Se cumple un año del femicidio de Valeria Leoncino: Estaba obsesionado con ella y la mató frente a sus amigas
Hoy 6 de marzo se cumple un año desde el trágico femicidio seguido de suicidio que conmocionó a la comunidad. A Valeria Leoncino, de 25 años, Carlos Passarella de 35 años, le arrebató la vida.
El hecho ocurrió en un conjunto de departamentos ubicados en la calle Guarumba, entre Eva Perón y Entre Ríos. Valeria fue brutalmente asesinada de tres disparos, dos en el torso y uno en la cabeza, por Passarella, quien luego se quitó la vida con la misma arma de fuego.
Según fuentes, Valeria habría estado siendo acosada y seguida por Passarella en los días previos al fatídico suceso. El trágico desenlace se produjo cuando Valeria se encontraba con unas amigas en su domicilio y Passarella la esperó afuera, sacando un arma de fuego del baúl de su vehículo para cometer el crimen.
Esa noche, el fiscal a cargo de la investigación José Arias describió el terrible suceso: “Hubo una víctima mujer, atacada por un hombre evidentemente obsesivo o que pretendía conformar una relación y ante el rechazo encontró esta ‘solución’ de quitarle la vida. Fue un ‘está conmigo o no está con nadie’”.
Enseguida el fiscal fue más allá, buscando las raíces de tales comportamientos: “Se trata de cosificar a la mujer y no dejarla hacer su vida. Simplemente, o estás conmigo o no estás con nadie. Y a los pocos minutos este hombre también aparece muerto y al parecer se quitó la vida”.
“Hay que abrir el auto, hay que hacer todo un análisis de constatación de evidencias, se recolectan todos los rastros para posteriores pruebas científicas, como el dermotest, distancia de disparo, secuestro del arma de fuego que se puede ver a simple vista”, comentó en su momento el fiscal de la causa.
Tras el femicidio seguido de suicidio no había muchas precisiones sobre si las dos personas fallecidas tenían alguna relación o en qué circunstancias había ocurrido el hecho.
El fiscal de Género de Concordia, Mauro Jaume, consultado también en esos momentos sobre sobre las versiones que daban cuenta de que el femicida solo compartía el lugar de trabajo con la víctima y que pretendía una relación para con ella, éste explicó: «Es un dato cierto que eran compañeros de trabajo. En principio, hasta lo que hemos podido conocer, ellos no tenían una relación de pareja o sentimental previa, sino que, lo que nos han contado, es que había una cierta obsesión del muchacho con la chica. Ellos no tenían una relación de pareja o sentimental previa», confirmó.
El arma utilizada en ambos hechos fue una pistola calibre 9 mm. Passarella, luego de cometer el crimen, decidió quitarse la vida estacionando su auto frente al Club Hípico, a pocos metros del lugar donde yacía el cuerpo de Valeria.
Fuente: Diario Despertar Entrerriano







