Asegura haber sido atacado por un “ente maligno”: Extraño suceso en Jefatura de Policía de Gualeguaychú donde un oficial terminó internado y asistido por un sacerdote
Un joven oficial de Gualeguaychú fue hospitalizado con lesiones varias que habrían sido causadas por un supuesto “ente maligno” en plena Jefatura Departamental de Policía del sur entrerriano.
De acuerdo a lo informado, alrededor de las 4 de la madrugada del jueves, el policía encargado de revisar los calabozos detectó que los detenidos se encontraban “sumamente nerviosos y asustados” porque escuchaban ruidos del piso superior.
“Viene ocurriendo hace un tiempo, ruidos constantes, golpes de puños que se escuchan”, relataron los internos.
Frente a la queja generalizada, el uniformado en cuestión tomó la decisión de subir la escalera hacia el piso superior, pero sin arma: por una denuncia judicial en trámite, momentáneamente trabaja desarmado.
De pronto, según relataron los detenidos, se comenzaron a escuchar gritos desgarradores y golpes y el policía pedía desesperado “auxilio, me están matando”.
“Me mata, me mata”, insistía, ante la sorpresa y el terror de los internos, que finalmente lo vieron caer por la escalera.
Según los testigos, el oficial de Policía presentaba rasguños profundos en el cuello, el pecho, los brazos y una cruz en la espalda, marcada con tres dedos, como si fueran pezuñas.
Incluso, uno de los detenidos relató que vio como “una cosa negra” detrás del policía que caía “atormentado y herido”.
El agente fue internado en el Hospital Centenario y las autoridades policiales optaron por convocar a un sacerdote.
El sacerdote, Mauricio Landra, realizó una bendición de las instalaciones, dialogó con quienes habitan la Jefatura y notó mucho «temor».
Después de lo ocurrido, algunos de los detenidos transitorios solicitaron ser trasladados a la Unidad Penal Nº 9 “El Potrero”.
El extraño episodio motivó la intervención del fiscal Martín Clapier.
“Hace tiempo se escuchan ruidos extraños”
El policía Mauro “Ruso” Reinaldi, protagonista del extraño episodio en la Jefatura de Gualeguaychú, rompió el silencio y contó el extraño suceso del que fue víctima. Al dar su testimonio, se quebró cuando relataba lo ocurrido, y remarcó: “así como existe Dios, existe el diablo y puede ser que alguien me odie”, al estimar que puede ser víctima de algún hechizo satánico.
Reinaldo dijo también que “no volvería bajo ninguna circunstancia a trabajar en ese lugar”, y agregó que tras lo ocurrido sufre pesadillas.
Al relatar lo ocurrido, el policía de 30 años que trabaja desde diciembre como celador en las celdas de los detenidos transitorios en la Jefatura Departamental de Policía de Gualeguaychú, manifestó que “desde hace un tiempo que se escuchan ruidos extraños, golpes y gritos de arriba de las celdas”.
Reinaldi subió la escalera hacia la parte superior, donde hay calabozos vacíos y allí ocurrió todo. “Siento como que me agarran desde adentro de una celda y empiezo a forcejear como con una persona toda de negro, encapuchada… Quedé todo rasguñado”, contó el efectivo policial.
En ese momento, sostuvo que “entré en nerviosismo pedí auxilio y socorro, me oriné. Esta persona me quería matar, no tenía otra intención, era un ente, no sé cómo llamarlo. La fuerza es impresionante, no me lo podía sacar de encima”, remarcó.
Reinaldi explicó luego: “Me caí al piso, me tomó de las piernas y me volvió a meter adentro…queriéndome agarrar. Detenidos desde abajo vieron el forcejeo y han visto la sombra en otra oportunidad y en ese momento también”, sostuvo.
“No alcancé a ver las uñas, decía te voy a matar, te voy a matar, tenía la voz gruesa y ronca”, describió el joven policía.
Fuente: ElEntreRíos






