Algunas ideas erróneas acerca de las dietas
Para bajar de peso no podemos basar nuestra dieta en un solo tipo de alimentos, sino que esta debe ser un compendio de carbohidratos, proteínas y grasas.
Vamos ya a ver esas ideas erróneas acerca de las dietas que debes tener muy en cuenta para conseguir los resultados que deseas.
1. Todas las grasas son malas
Una de las ideas erróneas acerca de las dietas más comunes. Existe la creencia de que todas las grasas son malas y engordan. Realmente no es así. Hay distintos tipo de grasas, y algunas es cierto que no son recomendables, pero otras sí son saludables.
Por ejemplo, conviene limitar la ingesta de grasas animales, especialmente la de animales rumiantes como la oveja, la cabra y la res. Un consumo elevado puede aumentar los niveles de colesterol y el riesgo de padecer ciertas enfermedades cardiovasculares.
Sin embargo, la grasa de las nueces, el aguacate, el aceite de oliva y del salmón son muy saludables. Se pueden consumir sin problemas en una dieta, aunque con moderación porque sí son calóricas.
2. Hacer pocas comidas al día
Otra idea muy generalizada es la que dice que para bajar de peso lo mejor es dejar de consumir alimentos entre comidas. Hacer solo dos o tres comidas no ayudará a bajar de peso. De hecho, según el Manual de Nutrición y Dietética del departamento de Nutrición de la facultad de Farmacia de la UCM (Universidad Complutense de Madrid), lo ideal es incrementar a 5 el número de ingestas diarias.
El metabolismo se incrementa después de comer, por lo que distribuir la ingesta de alimentos en varias comidas podría ayudar a bajar de peso. Además, comer algún tentempié sirve para combatir la ansiedad por la comida.
Pero es importante que se siga una dieta sana y equilibrada y se consuman alimentos sanos y bajos en calorías, como son las frutas y las verduras.
3. Todas las calorías son iguales
Con frecuencia se cree que las calorías son iguales y que, por lo tanto, su consumo debe ser moderado en cualquier situación. No obstante, esto no es así. Las calorías varían debido a sus características y, sobre todo, al tipo de alimento del que provengan.
Por ejemplo, no es lo mismo consumir 50 calorías a través de una pieza de fruta que la misma cantidad de un pastel. Esto se debe a que las calorías reaccionan de distinta manera en el cuerpo produciendo resultados distintos.
4. Evitar los carbohidratos
Al igual que ocurre con las calorías o las grasas, es muy común creer que todos los carbohidratos son malos para las personas que están siguiendo una dieta.
Por supuesto, algunos carbohidratos tienen efectos no deseados y pueden hacer que engordemos si abusamos de ellos. Sin embargo, no siempre es así, en algunos casos pueden ayudar a controlar el peso, como es el caso de los presentes en frutas, vegetales y leguminosas.
5. Seguir una dieta hiperproteica
Se trata de un tema muy controvertido. Aunque es posible que basar una dieta únicamente en el consumo de proteínas no tenga los resultados esperados, existen estudios que afirman con vehemencia lo contrario.
Debemos tener en cuenta que cualquier dieta, sea como sea, debe estar supervisada por un médico. Solo a través de sus claves y sus recomendaciones podremos estar seguros de que el régimen no afectará negativamente a nuestra salud.
Recuerda, también, que es preferible adelgazar de manera paulatina y saludable en lugar de con métodos excesivamente rápidos cuya eficacia no haya sido verificada por un endocrino y/o un especialista de la salud. Estas son solo algunas de las ideas erróneas acerca de las dietas que pueden arruinar los resultados esperados. Trata de evitarlas y, sobre todo, consulta con un especialista en nutrición antes de iniciar un régimen de adelgazamiento.






