Benfica le ganó al Bayern Múnich y Boca quedó eliminado del Mundial de Clubes. El equipo luso le ganó 1-0 al alemán, que puso muchos suplentes, y ambos avanzaron a los octavos de final. Pase lo que pase en el partido ante el Auckland, Boca ya no podrá clasificar a la próxima ronda.
Boca empató 1-1 ante Auckland City y firmó uno de los resultados más cuestionables de su historia en el Mundial de Clubes. El Xeneize no pudo vencer a un equipo semiprofesional que, tras el pitazo final, festejó la igualdad como si fuera una victoria.
El equipo neozelandés llegó a este partido tras haber recibido 16 goles en el Mundial de Clubes: Boca solamente pudo hacerle uno y el arquero Nathan Garrow fue la gran figura del encuentro.
Auckand City aguantó el empate hasta el final y tras el pitazo del árbitro desató su locura en un festejo que pareció un triunfo: los suplentes invadieron la cancha a puros saltos y gritos, abrazaron al arquero y celebraron como nunca.
La cámara de la transmisión enfocó este momento y se quedó con esa imagen.






