Caballú venció a Nebel en el global y se consagró campeón en la primera edición de la Copa Federación
Caballú de La Paz se consagró campeón de la Copa Federación, el segundo torneo de la temporada organizado por la Federación Entrerriana de Fútbol, tras igualar 1 a 1 como visitante frente a Defensores de Nebel de Concordia. El conjunto auriverde hizo valer el 3 a 0 conseguido en la ida y cerró la serie con un global de 4 a 1 para quedarse con el título.
Luego del encuentro, Federico Ascua, segundo capitán del elenco paceño, dialogó con Despertar Entrerriano y dejó en claro lo que significa este logro para el club y para el grupo: “Es una alegría inmensa, se vive con mucha emoción. Es un torneo que veníamos buscando hace mucho tiempo. Ya habíamos tenido la posibilidad en 2019 de llegar a una final y no se nos dio, pero este año, gracias a Dios, pudimos lograrlo”, expresó.
El futbolista también hizo hincapié en el recorrido del equipo, que no comenzó de la mejor manera pero supo reponerse: “Arrancamos con dos derrotas y nos costó acomodarnos, encontrar el equipo. Pero sabíamos el plantel que teníamos, la clase de jugadores, y cuando nos tocó jugar esta Copa nos propusimos como mínimo llegar a lo último. Después, obviamente, el gran objetivo era ganarla”. En ese sentido, remarcó la confianza interna del grupo: “No clasificamos a la Copa Entre Ríos por muy poco, pero sabíamos que estábamos para grandes cosas. Este plantel tenía con qué competir y lo terminó demostrando”.
Sobre el vínculo con el entrenador Silvio Sánchez, Ascua destacó la comunicación permanente: “Es un técnico muy abierto, escucha a los referentes. Siempre estuvo dispuesto a oír nuestras opiniones para mejorar. Después, las decisiones las toma él, pero siempre pensando en el bien del equipo. Eso es muy importante para un grupo”.
Consultado por la final ante Nebel, el segundo capitán reconoció que fue un rival especial: “Sabíamos la repercusión que tenía el club, por la presencia de Gustavo Bou y por el trabajo que venían haciendo. Nos tocó enfrentar grandes rivales en el torneo, pero esta final tenía un condimento distinto. En lo personal, en un viaje de vuelta ya me imaginaba que podía ser este el rival y que iba a ser algo lindo de jugar”.
Uno de los puntos más emotivos de la charla llegó al hablar de la gente: “Esto es de ellos. La gente acompañó siempre, incluso cuando arrancamos perdiendo. En clubes como el nuestro, donde muchos colaboran día a día, desde cortar el pasto hasta arreglar lo que haga falta, este título es para todos. Que lo disfruten porque también es suyo”.
A nivel personal, Ascua no ocultó lo que representa esta conquista: “Es un desahogo enorme. Todavía uno no cae del todo, recién cuando ves las fotos o lo compartís empezás a dimensionar lo que logramos. No es fácil llegar a una final y mucho menos ganarla. Es algo que me llena de orgullo”. Además, valoró el aporte de todo el plantel: “Esto es de todos. Algunos jugaron más, otros menos, pero todos fueron parte. Incluso los que quedaron afuera o los refuerzos que se sumaron. Se armó un grupo muy unido y eso fue clave”.
Pensando en lo que viene, el jugador anticipó que el equipo no se detiene: “Ahora toca disfrutar, pero ya sabemos que hay que volver a la liga local. También se habla de una posible final con el campeón de la Copa Entre Ríos, que sería algo muy lindo. Y, por supuesto, el Regional Amateur, que es un desafío muy importante”.
Por último, Ascua tuvo palabras para el rival: “Felicitarlos porque se portaron de la mejor manera. Más allá de la competencia, todo se dio como tiene que ser. Ojalá podamos volver a encontrarnos en otra instancia”.
Con esta consagración, el conjunto del Barrio Estación no solo suma un nuevo trofeo a sus vitrinas, sino que también se mete en la historia grande del fútbol paceño, junto a instituciones como Cicles Club, Independiente y Sol Naciente, consolidando el crecimiento de un proyecto que hoy celebra su mayor conquista.
Fuente: Despertar Entrerriano.






