Descubriendo los beneficios del yoga: Una entrevista con Claudia Telep, profesora del estudio «CALma Yoga»
En esta edición de “Entrevistados” de Despertar Entrerriano nos encontramos con Claudia Telep, del estudio de «CAlma Yoga», en conmemoración al 21 de junio, Día Internacional del Yoga.
-¿Podría contarnos cómo fue su primer encuentro con el yoga?
“Por ahí, cada uno llega de manera diferente, y yo desde hace muchos años, no recuerdo exactamente cuándo fue, me llegaron algunos textos, uno va viendo mensajes; empecé a leer cosas que resonaban con lo que yo me preguntaba, entonces dije, esto por acá va. Después, con el transcurso de los años, del trabajo, de la profesión, en fin, siempre surgen algunas cosas como dolencias por el tema de la mala postura, me sugirieron temas por ahí de estrés, de contractura, y me recomendaron yoga y dije bueno, voy a acercarme, y me acerqué y llegué a través de una clase de yoga. Llegué a aprender las técnicas a través de clases y así fue que comencé”.
-¿Qué le atrajo de esta práctica?
“En un principio lo fui experimentando, lo fui conociendo. Entonces veía cambios en mí, como que todas las técnicas, las prácticas, me iban dando beneficios, me iba sintiendo mejor, y la curiosidad de querer saber más, y lo que más me llegó fue que me era útil en la vida”.
-¿Sintió una transformación en su vida gracias al yoga? ¿Ha experimentado cambios en su enfoque, filosofía o estilo de práctica?
“Sí, totalmente, es como que acompaña mi evolución, en el transcurso del tiempo, es como que todo fue empezando a tomar sentido. Al principio tenés como una idea general de qué se trata, y después vas ahondando un poquito más en esta filosofía de vida, y lo vas incorporando y vas adquiriendo hábitos, y esos hábitos van cambiando, entonces, vas cambiando algunos hábitos que no eran buenos por otros hábitos que me hacen mejor, y ahí vamos, transitando y por supuesto que eso va transformando a la persona, te vas haciendo más consciente quizás o vas viviendo más en lo que uno va eligiendo para sí mismo, es algo más personal. Es una evolución personal”.
-¿Qué le motivó a tomar la decisión de convertirse en profesora de yoga y compartir su conocimiento con otros?¿Cómo surgió “CALma Yoga”?
«Primero tomaba clases, fui experimentando, fui conociendo, quería saber más, y ahí es que empecé a formarme como profesora de Yoga; cursé y me recibí en “Guapi”, que es una institución, una asociación de profesores profesionales de Yoga, donde realicé una gran parte de toda mi primera formación, y ahora integro esa asociación, que está abierta a cualquiera que quiera acercarse y conocer, y en el país tiene más de treinta años formando y enseñando yoga. A partir de ahí de conocer y de aprender, surgen esas ganas de enseñar y de transmitir todo esto que le hace bien a uno, y también darlo a los demás. Siempre se contagia el yoga, se contagia a la familia, en tus círculos más cercanos, que te preguntan ¿qué haces?, ¿cómo es que estás así? entonces uno les cuenta y se va haciendo así, de tal manera”.
-¿El resto de personas vio un cambio en usted a partir de que empezó a practicar yoga?
“Sí, se nota, eso se transmitió de tal manera que el primero que me siguió fue mi pareja, mi esposo; él también se formó en yoga, hicimos el profesorado de yoga juntos, nos formamos y transitamos este camino. Y por eso es que el nombre es “CALma Yoga”, para unirnos. Entonces, somos dos profesores que trabajamos en “CALma Yoga.»
-¿Cómo es la experiencia de enseñar con su pareja?
“Al enseñar yoga, primero, siempre se aprende a llevar el yoga uno, y después se transmite desde la experiencia personal, o sea, que cada profesor va a impartir la enseñanza desde su percepción, más allá de que siga las técnicas, las bases, las tradiciones de cada cosa; entonces, cada uno de nosotros dos tiene su estilo, su forma, y tenemos distintos horarios o grupos, a veces hacemos ahí algo en conjunto, como es la formación de nuevos profesores e instructores que también estamos haciendo, y otras cosas que hacemos por separado, o sea que nos complementamos bien”.
-¿Cómo es una clase de yoga? ¿Qué se aprende?
«En la clase uno va a llegar y se encuentra con un ambiente que está preparado, está seguro, está cuidado. Hay unos minutos, que siempre tomamos para la introspección, como para unir la energía, porque las personas venimos de la vida, y esos minutos son donde nos conectamos con la respiración, con el momento presente, se deja de lado todo lo que vino del día, y todo lo que va a pasar después, y se está en el momento actual. Ahí, ya todo pasa un poquito más en calma, al observar la respiración, dejar el cuerpo, inquietud, después preparamos el cuerpo para la práctica de ejercicio que nosotros llamamos “asanas”. Preparamos todas las articulaciones, les damos un mimo, las movemos, y eso en sí mismo ya es una práctica saludable. Después, fluimos en movimientos acompañados con la respiración, con atención plena al momento presente, a las sensaciones, conectándonos, con el cuerpo, conectándonos con todo esto que está pasando aquí y en uno. Y se va trabajando de una manera consciente, porque vamos a descansar en la guía del profesor. Ahí ya se está con la mente tranquila, no se está planificando nada, el profesor es el guía”.
“Entonces uno va trabajando y conociendo su cuerpo. Tomando esas impresiones sobre cómo se mueve, qué se siente, qué trae esa postura que algunos piensan: ‘No voy, porque no voy a poder hacerla’, porque la vieron en una figura y quizás era algo que no puede hacer como una referencia, pero después cada uno va al límite que su propia realidad en ese momento le está dando; al límite, o sea, dando lo mejor de sí en cada día, en cada movimiento, en cada momento, con aceptación, relajando siempre, acompañando con la respiración consciente, donde la inhalación es el momento del estiramiento, del esfuerzo, y la exhalación es el momento de soltar, de relajar, así vamos adquiriendo este hábito, como que eso se va grabando en uno, donde el esfuerzo es la inhalación, y donde la exhalación es soltar, es relajar, y no es solo soltar el músculo y relajar el cuerpo, también la mente, todo eso que me cansa, me pesa, todo lo que es tensión, molestia, se va aflojando”.
“Pasamos después a un momento de relajación, esa parte de la clase que a todos les encanta. La relajación es el momento que une todo ese trabajo, armoniza todas las energías que hemos movido, y se busca ese beneficio, esa integridad de todo. Y casi siempre cerramos con otro momento donde volvemos a la misma postura de inicio, que es como una postura de meditación, se vuelve a estar en ese plan, en ese papel de observador, donde uno se vuelve a observar cómo está después de la práctica, nos conectamos con la respiración y puede ser que surja un estado meditativo. Eso es lo que sería una clase estándar, modelo de clase de yoga.»
-¿Más o menos cuánto dura la clase?
“La clase de yoga siempre va de acuerdo al estilo del profesor, a lo que tenga planificado, normalmente están entre 45 minutos a 1 hora, hora y cuarto, hora y media, sería lo ideal”.
-En sus palabras, ¿qué es el yoga?
“Teniendo en cuenta que cada uno va a buscar su bienestar; yoga es un arte, una filosofía de vida, un arte para la vida, que te enseña a vivir en bienestar; y ese bienestar es justamente estar bien, que no es lo mismo por ejemplo, estar sano, estar en salud, sino que es estar en salud y también sentirse bien; entonces ahí incluye lo que es la parte de tu cuerpo físico, que sí lo trabajamos, sí lo alineamos y sí ponemos quizás todos los sistemas a funcionar de la mejor manera con la práctica; también trabajamos sobre el enfoque de la mente para que esa actividad cerebral sea saludable en uno, y así vamos a trabajar en una mejor gestión emocional”.
“Y hay un componente que tiene el yoga, es que trabaja en la persona como un ser integral, la persona en sí misma quiere estar en salud, pero no está sola, no es solamente este cuerpo físico y yo lo pongo así y lo arreglo y queda en salud, porque mi estado va a depender de dónde yo vivo, de mi entorno, de mi relación con las demás personas, de cómo me alimento, de cómo descanso, o sea, depende de todo eso, no estoy sola, entonces el yoga trabaja más allá de lo que se puede ver, que es por ahí la parte visible del yoga, lo que queremos es trabajar en todos los aspectos de la vida; va a trabajar también en las relaciones, en cómo uno se relaciona con los demás, en cómo empatizas con las demás personas y con tu medio ambiente, siendo parte del todo y no aislada de todo”.
“Trabaja en el cuerpo físico, y trabaja en lo que es la parte de pensamientos y todo lo que es la salud mental, que es tan importante hoy en día, porque la persona a veces se enferma y la enfermedad surge a veces en su estado de emociones y de relaciones, y más en estas épocas, que en algo genético o físico propiamente dicho. Siendo así digamos que el yoga es cuidar el cuerpo y la mente”.
-Nos comentó que al final de las sesiones de yoga se puede dar un estado meditativo, en ese sentido, ¿qué papel juega la meditación en sus clases de yoga?¿Sobre qué se medita?
«La meditación es algo que sucede después de la práctica, es un estado que se puede lograr y se busca lograr. En yoga entre las prácticas que realizamos, incluimos la práctica de respiración de “asanas”, el comportamiento hacia nosotros mismos y hacia los demás, y todo eso que vamos transitando, y tratamos de concentrar la mente, tratar de llevarla a un estado de mayor quietud. No es que la mente quede en blanco, como dicen, no es eso, simplemente aquietamos el flujo del pensamiento y creamos la situación para que suceda la meditación. Para explicarlo de forma sencilla, uno podría por ejemplo prepararse para ir a dormir, puede tender la cama, lista para ponerse ropa de dormir, algún perfume que le guste, darse una ducha tibia y preparar todo para irse a dormir, y puede suceder que uno se duerma o también puede suceder que tenga un momento en el que no pueda conciliar el sueño; y con la meditación es igual, uno va a tener una postura corporal, buscará una respiración adecuada y llevará su mente a un estado de concentración y puede suceder que experimente un estado meditativo, y ese estado meditativo es casi uno de los objetivos, llegar a una mente en calma. El yoga es una filosofía, una de las filosofías ortodoxas de la India, una de las seis que hay. Los que practican yoga son yoguis y siguen esta filosofía de vida y uno de los objetivos es llegar al estado meditativo y luego a Samadhi, o a un estado de liberación, donde uno busca aquietar y salir de todas las angustias de la vida misma.»
-Si tuviera que explicarle a alguien cuales son los beneficios del yoga para su vida, ¿por qué debería empezar con el yoga?, y ¿cuáles son los beneficios físicos y mentales del yoga?
«Si uno busca va a ver por todas partes que le dirán que obtendrá más flexibilidad, un mejor funcionamiento de todos sus sistemas, que su mente se aquietará y que podrá gestionar mejor sus emociones, entre muchos otros beneficios innumerables. Es como un manual para la vida, pero lo que puedo decir es lo que percibo en las personas como el principal beneficio, que es la conciencia de uno mismo. Cuando uno asiste a una clase, comienza a tomar conciencia de su postura, de su cuerpo, de las tensiones, se da cuenta y empieza a hacer cambios, como darse cuenta de que está sentado de forma incorrecta o que tiene una mala postura y la corrige para evitar tensiones; se comienza a ser consciente de cada parte de nuestro cuerpo. Se comienza a ver la vida desde una perspectiva diferente, entonces, las personas que te rodean las ves de manera distinta. Te das cuenta de que cada uno está experimentando su propia vida, que cada uno ha tenido diferentes oportunidades, entornos y experiencias, esto te permite ser más compasivo y te brinda un aprendizaje invaluable”.
“Y como consejo diría que prueben, porque hay un objetivo que es el yoga, y también podemos llamar yoga a todas las técnicas y caminos para alcanzar ese objetivo; y ese camino tiene muchas sendas, muchas ramas, muchas posibilidades, hay muchas escuelas, métodos y estilos, cada método, estilo o senda se adapta a diferentes personalidades, no se trata de que uno sea mejor que otro, sino que son adecuados para diferentes personalidades y estilos de vida. También es importante tener afinidad con el profesor que te guía, porque uno debe sentirse cómodo con ese profesor, con el lugar y con el estilo de yoga. Si te gusta y te sientes atraído/a por ese estilo, esa senda o ese método, sigue por ahí. Si no te convence, no te desanimes, prueba con otro; cuando encuentres uno que te atraiga, síguelo, porque si te la pasas saltando de uno a otro sin comprometerte, no lograrás avanzar. Sigue una senda, un método, un camino o una rama, y en algún momento todos nos encontraremos practicando un poco de todo, es así, así que los animo a probar y tener su propia experiencia”.










