darla.






