1. INICIO
  2. Concordia
  3. Info General
  4. Energía solar en Concordia: cómo funciona el sistema que permite generar y vender electricidad
Energía solar en Concordia: cómo funciona el sistema que permite generar y vender electricidad

Energía solar en Concordia: cómo funciona el sistema que permite generar y vender electricidad

258
0

La generación de energía a partir del sol dejó de ser una promesa lejana para convertirse en una alternativa concreta en Concordia. Con sistemas que conviven con la red eléctrica tradicional, usuarios que inyectan excedentes y un marco legal que lo regula, la energía renovable empieza a ganar terreno, aunque no sin desafíos técnicos y económicos. Despertar Entrerriano dialogó con LG Energías Renovables, distribuidor oficial de YPF Solar, y reconstruyó además la experiencia real de un usuario local que ya produce su propia energía.

¿Cómo funciona el sistema y qué necesita un usuario para empezar?

La energía solar se genera a partir del sol mediante paneles fotovoltaicos que captan la radiación y la transforman en electricidad. Así lo explicó Leonardo, referente de LG Energías Renovables, quien detalló el funcionamiento desde el inicio: “Nosotros nos dedicamos exclusivamente a lo que es energía renovable. La energía se genera a través del sol, utilizando paneles solares, que son los que captan esa radiación y generan energía. Esa energía después la podemos consumir en nuestros hogares o en la industria, y lo que logramos ahí es un ahorro económico importante en lo que hoy son las facturas energéticas que nos cobra la cooperativa eléctrica”.

Para convertirse en usuario generador, el primer requisito no es comprar equipos, sino contar con red eléctrica. “Hoy los usuarios tienen que tener primero la red en su domicilio. Nosotros no reemplazamos la red, convivimos con ella. En Concordia convivimos con la cooperativa eléctrica, y para ser usuario generador la cooperativa instala un medidor que se llama bidireccional”, explicó. Ese medidor es clave en el sistema. “Ese medidor lee tanto la energía que el usuario consume como el excedente que genera con los paneles solares. Ese excedente vuelve a la red y es el crédito que la cooperativa le reconoce al usuario generador”.

En cuanto a la infraestructura dentro de la vivienda, Leonardo aclaró que no se trata de algo complejo. “El usuario no tiene que comprar nada extra más allá del sistema. Necesitamos un techo que sea óptimo para colocar los paneles. Esos paneles generan corriente continua, que va a un inversor instalado en la propiedad. El inversor transforma esa corriente continua en corriente alterna, que es la que usamos en nuestras casas y en la industria. Desde ahí se inyecta a la red”.

Excedentes, normativa vigente y el marco legal que lo regula

Uno de los puntos que más dudas genera es qué sucede cuando el sistema produce más energía de la que el usuario consume. En ese caso, el excedente no se pierde. “Toda la energía que no se consume vuelve a la red de la cooperativa. Ahí se genera un crédito a favor del usuario, que después se ve reflejado en la factura”, explicó Leonardo.

Este esquema se enmarca en los regímenes de generación distribuida que rigen en Argentina y que permiten a los usuarios inyectar energía limpia a la red. En Entre Ríos, este sistema cuenta con respaldo legal. La provincia adhirió a la Ley Nacional Nº 26.190 y a su modificatoria, la Ley 27.191, mediante la Ley Provincial Nº 10.499, sancionada en 2017, que fomenta el uso de fuentes renovables para la generación de energía eléctrica.

Además, la Ley Provincial Nº 10.933 declara de interés provincial la generación y utilización de energías renovables y establece objetivos concretos para su promoción. Este marco legal habilita la medición neta, la inyección de excedentes y, según el caso y la jurisdicción, beneficios impositivos o líneas de financiamiento. Desde el punto de vista ambiental, el impacto es directo. Las energías renovables no emiten dióxido de carbono, no contaminan y reducen la huella ambiental. “Estamos haciendo un aporte muy importante al planeta, porque no generamos CO₂ y dejamos de depender, en parte, de combustibles fósiles”, remarcó Leonardo.

Inversión, amortización y la experiencia real de un usuario

Uno de los mitos más instalados es que la energía solar es solo para unos pocos. “Básicamente todos podemos usarla. Teniendo red eléctrica en nuestras casas, cualquier familia tipo puede acceder. La inversión va a depender de cada consumo”, explicó el referente de LG Energías Renovables.

El punto de partida siempre es la factura de luz. “En cada factura tenemos el historial de consumo de un año. Esa es la primera base que usamos para analizar qué sistema necesita cada usuario. No hay sistemas iguales, cada uno se diseña según ese consumo, y de ahí surgen los costos”. Si bien no es una inversión menor, el recupero está calculado. “No es un costo muy elevado, pero sí es una inversión importante al inicio. En general, el usuario amortiza esa inversión en un rango de cinco a seis años, y el sistema tiene una vida útil estimada de entre 20 y 25 años. Es decir, lo que el sistema devuelve supera ampliamente lo que se invierte”.

Esa lógica se refleja en la experiencia concreta de un vecino de Concordia que ya instaló paneles solares en su casa. “Vivo en Concordia y, como a muchos, la factura de la luz empezó a doler cada vez más. En casa somos una familia común, con consumo eléctrico normal. Después de evaluar alternativas, decidí apostar por la energía solar”, relató.

Sobre el proceso, destacó la claridad desde el inicio. “Lo primero que me pidieron fue la factura de luz para analizar mi consumo anual”. En su caso, el sistema fue pensado para convivir con la red. “Los paneles se instalaron en el techo, en una zona bien orientada al sol, y se colocó un inversor dentro de nuestra casa. Después, la cooperativa colocó el medidor bidireccional, que registra lo que consumo y lo que inyecto cuando genero de más”.

Sobre los resultados, fue claro. “La inversión inicial no es menor. Pero hoy, con el sistema funcionando, el cambio más concreto se nota en la factura. El ahorro ronda entre el 45 y el 50%. No dejo de pagar luz, pero pago mucho menos”. También valoró el impacto ambiental. “Saber que estoy generando energía limpia, suma. No es algo abstracto: es una forma concreta de aportar desde lo cotidiano”.

En cuanto a los desafíos, no los ocultó. “El principal sigue siendo el costo inicial, que no todos pueden afrontar. También necesitás un techo en condiciones. Y no es magia: el ahorro es progresivo, no instantáneo”. Aun así, su balance es positivo. “Hoy consumo menos de la red, pago menos de luz y sé que la inversión que hice no es un gasto, sino una decisión a largo plazo”.

Fuente: Despertar Entrerriano

Instagram
YouTube