1. INICIO
  2. Concordia
  3. Detrás de las entregas: Desvelando las experiencias y desafíos diarios del servicio postal del Correo Argentino
Detrás de las entregas: Desvelando las experiencias y desafíos diarios del servicio postal del Correo Argentino

Detrás de las entregas: Desvelando las experiencias y desafíos diarios del servicio postal del Correo Argentino

10
0

En esta edición de Entrevistados de Despertar Entrerriano nos encontramos con Nicolás Ruibal, un cartero de Correo Argentino, en conmemoración al 14 de Septiembre, Día Nacional del Cartero.

“La verdad que para mí es un orgullo, es algo que llevo muy adentro, me gusta mucho la labor que llevo día a día” destacó Nicolás al comienzo de la entrevista, cartero que comenzó a los 18 años a trabajar en Correo Argentino y ya lleva una década trabajando para esta importante empresa de mensajería en nuestra ciudad.                                 

Para ingresar estuvo trabajando un año y medio ayudando a los carteros que estaban en planta hasta el tan esperado día en que llegó su contrato. “Gracias a Dios al año y un mes llegó mi contrato y me acuerdo como que si fuera ayer ese día, que con lágrimas sinceramente recibí ese llamado de mi supervisor que me decía que me había llegado mi contrato”.

Desde ese día continúa trabajando hasta el día de hoy, en este oficio que tanto le apasiona; “Más que nada por el contacto con la gente. Todos los días son diferentes, para nosotros no es una rutina porque todos los días es un desafío nuevo, todos los días te encontrás con algo nuevo en la calle, es así. Nos manejamos en la calle y eso para mí es lo lindo, de que no cumplimos con una rutina que es a veces lo que a uno lo cansa en un trabajo. Así que para mí es eso lo lindo de cumplir esta labor”, señaló.

En su caso particular uno de los desafíos más grandes que ha enfrentado en su carrera como cartero fue entregar un telegrama de despido a un padre de familia. Aunque ha tenido otras situaciones difíciles, considera que esa fue la más dolorosa. “Fue una situación que me ha marcado, que la recordaré siempre… Él ya sabía, (el padre de familia) ya sabía, y aparece el hijo; eso me dolió mucho, porque uno es padre de familia, uno trata de llevar el pan de cada día a la casa, y tener que llevarle un telegrama de despido a una persona, eso fue feo porque el nene mismo le dijo: “papá, te llegó el despido”, y el padre con un nudo en la garganta mirándolo a los ojos, le dijo “sí”, y eso fue, creo yo, lo más feo que me ha pasado, porque me han pasado situaciones, sí, de que me han querido robar y demás, pero yo creo que eso fue lo más feo porque lo que uno siente, con lo que uno cuida el trabajo, eso creo que fue lo peor que me ha pasado”.

Luego de tantos años de servicio Nicolás Ruibal pudo notar algunos cambios a lo largo del tiempo en cuanto a la mensajería de antes y la de ahora, como es el caso de las cartas simples. “Ha cambiado muchísimo”, explicó. “Desde que yo entré más que nada lo que repartíamos mucho era cartas simples que le llamamos nosotros, que son las que le dejamos bajo puerta a la gente en el domicilio. Y hoy en día ya eso se ha perdido muchísimo, no tenemos tantas cargas desde ese sentido, porque hoy en día se maneja todo desde un celular, desde una página web, vos podés pagar con tu número de documento. Hoy en día, con la tecnología, hemos perdido también lo que es el uso de papel. El Correo Argentino está haciendo un trabajo sustentable, para no ocupar tanto papel y demás. Y no hacemos firmar más en planilla, hacemos firmar ahora con un sistema, con un escáner, tenemos un celular, en donde hacemos firmar a la gente desde ahí. Y a tiempo real mostramos en la página que está siendo entregada la paquetería, más que nada, que es lo que se está llevando hoy en día, mucho lo que es Mercado Libre y Paq.ar, que es un servicio que entrega el correo, que brinda. Y eso es lo que nos lleva adelante. Después siempre tenemos lo que es telegrama y cartas de documento, que nunca faltan”.

-¿La gente sigue enviando cartas escritas o son solo paquetes?

“Sí, se sigue, se sigue enviando, eso es lo que no se pierde”, destacó Nicolás Ruibal al respecto de que se siguen enviando cartas escritas a mano y dijo que la gente mayor recuerda con nostalgia la época en la que esperaban cartas de amor. “La gente mayor a veces te grita, te dice “cartero”, te recuerda como era en la época de antes, te paran, te cuentan y te dicen que antes esperaban las cartas de amor, a veces te dicen esas cosas en tono de joda, uno no sabe, yo siempre me río, pero capaz que dicen “¿no me trajiste una carta, cartero, de mi novia?” Y se ríen y te dicen: “ahora viene el cartero y todos problemas nomás”. Pero antes sí, se esperaba más al cartero con buenas ganas, hoy en día son todos problemas los que llevamos, como nos dicen. Pero sí, la gente sigue escribiendo, sí, se siguen enviando cartas escritas a mano”.

-¿Cuáles son sus responsabilidades diarias como cartero?

«Las funciones que nosotros cumplimos son, hacemos distribución de cartas simples y cartas documento, telegramas, pasaportes, algunos DNI, y paquetería. Entramos a las siete menos cuarto al trabajo, y cada uno tiene su sección ya destinada. Tenemos catorce, quince repartos.  Solamente a veces cuando alguno, por parte de enfermo, no puede ir, por problemas familiares o demás, se los va cubriendo a los compañeros que no van. Pero siempre manejamos las tareas casi todos siempre lo mismo. Las secciones son de tamaños casi parecidos, casi iguales. Y hacemos todo el reparto que es en Concordia, Villa Adela y acá en zonas aledañas. Y tenemos tres repartos de camionetas, que son los que llevan a la paquetería más grande».

-¿Cómo es un día en la vida de un cartero?¿Cuál es su rutina?

 «Un día normal, como puedo tener yo, se arranca a las 08:30 hs de la mañana, que salimos del correo. Y es ir a llevar mi reparto, empezar a repartir lo que tenga, porque todos los días son distintos, todos los días cambia el reparto, lo vamos manejando cada uno a su manera, a su estilo».

-¿Cómo hacen para organizar y entregar tantos paquetes?

En cuanto a la organización de los paquetes, los carteros tratan de armar un recorrido eficiente para evitar pasar dos veces por el mismo lugar. Y eso lo vamos ocupando a medida de que uno va armando su recorrido, uno tiene su reparto, su lugar, su sección y uno lo va manejando como lo ve mejor, lo vamos armando a medida que vamos viendo, y tratamos siempre, en casi todos los repartos, de armar un círculo, o una U o herradura, lo hacemos así para no pasar dos veces por el mismo lugar”.

-¿Cómo se adaptan a las diferentes condiciones climáticas mientras realizan su trabajo?

Dependiendo de las condiciones climáticas, cuentan con equipos de lluvia y se movilizan según las circunstancias. Los repartos los realizan en bicicleta y “los días que hay, depende del clima, el cartero siempre anda, siempre está, siempre tenemos que estar. A veces las condiciones climáticas no ayudan mucho, a pesar de la lluvia, a pesar del calor, tenemos que estar; para la lluvia por ejemplo tenemos equipos de lluvia: botas, capas, tenemos todo para poder movilizarnos, tratamos de cuidar siempre la correspondencia que es lo fundamental, la cubrimos bien y a medida que va lloviendo, va parando, va lloviendo, ahí vamos moviéndonos por tramos, a medida que nos va dejando el clima poder seguir adelante”.

-¿Cuál es la relación entre los carteros y la comunidad a la que sirven? ¿Tienen una relación cercana con los residentes de su sección?

«Yo, en mi caso particular, trato de transmitirle buena vibra a la gente hablando. No soy mucho de hablar con la gente, trato de concentrarme en lo que hago, pero más que nada, a veces mucha gente, con lo que estamos pasando, la situación que está pasando el país y demás, mucha gente a veces vive sola, nos ven a nosotros, y no quiero mentir, pero capaz que es el único diálogo que tienen con alguien, y uno a veces se da cuenta, porque no lo quieren largar a uno, cuando nos habla la gente mayor, más que nada. Y uno trata de mantener esa relación buena, de darle buena energía a esa gente, de transmitirle tranquilidad, porque a veces te preguntan «mijito, vos que andas en la calle, ¿cómo ves la situación?», y uno trata de transmitirle esa buena energía, en mi caso, de darle buena onda, y así se hace más llevadera la mañana, más linda. Por eso lo que me gusta de mi trabajo es eso, la relación con la gente, dejar bien parada la empresa, yo soy muy creyente en Dios también, así que le doy la mano a Él, y dándole buena energía a la gente, y así se hace más lindo todo, es mejor, más linda la vida, y aunque sea dejarle esa buena energía a la gente, para mí con eso ya es suficiente».

-¿Qué consejos le daría a alguien que esté considerando convertirse en cartero o quiera conocer más sobre esta profesión?

“Un consejo de vida, de mi humilde opinión, es siempre tener fe, poner a Dios siempre frente a todo, porque así fue como yo conseguí este trabajo, trabajando duro y no mirando hacia los costados, siempre teniendo las metas fijas adelante, y yo creo que la base de eso es tener fe. Hoy la situación del país no es muy buena que digamos, así que hoy en día la empresa no está tomando gente, pero nunca está de más dejar un currículum, en calle Corrientes 242, que es quien tiene la bolsa de trabajo, pueden dejar y uno nunca sabe, a veces uno piensa que no, pero si uno tiene fe, yo creo que con eso todo se puede lograr y nada es imposible”.

Instagram
YouTube