Docente agredida en Paraná: Escuela reclama por la “ausencia del Estado” en los sectores vulnerables
La docente de Paraná Melisa Marichal sufrió un hecho de violencia, cuando un grupo de vecinos cortaban el tránsito en el puente Eva Perón, en reclamo por anegamientos causados por las lluvias. Allí recibió un piedrazo por el que tuvieron que realizarle diez puntos en la frente. El hecho ocurrió cuando Marichal salía de la escuela Atahualpa Yupanqui. La víctima del tremendo hecho, sentenció que «son casos que sufrimos a diario».
El hecho sucedió en la intersección de Ituzaingó y Florencio Sánchez, de la capital entrerriana, en momentos en los que vecinos de la zona cortaban el tránsito en reclamo por anegamientos causados por las intensas precipitaciones.
«Salía de la escuela Atahualpa Yupanqui y cuando me encuentro con unas mujeres que me informaron que no podía circular porque estaba cortado», expresó la víctima al asegurar que «ellas me explicaron que cortaban el puente porque habían dormido en la calle y tenían diferentes necesidades».
Luego de quedarse dentro de su auto algunos minutos, las mujeres, con las que había dialogado antes, le permitieron avanzar por el puente: «Pasa rápido me gritaron y al avanzar me encuentro con otro corte de calle, donde de la nada me tiraron un piedrazo y como tenía baja la ventanilla me pegó en la cara», aseveró Marichal.
Tras el hecho, la docente rápidamente subió el vidrio y «en ese instante comenzó una lluvia de piedrazos contra mí, fue una especie de atentado. No sé qué pensaron estas personas, pero fue una violencia extrema», resaltó.
Ante el hecho, docentes que circulaban en autos detrás de Marichal fueron a asistirla y la acompañaron al centro de salud, donde le hicieron diez puntos en el rostro debido al fuerte piedrazo que sufrió.
«Son hechos de violencia que sufrimos a diario, nos duele porque los docentes trabajamos para erradicar estas conductas; siempre resaltamos que los problemas se deben solucionar hablando, y ahora yo fui víctima de esta violencia», expresó la docente con lágrimas en los ojos y resaltó: «Somos laburantes y nos agreden».
Desde otra institución, en la que la docente agredida se desempeña como rectora, la escuela secundaria Pablo de Tarso, emitieron un comunicado horas luego del hecho. En el comunicado, emitido en conjunto por la escuela y por la Fundación «Presencia Presente», que sostiene la institución y de la cual también es parte Marichal, expresaron la preocupación por lo ocurrido y reclamaron por la ausencia del Estado en la zona.
En el comunicado manifiestan que: «Tal situación, como comunidad, nos preocupa y nos duele. Es de una notable gravedad el hecho de que la violencia esté presente como elemento naturalizado, como un componente más del paisaje urbano y social, y que aparezca como cotidiana. En este caso, la agresión se hace presente a partir de la incapacidad extrema de no poder resolver los reclamos con otro camino que no sea la violencia y el patoterismo; y también de un Estado, cuya ausencia demora las respuestas a las necesidades y reclamos de los sectores vulnerables de la sociedad, contribuyendo también a generar este tipo de situaciones».






