Denuncian ataques y sabotajes contra trenes de carga en los accesos a Concordia
La seguridad ferroviaria en el departamento Concordia quedó en el centro de la polémica tras una denuncia pública que visibiliza el estado de indefensión en el que operaría el transporte de cargas. El incidente más reciente tuvo lugar en la salida sur de la ciudad, entre los dos accesos principales, afectando una formación que transportaba mercadería bajo condiciones de seguridad calificadas como críticas.
Sabotaje y desparramo de carga: el modus operandi
El hecho fue protagonizado por el tren con el prefijo N04, traccionado por la locomotora GT22 9903. Según lo denunciado por la cuenta “Cazando Trenes” en la red social Facebook, la formación sufrió el desacople de una de sus mangas —las mangueras neumáticas que conectan el sistema de frenado entre vagones—, lo que provocó la detención automática del convoy.
La avería –denuncia el sitio dedicado a la actualidad ferroviaria- no habría sido accidental, sino provocada por el aprovechamiento de una falla en la infraestructura. «Al parecer fue al pasar por una alcantarilla que tiene un golpe, ahí es donde el malandraje aprovecha para abrir las boquillas», señala la organización “Cazando Trenes”.
En esta oportunidad, los atacantes lograron «abrir 3 vagones y desparramar piedras que después frenan a los vagones», con el fin de entorpecer la marcha y posiblemente facilitar el pillaje.
Críticas a «siesta eterna»
La indignación del sector ferroviario radica en la frecuencia de estos ataques, que parecen haberse convertido en una rutina peligrosa para los trabajadores del riel.
«Sigue la joda! Todas las semanas lo mismo para entrar y salir de Concordia. ¿Qué tendrá que pasar para que se despierten de la siesta eterna los encargados de evitar esto?», cuestionaron públicamente.
Asimismo, subrayaron que la situación se da en un contexto de abandono del entorno de las vías: «Nótese por dónde pasa el tren pegado, a nadie le importa», enfatizaron respecto a la precariedad de los accesos y a las casillas precarias instaladas al lado de las vías del ferrocarril.
Riesgo para el personal y el material rodante
Más allá del daño material y la pérdida de carga, la preocupación principal radica en el riesgo físico al que se exponen los operarios ferroviarios al tener que descender de las locomotoras en zonas hostiles para reparar los daños provocados.
«Pobre el personal que se expone a estas situaciones cotidianas, también el material rodante, las cargas y los escasos clientes», lamentaron, advirtiendo que, pese a la existencia de acciones legales previas, no se visualizan soluciones: «Hay denuncias hechas a raíz de esto pero ni bola, nadie».
Fuente: El Entre Ríos






