Día Nacional del Escultor y las Artes Plásticas
Es en honor al nacimiento de la escultora argentina Lola Mora, quien fue conocida principalmente por su obra La Fuente de Las Nereidas.
El 17 de noviembre se celebra en Argentina el Día Nacional del Escultor y las Artes Plásticas, en honor al nacimiento de la escultora Lola Mora, quien nació ese día del año 1866. Conocida principalmente por su obra La Fuente de Las Nereidas, también incursionó en en el urbanismo y las artes visuales.
¿Cuándo se instituyó el Día Nacional del Escultor y las Artes Plásticas?
El origen de esta efeméride se remonta al año 1998, cuando el Congreso de la Nación Argentina instituye por Ley 25003 la celebración de este día.
¿Quién fue Lola Mora?
Su nombre completo era Dolores Candelaria Mora Vega de Hernández y supo ganarse su lugar en espacios históricamente vedados a las mujeres de la época. Efectivamente, fue una de las escultoras argentinas más reconocidas hacia fines del siglo XIX y principios del XX.
La historia de Lola Mora, en cuyo honor se conmemora el Día Nacional del Escultor
El lugar de nacimiento no está muy claro. Algunos dicen que nació en la provincia de Tucumán y otros sostienen que fue en Salta. Su padre, Romualdo Alejandro Mora Mora, era comerciante y hacendado de origen catalán, propietario de estancias en ambas provincias. Se casó con Regina Vega Sardina, una estanciera salteña nacida en El Tala. Lola fue la tercera de siete hermanos.
Lola comenzó a estudiar arte relativamente tarde. Pero tanto era su talento que eso no importó: a los pocos años recibió encargos de retratos por parte del gobierno salteño y pudo así vivir de sus creaciones.
En 1895 viajó a Buenos Aires. Al año siguiente, el gobierno nacional le otorgó una beca para estudiar en Europa y se instaló en Italia. Se dedicó a la escultura y su fama fue creciendo en los círculos artísticos. Un autorretrato suyo ganó la medalla de oro en la Exposición Mundial de París.
La fuente de las Nereidas
Cuando regresó a la Argentina ya era una celebridad. Hizo algunas obras por encargo y donó a la ciudad de Buenos Aires su Fuente Monumental Las Nereidas, una verdadera obra maestra, que se ubicó en el centro de la capital porteña. Como entre las figuras había algunas que representaban mujeres desnudas, los vecinos calificaron al monumento de inmoral y durante la inauguración se armó un escándalo. Por eso fue trasladado a la Costanera Sur.







