Este martes se cumplieron 27 años de que la ciudad de Concordia iniciaba un proyecto turístico que hoy en día sigue vigente: «Las Termas de Concordia». Bajo la intendencia de Jorge Busti, este proyecto se gestó en el año 1992 y requirió cuatro años de trabajo ininterrumpido, incluyendo estudios geoeléctricos y la colaboración de diversas entidades.
En una entrevista con nuestro medio Diario Despertar Entrerriano, Alejandro Bahler, quien en aquel entonces ejercía como Secretario de Turismo de Concordia, recordó los desafíos y logros de aquel momento. «En el año 1992, nos propusimos este gran desafío sabiendo que las posibilidades de concretarlo eran casi nulas. Sin embargo, con mucho trabajo y dedicación, estábamos convencidos de que podríamos lograrlo», comentó Bahler.
El primer paso fue conseguir un terreno fiscal donde actualmente se encuentran las Termas Vertientes de la Concordia. Bahler recuerda claramente el momento de la marcación del lugar de la perforación: «Tiré una piedra y donde cayó, se clavó una estaca, y ese fue el punto de perforación» indicó.
A lo largo de cuatro años de arduo trabajo, se llevaron a cabo estudios geoeléctricos que proporcionaron un alto grado de certeza, un 90%, sobre la existencia del acuífero termal. Bahler mencionó que «fue una reunión clave con el Ing. José Alberto «Pepe» Estenssoro, presidente de YPF en ese entonces, a quien solicitó colaboración para la contratación de las máquinas perforadoras de una empresa brasileña. YPF asumió el 51% del costo, mientras que el 49% restante fue cubierto por una Unión Transitoria de Empresas (UTE) formada por empresarios hoteleros y gastronómicos.
«Gracias a esta colaboración, ningún contribuyente de Concordia tuvo que aportar dinero. El riesgo fue asumido totalmente por el sector privado», destacó Bahler.
En este sentido, recordó que «después de una espera de 41 días desde la perforación de la piedra basáltica, el 27 de junio de 1996, a la 1 am de la madrugada, comenzó a surgir el recurso más preciado de este proyecto espectacular: el agua termal. Con una temperatura de 49 grados en boca de pozo y una alta calidad debido a los minerales presentes, miles de personas han visitado la zona termal desde aquel día hasta hoy, generando un desarrollo turístico notable, crecimiento en infraestructura y la creación de numerosas fuentes de trabajo, entre otros beneficios» puntualizó.






