Expedición Río Uruguay: Vivencias que trascienden la aventura
Los aventureros amantes de la naturaleza podemos encontrarnos en el ámbito de la misma; porque nos gusta lo mismo y compartir esas vivencias. Eso es lo que ocurrió con José Gomez, Dario Modernel, Carlos Ledesma y César Sarli. José, con su escuela de kayakismo no le alcanza para sus ansias de grandes travesías y expediciones. De hecho, ya ha devorado miles de millas por diversos cursos de agua.
Darío nunca remó ni practicó ningún deporte; pero al tomar contacto con un kayak y el río, se despierta su duende adormecido en las entrañas de su ser y arremete con decisión y entusiasmo todos los desafíos que le ofrecen los ríos y la naturaleza en general. Carlos aporta un invalorable apoyo logístico llevándonos munidos de nuestros kayaks a los lugares de partida y llegada de las travesías. De hecho él también es navegante de canoa canadiense y con su esposa e hijos no pierden oportunidad de compartir navegaciones. Cuando no puede remar en estas travesías, aporta la mano gaucha para llevarnos y traernos por tierra. Benito, el perro de José, es un Jack Russell Terrier de 10 años de edad y que navega en kayak desde los 3 meses. Es de muy mal carácter y arremete contra cualquier sonido o cosa que se mueva serca del campamento; sin saber de qué se trata y por las dudas atropella. Su trabajo es el de guardián, y su turno es por la noche. Cobra en comida, alojamiento y caricias. A estas últimas agradece invariablemente con un gruñido. Su talón de Aquiles es el frío.
Yo desde siempre fui amante de la naturaleza y la aventura; remando en chalana, a vela y ahora en kayak. Siempre he procurado fundirme en las experiencias vitales que significan formar parte de la madre tierra y vivir en su armonía. El Club de Pesca Concordia fue el marco que aglutinó nuestras afinidades y decidimos emprender la expedición. Esta consistió en descender el río Gualeguay, desde Paso Gallo hasta su desembocadura en el río Ibicuy; remando en total 753 km hasta el camping Nego Nego, en proximidades del puerto de Ibicuy, durante 23 días pero con dos días de descanso obligado por mal tiempo. Cualquier tipo de navegación es una experiencia que va desde el máximo placer hasta las situaciones límite; y ésto es lo que ocurrió en nuestra expedición. Lo ocurrido en ella lo relataré en una próxima entrega.
Firma: Kayakista César E. Sarli.


















