Bochas para ciegos: mucho más que un campeonato, una experiencia de vida en Concordia
El Campeonato Argentino de Bochas para ciegos dejó en Concordia mucho más que resultados deportivos. Durante el pasado fin de semana, la ciudad fue escenario de una propuesta distinta, donde la competencia quedó enmarcada en un clima de emoción, compañerismo y encuentro. Marcelo Bravo, representante de la Confederación Argentina de Bochas, dialogó con Despertar Entrerriano y puso en palabras lo que se vivió dentro y fuera de las canchas.
“Lo que se vive es increíble. La gente se pregunta cómo una persona ciega puede jugar a las bochas, pero cuando lo ve, se sorprende. Los partidos son de gran nivel, pero además hay algo que va más allá del juego: la convivencia”, explicó. En ese sentido, destacó que uno de los grandes objetivos de la disciplina es visibilizarse y llegar a más personas: “En Argentina hay muchísimas personas con discapacidad visual y muy pocas están hoy dentro del deporte. Queremos que sepan que tienen una oportunidad”.
Para Bravo, las bochas representan una puerta de entrada a una vida más activa e integrada: “Les da la posibilidad de salir de la casa, de ir al club, de entrenar y de tener un objetivo. Y después aparece esto, que es la convivencia nacional, el encuentro con otros, el sentirse parte”, remarcó. En Concordia, esa sensación se hizo evidente en cada partido, pero también en cada charla, en cada abrazo y en cada reencuentro.
El campeonato, que tuvo su primera edición en 2008 y que hoy transita su 15ª realización, es el gran objetivo del año para los jugadores. “Se entrenan, se preparan y se ilusionan para vivir este momento. Es muy fuerte lo que pasa acá, hay mucha emoción. Me tocó salir de la cancha porque estaba llorando junto a un deportista”, confesó el dirigente. Sin embargo, aclaró que lo que más distingue a este certamen es el espíritu que lo atraviesa: “Acá no hay rivalidad, hay camaradería. Se acompañan, se ayudan y no ven la hora de volver a encontrarse”.
En cuanto a la elección de Concordia como sede, Bravo explicó que cada año las ciudades pueden postularse para organizar los distintos campeonatos nacionales, aunque no siempre existe interés en albergar esta competencia en particular: “Muchos dirigentes no lo eligen porque no lo conocen, nunca lo vivieron”, señaló. En ese contexto, valoró el impulso del presidente de la Asociación Concordiense de Bochas, Matías Lima, quien apostó por el evento y logró el acompañamiento de toda la comunidad: “Se animaron a algo distinto y el resultado fue un éxito”, afirmó.
Por último, Bravo también se refirió a la terminología utilizada para nombrar a quienes practican la disciplina, un debate que incluso trasciende lo deportivo. Si bien existen distintas formas, explicó que en Argentina se ha naturalizado el uso de la palabra “ciegos”, en muchos casos por decisión de los propios protagonistas. “Ellos mismos nos dijeron que llamemos a las cosas por su nombre. Más allá del término, lo importante es cómo se dice y el respeto con el que se hace”, sostuvo.
Más allá de las palabras, lo que dejó el campeonato en Concordia fue un mensaje claro: el deporte no solo es competencia, sino también una herramienta de integración, encuentro y construcción colectiva. Un espacio donde lo más importante no es quién gana, sino todo lo que se comparte.
Fuente: Despertar Entrerriano.






