El Gobierno activa otro tramo del swap con China para calmar la tensión cambiaria en la previa electoral
Lejos de la campaña, el presidente Alberto Fernández viajó a China en busca de financiamiento.
El presidente Alberto Fernández espera anunciar el próximo miércoles la activación de US$5000 millones del acuerdo de intercambio de monedas con el gigante asiático. Preocupación por las reservas antes del 22 de octubre.
La turbulencia cambiaria que llevó al dólar blue a superar los $1000 puso nuevamente en alerta la situación de las reservas del Banco Central. Por eso, el Gobierno apura la activación del segundo tramo del swap con China para fortalecer las reservas e intentar descomprimir la tensión cambiaria.
El presidente, Alberto Fernández, llegó a Shanghái esta madrugada, donde mantendrá una serie de encuentros que incluyen una reunión con Dilma Rousseff para insistir en la incorporación de la Argentina al banco de los BRICS, y en los próximos días llegará a Beijing para oficializar la disposición del segundo tramo del intercambio de monedas con el país asiático.
El anuncio se haría el miércoles 18 por la mañana y se oficializaría la disposición de US$5000 millones que sirven para robustecer las reservas y permitirán afrontar el pago de importaciones y cancelar otros compromisos financieros. Por ejemplo, a fines de octubre hay que afrontar US$2580 millones de vencimientos con el FMI. Si bien en el Palacio de Hacienda aseguran que hay DEGs (la moneda del Fondo) disponible para cubrir esos montos, ya se usaron los yuanes del swap para pagarle al organismo anteriormente.
Una de las mayores cuestiones que inquieta al Gobierno tiene que ver con la posibilidad de utilizar esos montos para intervenir sobre el mercado cambiario y así calmar una eventual corrida.
Sobre el swap con China recae una importante cláusula de confidencialidad, por lo que los detalles sobre las condiciones del acuerdo no están clarificados del todo, pero el Ejecutivo asegura que la disponibilidad de los fondos chinos servirán para contener el escenario cambiario, ya que los yuanes podrían utilizarse para liberar importaciones y que los dólares que inicialmente irían a ese objetivo finalmente podrían destinarse a intervenir sobre el mercado de los financieros.
Fuente: TN






