Caso Bressán: Este domingo se cumplen 16 años de uno de los hechos más sangriento de la historia concordiense
Se cumplen 16 años del triple crimen de Concordia, conocido como «el caso Bressán». Un 19 de noviembre de 2007, en las afueras del Departamento Concordia, un jóven de tan solo 17 años terminaría con la vida de su padre, la pareja de este último y el hijo que tenían en común.
El crimen se concretó el 19 de noviembre de 2007, en la casa quinta propiedad de Miguel Bressán, ubicada a 5 kilómetros de la ruta 14, en la zona de Estación Yerúa.
Ese día, cerca de las 11 de la mañana, fue encontrado el cuerpo de Bressán, su esposa y el del hijo de ambos, un niño de dos años. Los cadáveres presentaban varias heridas de armas de fuego.
Bressán tenía entonces 45 años y se desempeñaba como secretario del Juzgado de Instrucción de Concordia, a cargo del doctor Marcelo Garay, desde hacía ya varios años. Su esposa, Silvia Taleb (oriunda de Victoria) era delegada judicial en Concordia y, al parecer, tenía permanente contacto con el Servicio Penitenciario.
En aquellos días, la pesquisa policial siguió los pasos de un adolescente, hijo extramatrimonial del funcionario judicial, llamado Matías. Dos días más tarde de que hubiera declarado como testigo, fue imputado como autor de los homicidios por el titular del Juzgado Penal N° 4, Maximiliano Benítez.
Matías Bressán fue acusado de homicidio calificado
El jóven Bressán fue condenado a 10 años de prisión, y según supo nuestro medio Diario Despertar Entrerriano -quién se comunicó con uno de los actores más importante de esta causa- Matías cumplió un año y medio de prisión en Gualeguaychú para luego quedar en libertad. En este sentido, nos confirmaron también que está viviendo en la ciudad de Paraná.
Algunos testimonios de aquellos días
A los pocos días de conocido el crimen, Matías reconoció su autoría, y como era menor de edad fue puesto bajo tutela de un pastor evangélico en la ciudad de Paraná.
Fue recién durante el juicio –el que no duró más de dos días–, donde se ventiló por boca del abogado defensor del joven, Diego Lascurain, del maltrato, indiferencia y violencia que se ejercía sobre Matías. También una trama oculta sobre la historia de una doble vida: la de una familia socialmente reconocida, como era la que tenía Miguel Bressan con Celia y Facundo; y la otra, la de una familia oculta, la de una relación extramatrimonial en la que nació Matías y tres de sus hermanos, pero a los que nunca se los reconoció como tal.
El caso Bressan llegó al cine
El triple crimen ocurrido en Concordia y su historia familiar macabra sirvió de base para el largometraje «La tercera orilla», de la entrerriana Celina Murga.
La tercera orilla, ha explicado la directora, es un lugar que no existe ni puede existir: los ríos tienen nacimiento, lecho, desembocadura y sólo dos márgenes. Sin embargo, allí está Nicolás, en ese lugar imposible y a la vez necesario si quiere permanecer dentro del intrincado delta de lazos que unen a su familia. El muchacho es hijo de Jorge e Hilda, hermano de la quinceañera Andrea y del pequeño Esteban, y medio hermano (expresión odiosa, tanto más porque Nicolás lo adora) de Lautaro, un chico de unos diez años, hijo único, a su vez, del matrimonio que integran Jorge y Beatriz. Porque Nicolás, que cursa el último año de la secundaria, vive con sus hermanos y su madre en la clandestinidad de lo que en esa ciudad de provincia es un secreto a voces: Jorge, médico y dueño de un laboratorio, tiene y mantiene a dos familias, una reconocida, la otra no.







