Detrás de las Narices Rojas: La Encantadora Historia de Finito y Panambí
En esta edición de Entrevistados de Despertar Entrerriano, nos encontramos con Andrés Gauna y Gisela Brassat, más conocidos como Finito y Panambí, en conmemoración al 5 de Noviembre, Día Internacional del Payaso.
Un encuentro en el camino
La historia de este dúo podríamos decir que comenzó hace aproximadamente una década, cuando Finito empezó su andar en el mundo de los payasos primero como solitario, «yo hace muchos años que soy actor, y siempre tuve pendiente esto del payaso, entonces, empecé a estudiar», nos comentó Andrés.
«Yo soy maestra jardinera y me re gustan los chicos, entonces, bueno, arrancamos a trabajar juntos», nos contó Gisela, quien se unió al viaje un poco después con Finito. «Primero empecé haciendo maquillaje, con él, yendo a las fiestas, y después de a poco, me fui metiendo en todo este mundo de los payasos».
Nombres que cuentan historias
Cuando se trata del arte de ser payaso, los nombres artísticos son más que meras etiquetas, son narrativas en sí mismos. «Mi nombre surge porque trabajé algunos años con los chicos de la escuela Nº 25, de sordos e hipoacúsicos, y ellos me pusieron el nombre de Finito, porque decían que yo era muy flaco. Y bueno, me quedó, entonces cuando apareció, mi payaso, empecé a pensar el nombre», dijo Andrés Gauna, también agregó que creyó que la elección sería difícil pero al final se dio cuenta de que «ya me lo pusieron al nombre».
Por otro lado, Panambí, el nombre de Gisela Brassat, tiene raíces más profundas en cuanto al significado, «Panambi es mariposa en guaraní. Empezamos a buscar, porque en realidad tiene que ser un nombre que a vos te identifique, que te signifique, y este nombre tiene que ver con mis raíces y mi amor por las mariposas», nos explicó Gisela.
Detrás del maquillaje y el vestuario, la creación de Finito y Panambí
Esto para Gisela y Andrés, es un proceso íntimo que refleja su autenticidad en el escenario. «El payaso es diferente del teatro convencional, donde uno construye diferentes personajes. El payaso es uno solo, y es tan interesante porque tiene que ver con tu interior», nos compartió Andrés. La conexión emocional con el público radica en la sinceridad con la que se presentan en el escenario.
En este sentido nos contaron que el proceso de creación del personaje y el diseño del vestuario fue un viaje conjunto. «Formamos una familia y comenzamos a darle forma a esta cuestión del vestuario. Ella le puso la parte estética y de diseño, y así fuimos diseñando los vestuarios, que fue toda una investigación, una búsqueda».
Desde la elección de colores hasta el maquillaje sutil que resalta sus rasgos, cada detalle es cuidadosamente considerado para asegurar una conexión positiva con el público. «Tratamos de que no sea un maquillaje muy cargado, porque hay chicos que se asustan. Están acostumbrados al payaso tradicional, muy maquillado, y lo que nosotros hacemos es maquillarnos de manera sutil para que no asustemos», nos explicaron.
-¿Qué es lo que más disfrutan de ser payasos?
«Lo más hermoso, lo más gratificante, que creo que en esto coincidimos, porque es algo que todas las veces nos sorprende, nos llena el corazón, nos llena el alma, es el amor de la gente. No solamente los niños, porque nuestro espectáculo se llama «El Circo de Finito y Panambí» y apuntamos a toda la familia por el hecho de que decir, «bueno, andá a mirar el espectáculo de los payasos y yo me voy a tomar mates allá», nosotros no queremos eso, fomentamos de que la familia acompañe siempre, porque si no después ese niño o esa niña no tiene con quién compartir. Entonces por ahí incluimos al adulto, o sea, jugamos mucho con el adulto y demás. Y lo más gratificante para nosotros, es terminar una presentación y que un nene venga, o una niña venga y te diga, «¿te puedo abrazar?» O te quieren dar algo, te dan dibujitos, te regalan una piedrita, es como que tienen esa necesidad o esa urgencia de dejarte algo, de darte algo, y es hermoso».
«Nosotros conectamos desde nuestro interior», aclararon, «entonces de esa forma se logra ese efecto con el público y es maravilloso, porque cambias esa pequeña hora que estás ahí, cambias esa realidad, y nosotros cuando empezamos a trabajar, escribimos el espectáculo y tratamos que no sea un espectáculo de habilidades, porque me pasó que había visto muchos payasos y por ahí son números de habilidades, o sea, malabaristas increíbles, pero como carentes de una línea o de un mensaje, y nosotros pensábamos, uno llega tan profundo al público, que hay que aprovechar esa oportunidad para dejar un mensaje, para decir algo, en este caso nosotros hablamos de los sueños, la importancia de creer en los sueños para que se hagan realidad. Ese es el mensaje de nuestro espectáculo».
-¿Cuáles son sus proyectos futuros y próximas actuaciones que podemos esperar?
«Nuestro proyecto a futuro es viajar con el espectáculo, llevarlo a todos los lugarcitos, que ya lo venimos haciendo, pero que por cuestiones de nuestros otros trabajos, como que lo vamos haciendo cuando podemos. Y la familia también, tenemos hijos que todavía están estudiando y entonces como que hoy es esa la prioridad, pero sí, tenemos una camioneta, que se llama «la andariega» y nuestra idea es recorrer principalmente nuestro país, como primera instancia, tratando de llegar a todas las provincias con el espectáculo que si bien lo estamos haciendo, nosotros queremos irnos y poder decir «no sabemos si volvemos o cuándo volvemos», ir donde el viento nos lleve. Ese es como un sueño, que está ahí, se está cumpliendo, pero queremos hacerlo con toda la energía».
Sobre sus presentaciones dijeron que «ahora se viene el fin de año… venimos de un año con muchísimo trabajo, y este año en particular tuvimos muchísimos trabajos con el Día de las Infancias y ahora que se acerca el fin de año estamos trabajando mucho con las escuelas y con los jardines o sea, hacemos el cierre de año, con los jardines».
«Cuando llegamos a los lugares, hacemos un despliegue de nuestra carpita de circo que también la diseñamos, discutimos, el color y otros detalles, y diseñamos una escenografía que es un banner con dos patitas y arriba hicimos como una carpita de circo que nos costó un montón porque la hicimos primero en papel, después la hicimos en friselina, probamos todo y después la hicimos en tela. Nosotros amamos nuestra carpita porque atrás de la carpita lo que hacemos es, ponemos la camioneta entonces tenemos ahí el camarín, nos cambiamos, preparamos, y de ahí salimos al escenario; también tenemos nuestro sonido propio, nuestros micrófonos, tenemos un espectáculo completamente independiente por eso podemos llegar a cualquier lugar porque tenemos una movilidad y lo podemos armar en cualquier lado, y la verdad que es fantástico tener esa independencia», señalaron.
-¿Qué consejos le darían a aquellos que les gustaría convertirse en payasos?
«El secreto, el tip, el consejo que yo les daría es que estudien», puntualizó Andrés. «Hay muchísimos maestros. Nosotros tuvimos la posibilidad de estudiar con muchos de esos maestros importantes en nuestro país que también para nosotros es un honor porque, hemos trabajado con «Chacovachi», que es un payaso muy importante a nivel internacional, con «Macu» también, con Gabriel Chamé, que trabajó en el Cirque du Soleil, o sea, tuvimos esa posibilidad de acceder a esos maestros lo que es importante porque tienen la experiencia, las herramientas; de mi parte, para mí sería ese el consejo».
«La formación y después yo creo que la llegada», agregó Gisela, cuando vos llegas al público, ya sea una persona, dos, tres, eso lo que te devuelve te da más ganas después de decir, mañana voy de vuelta. Y así, el amor que te devuelve la gente es increíble. Yo creo que por ahí, en todos los trabajos tenés la devolución de la gente, pero en este, es especialmente».
El viaje de Finito y Panambí va más allá de la risa, es un viaje hacia la autenticidad, la conexión emocional y la creación de momentos mágicos que perduran en la memoria de quienes tienen el privilegio de ser parte de su audiencia. Con nombres que cuentan historias y un enfoque meticuloso en cada aspecto de su arte, estos payasos han transformado su pasión en una experiencia inolvidable para todos aquellos que buscan un escape a través de la risa.
Te invitamos a mirar la entrevista completa en nuestro canal de YouTube: Diario Despertar Entrerriano, y conocer más de cerca la historia de Andrés Gauna y Gisela Brassat, y adentrarte más en el apasionante mundo de los payasos Finito y Panambí.








