Fisicoculturismo: Un desafío mental y físico, la historia de Emanuel Silva y Daniela Alcaide
En esta edición de Entrevistados de Despertar Entrerriano, nos encontramos con Emanuel Silva y Daniela Alcaide, fisicoculturistas y entrenadores del Gimnasio Olympia, en conmemoración al 30 de Octubre, Día Mundial del Fisicoculturismo.
Emanuel «Coki» Silva, se inició en este mundo a los 13 años, con revistas en blanco y negro como sus únicos recursos informativos. Se sumergió en este deporte e inspirado por su padre y su amigo, comenzó su entrenamiento. Sin embargo, no fue hasta los 25 años que tuvo la oportunidad de competir y conocer a otros culturistas y entrenadores en Argentina. A partir de allí, su historia como deportista comenzó a tomar forma.
«Antes se sabía muy poco de lo que era el físico-culturismo porque no había entrenadores específicamente acá en Concordia o en Entre Ríos siquiera. Y no había internet. Entonces todos nos manejábamos por revistas. Y bueno, mi viejo entrenaba, entrenaba con un amigo de él. Y es como que de chico lo fui viendo y me gustaba. Y cuando tuve la posibilidad de poder empezar a entrenar, arranqué».
Por su parte Daniela Alcaide, se unió al mundo del fisicoculturismo por hobby, inicialmente sin interés en competir. Su viaje comenzó junto a su prima, y su enfoque estaba para mejorar su condición física. Sin embargo, con el tiempo, se enamoró del deporte y, al igual que Emanuel, se involucró en la competición. Su entrenador la desafió a competir, y Daniela ganó el reto, llevándola a convertirse en una campeona de Bodyfitness en el Campeonato Nacional de Fisicoculturismo.
«Al principio no era algo para mí. No me gustó para nada, pero con el tiempo después me conocí con él» dijo al señalar a Emanuel Silva, quien actualmente es su pareja, «obviamente me llevó a lo mismo que él hacía. Y le agarré ese amor al deporte. Con el tiempo se me ocurrió, verme bien. Entonces hablé con entrenadores, como lo hizo él. Y empecé a entrenar, pero a nivel competitivo, nada. Pero a medida que fue pasando el tiempo, y con la preparación, mi entrenador me puso una fecha. Me dice, «bueno Dani, tal día competís». Y no me dio opción de si quería o no. Y ahí arrancó mi profesión de culturista, y gracias a Dios me fue bien».
Ambos fisicoculturistas concluyen en que este deporte es un desafío mental y físico, aunque Emanuel lo describe como una pasión sin igual, nos contó que se requiere de una preparación que conlleva meses o incluso años antes de competir, ya que el culturismo no se compara con deportes como el fútbol o el boxeo, ya que exige una dedicación inquebrantable y una profunda comprensión de la nutrición y el entrenamiento.
«Para la mujer es mucho más difícil» aclaró Daniela, «aunque muchos dicen que la mujer está acostumbrada a hacer dieta, es muy difícil, más por el lado hormonal. Pero yo arranqué y lo veo, en realidad, como un desafío. Parece muy posible y generalmente se empieza, más que nada, a entrenar para buscar un cambio físico. Se cree que es de un mes a dos meses y ya está listo todo el trabajo. Pero es un proceso largo. Tienes que ser firme, muy firme mentalmente y saber controlarte. Temas de ansiedad, de seguir con la dieta. El entrenamiento es la parte fácil, pero es apegarse a una dieta. Y eso es lo que más nos hace a veces tropezar y por lo que la gran mayoría abandona a mitad del camino», afirmó.
Sobre la dieta y la nutrición nos comentaron que la etapa de definición es la más dura para un fisicoculturista, ya que la ingesta de carbohidratos se reduce al mínimo, lo que hace que el entrenamiento sea aún más agotador.
Su experiencia competitiva como Campeones de Fisicoculturismo
En cuanto a su experiencia competitiva, Emanuel fue campeón en reiteradas ocasiones, por destacar algunas podemos nombrar la Copa Excalibur en la categoría senior hasta 90 kilos, así como su participación en el Campeonato Argentino y el Campeonato Sudamericano de Fisicoculturismo. Daniela, por su parte, se consagró como Campeona Nacional de Fisicoculturismo en Bodyfitness y lo compartió cómo su desafío personal en el camino hacia el éxito.
«En mi caso fue algo muy loco», señala Emanuel, «muy especial en realidad. Porque lo practiqué desde los 13 hasta los 25 y desde ahí empecé a prepararme para competir. Como en todo ese tiempo siempre fui fanático del culturismo quizás no tenía la posibilidad de poder competir porque económicamente es bastante pesado, más hoy en día. La preparación de la primera vez siempre es la más dura porque son cosas nuevas que uno por ahí no conoce. Los momentos de ansiedad, los momentos de desesperación, porque yo siempre les digo a mis alumnos que una cosa es tener hambre y otra cosa es tener ganas de comer. Y en la dieta cuando vos tenés una preparación te levantás el lunes a la mañana por ejemplo y arrancás con esa dieta y terminás ese mismo día, por ejemplo 10, 11 de la noche con la misma dieta y el otro día igual, y el siguiente tambien. Y se divide, supongamos que si es un año por ejemplo la preparación o 8 meses, se dividen en distintas secciones. En unas vas a comer más, en otras vas a comer menos. Pero es todo un proceso que te va dejando una enseñanza que para mi primer torneo fue bastante duro».
«Pero gracias a Dios, llevaba muchos años entrenando y eso me favoreció porque el desarrollo muscular que yo tenía era muy distinto al de alguien que comenzaba a competir. Entonces me pasó de que el primer torneo las personas que compitieron contra mí y las personas que me veían pensaban que yo ya competía hace años. Y cuando me preguntaban hace cuántos años competís yo les dije no, este es mi primer torneo. Y ahí es como que empezó todo algo muy loco porque gané mi primer torneo, gané mi segundo torneo, gané mi cuarto torneo, quinto torneo. Fueron cuatro o cinco el primer año, todos consecutivos. Ahí fijamos un punto con mi entrenador y dijimos listo, hay madera para trabajar, hay pasión, hay ganas, hay motivación. Fue una experiencia única, hermosa. Una vez que yo llegué a ese punto ya me tomé las cosas realmente en serio y por hoy estoy rankeado entre los 15 mejores culturistas de la Argentina», destacó.
-¿Cómo es la práctica del fisicoculturismo?
Según nos contó Emanuel, «normalmente se pactan fechas primero, hay un cronograma de la Federación de NPC Worldwide de Argentina, ellos trabajan directamente con Estados Unidos, y tienen la autorización de poder hacer los torneos acá, y una vez que se programan los torneos, hacemos los chequeos médicos necesarios, ergometrías, electros, análisis de sangre, análisis completos, y una vez que estén todos los parámetros normales, ahí decidimos una fecha, y tenemos el tiempo determinado de lo que va a ser la preparación».
En cuanto al entrenamiento, tratan de entrenar en base a cada etapa, considerando que hay una etapa de volumen, «que es donde uno consume más calorías y trata de entrenar lo más pesado que puede», luego la sigue la etapa intermedia «en que se bajan un poco las calorías, se sigue entrenando pesado», y luego viene la etapa más difícil o la más dura para un fisicoculturista, porque según nos comentaron, «uno pasa ansiedad, pasa hambre, y no podés escaparte de esas cantidades de calorías justas que tenés que consumir, y el entrenamiento siempre es igual, siempre lo más duro que el cuerpo nos permita es en esa etapa obviamente en la etapa de definición, que es una etapa de físico calórico, entrenamos con la nafta que nos queda porque tenemos muy poca cantidad de carbohidratos que es el combustible del músculo, entonces por ahí se entrena un poquito menos intenso pero para uno en esa etapa es pesado».
-¿Qué consejos pueden dar a sus alumnos o a quienes aspiran a competir en fisicoculturismo de manera profesional?
En este sentido, Emanuel y Daniela enfatizan la importancia de encontrar entrenadores experimentados y capacitados. Porque «todas las personas son un mundo, yo no le puedo dar por ejemplo mi misma rutina a una persona que es diferente a mí o que no lleva el tiempo que yo llevo entrenando, explicó Emanuel, «cada persona es un mundo, no podemos copiar y pegar, entonces pasa que obviamente la persona se termina lastimando, se lesiona, no encuentra resultados, lo ideal siempre es buscar gente idónea, o sea, entrenadores que tengan resultados, que tengan experiencia y que tengan por sobre todo conocimientos».
Ambos fisicoculturistas experimentados destacan que la salud debe ser la prioridad y que los resultados llegan con el tiempo y la dedicación. La perseverancia, la disciplina y la concentración son claves en este deporte que va más allá de lo físico y brinda beneficios para la salud mental y emocional.
El fisicoculturismo, con su combinación de pasión y determinación, es un deporte que transforma cuerpos y mentes, y Emanuel y Daniela son un ejemplo de lo lejos que se puede llegar con dedicación y esfuerzo en este desafiante camino.
Te invitamos a mirar la entrevista completa en nuestro canal de YouTube: Diario Despertar Entrerriano, y conocer más de cerca la historia de Emanuel Silva y Daniela Alcaide, fisicoculturistas y entrenadores del Gimnasio Olympia, y adéntrate más en el apasionante mundo del fisicoculturismo.








