Caminos del Río Uruguay denuncia abandono del Estado: “No hay diálogo, es una informalidad total”
A menos de un mes del vencimiento del contrato de concesión de Caminos del Río Uruguay, la incertidumbre domina el escenario. En diálogo con Despertar Entrerriano, Mariano Bradanini, vocero de la empresa, denunció la falta de comunicación oficial por parte del Gobierno nacional y provincial, lo que pone en riesgo la estabilidad de más de 500 trabajadores y la continuidad del mantenimiento de las rutas concesionadas.
Un contrato que vence y ninguna respuesta
El contrato de concesión de Caminos del Río Uruguay finaliza el próximo 8 de abril. Sin embargo, Bradanini advirtió que no ha habido ningún contacto formal con las autoridades para discutir el futuro de la concesión ni el destino de los empleados.
“El diálogo es nulo, no hay comunicación oficial por parte del Estado. Estamos a la espera de una reunión para acordar un traspaso ordenado, pero el Gobierno no responde”, aseguró. Además, remarcó que la empresa tiene un periodo de renegociación pendiente que “hace años que no se cumple”.
Una propuesta rechazada y trabajadores en vilo
En la última reunión informal con Vialidad Nacional, Caminos del Río Uruguay propuso seguir operando —incluso a pérdida— hasta que se defina una nueva concesión o el Estado tome el control. El objetivo era garantizar la continuidad del servicio y evitar la cesantía de 500 trabajadores.
“La respuesta de Vialidad Nacional fue negativa, sin ningún fundamento claro. Se agotó otra instancia para encontrar una solución laboral para 500 personas que pueden quedar sin empleo de un día para otro. Provincia se lava las manos y no tiene intención de diálogo”, lamentó el vocero.
Bradanini destacó que la falta de definiciones genera “desesperación” entre los empleados. “El Estado, que es el responsable de cuidar a sus ciudadanos, no se comunica con la empresa ni brinda ninguna solución. No responde a los pedidos de reunión. Es muy difícil proyectar algo en estas condiciones”, sostuvo.
¿Qué pasará después del 8 de abril?
Ante la falta de respuestas oficiales, la empresa solo cuenta con trascendidos que indican que el contrato no será renovado. Sin embargo, sin documentación formal, la incertidumbre se mantiene.
“Es una informalidad total. No sabemos en qué estado quedarán las rutas ni qué pasará con los trabajadores. Y todo por lo que parece ser un capricho de alguien que no quiere darle continuidad a la concesión, cuando el Estado no tendría ni costos adicionales ni perjuicios si se mantuviera la operatoria”, criticó Bradanini.
Fuente: Despertar Entrerriano






