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“Cuidarte también es quererte”: crece la preocupación por las ITS en jóvenes de Concordia

“Cuidarte también es quererte”: crece la preocupación por las ITS en jóvenes de Concordia

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Las infecciones de transmisión sexual (ITS) volvieron a instalarse en el centro del debate en Concordia. La preocupación por el incremento de casos entre adolescentes y jóvenes abrió interrogantes sobre los hábitos de prevención, el uso del preservativo y el acceso a la información. Para conocer distintas miradas sobre esta problemática, Despertar Entrerriano dialogó con una profesional del área de Infectología y recorrió las calles de la ciudad para escuchar la opinión de jóvenes concordienses acerca de las causas de este fenómeno y los desafíos que plantea la prevención.

La preocupación por el aumento de casos

De acuerdo con lo expresado por profesionales de la salud consultados para este informe, en Concordia existe preocupación por un incremento de diagnósticos de infecciones de transmisión sexual, especialmente entre jóvenes de entre 15 y 19 años. Entre las infecciones que, según indicaron, presentan mayor frecuencia se encuentran la sífilis, el VIH y el herpes genital.

Según explicaron, esta situación estaría relacionada con distintos factores, entre ellos una disminución en el uso del preservativo, la falta de controles periódicos y una percepción menor del riesgo frente a estas enfermedades. También señalaron que muchas personas consideran que, debido a los tratamientos disponibles en la actualidad, las ITS representan un problema de menor gravedad, lo que puede influir en la adopción de conductas de mayor riesgo.

La mirada de la profesional

Para profundizar sobre este escenario, Despertar Entrerriano dialogó con la licenciada Tatiana Moreira, integrante del área de Infectología, quien explicó que las infecciones de transmisión sexual más frecuentes son el VIH, la clamidia, la sífilis, la gonorrea, el herpes y las hepatitis B y C.

Consultada sobre las principales medidas de prevención, sostuvo que «la mejor forma de prevenir una ITS es utilizar correctamente el preservativo desde el comienzo de la relación sexual. Es importante verificar que el envoltorio esté en buen estado, controlar la fecha de vencimiento, comprobar que tenga la burbuja de aire, no abrirlo con los dientes para evitar que se rompa, colocarlo correctamente y retirarlo de manera adecuada antes de desecharlo».

Respecto de las consecuencias de no tratar estas infecciones a tiempo, Moreira advirtió que «si estas ITS no se tratan, pueden afectar no solo a quien las contrae, sino también a futuros hijos. Pueden provocar infertilidad, complicaciones durante el embarazo, discapacidad e incluso cáncer de cuello de útero. Por eso también es fundamental mantener al día el calendario de vacunación, ya que existen vacunas para la hepatitis B y el virus del HPV».

Asimismo, la profesional hizo referencia a la importancia de realizar controles periódicos, incluso en personas que no presentan síntomas. Al respecto, explicó que «cuando realizamos los testeos de VIH y sífilis, cualquier persona puede acercarse. Son gratuitos, confidenciales y seguros, y pueden realizarse todas las veces que sea necesario para controlar la salud. Si el resultado es positivo, lo recomendable es iniciar cuanto antes un tratamiento que también es gratuito. El objetivo es detectar a tiempo la infección para comenzar el tratamiento y que la persona pueda continuar con su vida normalmente».

La voz de los jóvenes concordienses

Con el propósito de conocer cómo perciben esta problemática quienes forman parte del grupo etario más mencionado por los especialistas, recorrimos distintos sectores de la ciudad y dialogamos con jóvenes de Concordia.

Uno de los entrevistados consideró que aún falta una mayor conciencia sobre las consecuencias que pueden generar estas infecciones. En ese sentido, expresó que: «los jóvenes tendrían que preocuparse más. Una ITS no es algo que te afecta solo en el momento, sino que puede impactar de manera permanente. Muchas veces, por una desatención, terminás enfrentando situaciones que pueden cambiarte la vida. Aunque todos sabemos que es un tema que nos compete, todavía falta madurez para comprender realmente los riesgos».

Por su parte, una joven evaluó que la educación sobre esta temática aún presenta importantes falencias. Según manifestó: «le daría un 5 sobre 10. Se enseña de manera muy superficial y repetitiva, sin profundizar realmente en la prevención. Además, estos contenidos deberían comenzar en sexto grado de primaria o en primer año de secundaria, cuando empiezan los cambios hormonales y muchos chicos todavía desconocen aspectos básicos de su propio cuerpo».

Otro entrevistado opinó que, si bien existe una mayor difusión respecto de décadas anteriores, todavía persisten conductas de riesgo: «si lo comparamos con los años 90, el uso de métodos de prevención aumentó y el embarazo adolescente ya no está tan naturalizado. Sin embargo, todavía falta hacer hincapié en la gravedad de no cuidarse, porque seguimos viendo embarazos no planificados e ITS en menores de edad por no darle la importancia suficiente al uso de protección», afirmó.

Finalmente, una joven destacó el papel que deberían cumplir las instituciones educativas y el Estado en materia de prevención. A su entender: «la difusión básica existe, pero el Estado debería enfocarse en capacitar mejor a los docentes. La solución pasa por fortalecer la Educación Sexual Integral para que sea más cercana, efectiva y sin tabúes. Si los profesores cuentan con mejores herramientas, podrán responder de manera más adecuada a las situaciones que viven los adolescentes».

Una problemática que interpela a toda la sociedad

Los testimonios recogidos durante este informe muestran que, más allá de las diferencias de opinión, existe una coincidencia: la información por sí sola no siempre alcanza para modificar las conductas. Mientras los profesionales insisten en reforzar las medidas de prevención y promover los testeos, varios de los jóvenes consultados consideran que aún es necesario mejorar la educación sexual y fortalecer los espacios de diálogo.

En este contexto, el desafío continúa siendo promover hábitos de autocuidado que permitan reducir los contagios y favorecer una mayor conciencia sobre la importancia de la prevención, una responsabilidad que involucra tanto a las instituciones como a la comunidad en su conjunto.

Fuente: Despertar Entrerriano y pasantes del Colegio Nacional «Alejandro Carbó», en el marco del programa de pasantías.

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