Consejos para evitar los efectos de los fritos en la dieta
Las frituras son populares y comunes. Se trata de aquellos comestibles que son sometidos a la cocción en aceite caliente. Resultan sencillos de conseguir en la mayoría de los restaurantes y locales de comida rápida. Por ello, te damos algunos consejos para evitar los fritos en la dieta. Las frituras no son saludables por varias razones. Entre ellas, porque pueden incrementar los problemas cardiacos. Además, cuando se calienta el aceite, se producen sustancias tóxicas.
¿Qué son los alimentos fritos?
La fritura es un método de cocción sencillo. Consiste en calentar aceite o grasa comestible a 160 o 180 grados centígrados y poner el alimento a cocinar. De modo que los alimentos fritos son aquellos que pasan por el aceite y forman una costra característica de la tostación de las proteínas.En ese proceso de cocción se presentan cambios en la composición nutricional. El más común es el aumento en la grasa total cuando se absorbe o su disminución si esta sale al aceite.
En el proceso de fritura, los alimentos pueden absorber el aceite en el que se están cocinando. En un estudio se compararon la papa, el plátano verde, el maduro y la yuca, en cuanto a cuáles absorbían más aceite.
Los cuatro tuvieron un incremento significativo en las grasas, pero el alimento con más grasa luego de la fritura fue el plátano maduro. Esto es porque resulta más blando, con mayor humedad y más azúcares que caramelizar.
Efectos adversos al consumir alimentos fritos
Consumir alimentos fritos tiene algunas consecuencias nocivas para la salud. Esto es porque ocurren cambios en los componentes de los alimentos. Además, también se modifica el aceite donde se fríe.
Consejos para evitar los efectos de los fritos en la dieta. Ahora que ya sabes por qué no deberías comer frituras y sus efectos nocivos en la salud, te decimos cómo evitar los fritos en la dieta y llevar una vida más saludable.
1. Opta por otros métodos de cocción
Uno de nuestros consejos para evitar los fritos en la dieta es usar formas alternativas de cocinar. Existen tipos de cocción más saludables, como cocinar los alimentos al vapor o con poca agua y el tiempo justo. Siempre poniendo la comida cuando se alcanza el punto de hervor.
Otra manera nutritiva de cocinar es al horno. Así se conservan la mayoría de las vitaminas y los minerales. Pero debe hacerse a temperaturas muy altas por cortos periodos de tiempo. Cocinar a la parrilla también puede ser saludable. Siempre que se usen temperaturas medias-altas, ya que las muy altas pueden resultar en alimentos quemados.
2. Usa la cocción sin aceite
En la actualidad, existen freidoras de aire caliente que lo que hacen es transmitir el calor en temperaturas entre 170 grados y 200 grados centígrados, similares a las de la fritura normal. Este aparato consigue cocinar el alimento con un 85 % menos de grasa.
Además, un estudio encontró que la cocción con aire caliente es capaz de reducir la formación de acrilamida en un 90 %. Esto significa menos tóxicos al ingerir.
3. Utiliza los mejores aceites para freír
Los aceites hidrogenados, como las mezclas vegetales, son los mejores para freír. Se transforman menos con el calor y conservan algo de su grasa poliinsaturada. De esa forma, se reduce la producción de sustancias tóxicas.
Dentro de los aceites puros, en un estudio se encontró que el de coco resiste mejor el calor, porque tiene 90 % de ácidos grasos saturados. Se demostró que 8 horas continuas con una temperatura de 180 grados centígrados no cambiaban su composición química.
Otro estudio también señala al aceite de oliva virgen extra como buena opción para freír. Sin embargo, este tipo de aceite es muy puro y, pese a que tiene grasas monoinsaturadas que también resisten el calor, el sabor no resiste las altas temperaturas.
4. No reutilices el aceite
La reutilización del aceite aumenta su estado de oxidación. Se incrementa la producción de radicales libres y la formación de ácidos grasos trans.
Su consumo excesivo y por tiempo prolongado puede causar problemas hepáticos y cardíacos. Así lo confirman algunos estudios. No hay una cantidad de veces que pueda reusarse un aceite. Eso depende del alimento que se cocinó allí, cuánto se cocinó y a qué temperaturas. También qué tan sucio quedó.
Cambiar la forma de comer
Nuestros consejos para evitar los fritos en la dieta pueden seguirse con facilidad. Pero hay que tener la fuerza de voluntad para dejarlos. Este es un factor importante, ya que si se tiene la costumbre de comerlos, puede que no sea sencillo. Sin embargo, si no puedes sacarlos del todo, reduce su impacto mejorando la forma de consumirlos.






