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Feria del trueque: La nueva forma de  economía solidaria y espacio de encuentro

Feria del trueque: La nueva forma de economía solidaria y espacio de encuentro

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Los acercamos a la Feria del Trueque de la plazoleta Primera Junta frente a la UNER para dialogar con las feriantes sobre que les significa este espacio además de ser una oportunidad laboral.

El grupo de pioneras anteriormente se reunían en el predio de la plaza Rural en calle Eva Perón, pero con las reformas de la plaza se vieron obligadas a migrar ya que no se les permitió más reunirse allí. Hoy por hoy se encuentran en la plazoleta de la facultad martes y viernes; y en El Parque Ferre miércoles y sábados de 14:00 a 17:00 hs.

Tuvimos el gusto de dialogar con Dominga, Gladys y Rosa feriantes asiduas. Dijeron que ellas se dedican a nada más que vender ropa usada, hace años que venden y el encuentro de los martes y viernes también les sirve para vender, es su medio de trabajo.

Gladys comentó que ella vende hace 14 años, le sirve para ver precios. «En mi caso vendo siempre gracias a Dios, pero la gente que vive de esto se perjudica los días de lluvia. Se que hubo días feos que se armaban un toldo y venían igual, lo mismo los días de frío».

Gladys agregó que recibe una pensión no contributiva de salud pero que igualmente no le alcanza y debe salir a trabajar por que todos los meses paga alquiler. «Hay que rebuscársela, por que yo tengo un tumor y debo continuar» por otro lado agregó que su clientela esta acostumbrada a sus precios no muy altos.

Dominga por su parte recibe una pensión por su marido fallecido pero a veces llega la mitad de mes y ya no le queda ni una moneda. «Ni 10 días te dura la plata y hay que salir a rebuscársela, en mi caso lo más caro que tengo es de $600 y lo más barato de $100».

Rosa por su parte comentó que tiene una familia grande y de allí se provee de ropas, pero que lo hace por sus hijos y nietos principalmente, «todo lo que me llevo es para ellos», dijo.

Dialogamos también con Gabriela Gastalledo, administradora del grupo de Facebook «Trueque/Venta : Plazoleta de la Facultad» que cuenta con casi 9 mil miembros.

En primer lugar contó que «todo arrancó debido a la situación económica que todos estamos pasando, cuando arrancamos éramos 8 o 9 puestitos, la gente se fue agregando de a poco. La prioridad de este canje son los alimentos y comestibles luego agregamos como posibilidad que los productos se puedan intercambiar por mitad de dinero».

Explicó que la gente trae todo lo que tiene en la casa que no ocupa o que elaboran, «muchos traen ropa, otros artesanías, algunos intercambian trabajos de electricidad o refrigeración, carpintería, zapatería. Hay gente que hace tortas, mesas dulces y la gente va pagando como puede».

«En mi caso siempre tengo buenas ventas, traigo canelones, pizetas, fruta. Hay un sector donde venden flanes, gelatinas, arrollados de pollo y todo se vende, se canjea o se cambia por otras cosas», aseveró.

«Para ayudar además hay un sorteo, le damos un numerito al que quiera participar. Un número por un producto, algunos comestibles valen dos numeritos, o se los venden a $50. Todo lo que se recauda, tanto los martes como los viernes, se devuelve para la gente. Se arman varias canastas de productos y un monto de dinero para cada canasta, que depende de la altura del mes y lo que se vaya juntando».

«Los días de lluvia se hace un punto de encuentro, si no tienen mucho apuro se deja para otro día».
«Generalmente es la misma gente la que recorre los dos trueques en el mismo horario de 15:00 a 17:00 hs. Sabemos que va a estar en reparación el Parque Ferré y que va a estar cerrado por tres meses así que vamos a estar en búsqueda de un nuevo espacio», detalló.

Respecto de su situación dijo «en mi caso puedo decir que comemos todos los días, pagamos las cuentas todos los meses, estamos por ahí como podemos, por que también comes lo que podes pero no lo que queres. Los sueldos han quedado muy bajos y hay que buscar otras alternativas como esta para poder palear la situación».

Respecto de los precios nos comentó que el valor anterior era de $60 por producto, ahora es de $80 como mínimo ya que no se consigue nada menos de ese valor.

Otra de las administradoras del grupo es Ivana González más conocida en la plaza como «La Martita», nos dice que «nos dedicamos a que la gente venga y pueda conseguir artículos de limpieza, mercadería o ropa. Más allá del intercambio o la venta pasan un muy buen rato. Cada vez que venimos hacemos un sorteo de mercadería y también va un bonito de plata para que la gente pueda gastar. A partir de las 12:00 hs la gente ya se encuentra acá».

«Es algo que no pensamos que iba a crecer tanto cuando lo arrancamos pero la gente se prende, y nos damos cuenta que vienen a compartir más que por necesidad, estamos felices de sacar el grupo adelante», detalló.

«Venimos a ayudar, por eso pedimos a la gente que colabore y no deje sucia la plaza por que la plaza es de todos, y la gente nos da una mano y nos ayuda así como nosotras los ayudamos a ellos, quienes quieran venir están invitados, queremos que esto siga creciendo. Siempre hay elaborados baratos y ropas».

Para el Día del Niño

«Nuestra idea para el próximo viernes es juntar para darles un regalito, una alegría para los chicos es una alegría para nosotras. Hacerles un sorteo, muchos colaboraron, vamos a traerles golosinas también».

Explicó además que «por el Mes del Niño los puestos se han llenado de juguetes, un oso cuesta aproximadamente $300.»

«Estoy muy contenta con las señoras que traen libros y alfombritas para jugar con los niños, que se entretienen un montón. Y a pesar de que estamos atentas desde nuestros puestos todas las veces nos acercamos a decirles gracias además de que nos damos cuenta que a los chicos les gusta mucho, vemos que la lectura está perdida con el tema de la tecnología», expresó contenta.

Otra cara de la Feria: Libros en Ronda

Un grupo de maestras jubiladas y abuelas crearon un espacio recreativo para los niños que van a acompañar a sus mamás al trueque, ya que los juegos de la plaza no dan abasto cuentan con este espacio de lectura.

Silvia y Estela se acercan de 14:30 a 16:30 hs en un rincón, hace seis meses acomodan las mesas con libros para los chicos, les llevan hojas y crayones, leen y después hacen una puesta en común. En el mismo espacio en las mesas quedan novelas para quienes quieran tomar un libro y llevárselo o acercar alguno para dejárselo a alguien más.

«Acá la gente viene por otra cosa y nos encuentra. La idea fue de nuestra amiga Tomi Lopéz quien tiene una biblioteca andante y sale por los barrios con libros para niños. Es una actividad hermosa. Y nos propuso buscar libros para intercambiar, en principio era ir por los barrios y un día salió la idea de instalarnos en la placita Primera Junta por que en mi caso soy vecina de la zona», dijo Silvia a Despertar Entrerriano.

«Como acá vienen a trocar piensan que deben pagar algo, pero no. Se llevan un libro y si pueden traen otro», explicó Estela.

«Nos encontramos con la sorpresa de que todas las feriantes vienen con sus niños, se entusiasmaron y se fueron acercando por que la idea original era que se lleven sus libritos y que en sus casas se los lean. Fueron los niños que pidieron que les leamos algún cuento, el punto de encuentro es con los niños. Ellos saben que venimos los martes de 14:30 a 16:30 hs. También piden para dibujar y armar historias».

«Recibimos los libros de donaciones y compramos algunos por que si tenemos los mismos los chicos pierden el interés, igualmente tratamos de conseguirles a algunas personas partes de una trilogía que les hace falta, queremos que la gente lea».

«Nos encantan los niños, les regalamos un ratito de nuestro tiempo, ellos nos regalan mucha energía. Nos olvidamos del mundo, es una linda tarea», dijo Silvia.

Estela agregó emocionada que «que vengan las mamás y las abuelas a dejarnos los niños con total confianza, nos llena. Es una idea distinta y desmitificamos que la gente no lee por que no quiere, acá tienen otra posibilidad».

«Nos sorprendió gratamente la cantidad de gente que viene a devolver el libro y nos cuenta gratamente la historia», finalizó Silvia.

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