9 de febrero de 2023

Relaciones intergeneracionales: importancia y beneficios

La convivencia entre personas de diferentes generaciones afianza los nexos de solidaridad, cooperación y acercamiento. Así nacen las relaciones intergeneracionales, un modo de unir sociedades.

Compartir con personas de diferentes edades en una misma etapa de la vida es la esencia de las relaciones intergeneracionales. La convivencia entre adultos y jóvenes, pertenezcan o no a la misma familia, tiene como propósito la ampliación del entorno social para ambos grupos, el intercambio de conocimientos y el estímulo de la actividad física en las personas mayores.

Hay diferentes maneras para propiciar el acercamiento y obtener sus beneficios. Los programas que fomentan la reunión de varios grupos etarios o el enlace parental son algunos métodos. Conozcamos más sobre estos encuentros.

¿Qué son las relaciones intergeneracionales?
El trato con las personas de mayor o de menor edad es lo que se conoce como relaciones intergeneracionales. Esta clase de coexistencia demanda que los participantes pertenezcan a distintos años de nacimiento.

Las características socioeconómicas y culturales del grupo pueden variar, pero lo indispensable es que haya contacto en el núcleo y se produzca un trueque de saberes útiles en la vida cotidiana. Debido a la brecha etaria, una misma situación es apreciada desde diferentes perspectivas. Asimismo, se ayuda a internalizar valores y a practicar la solidaridad.

Importancia de las relaciones intergeneracionales
De acuerdo con la Red Latinoamericana de Gerontología, involucrarse en proyectos intergeneracionales brinda a las personas mayores crecimiento personal y amplía sus habilidades. Añaden que el proceso representa la participación activa en la sociedad y la transmisión de recursos a nuevas generaciones.

La relevancia intergeneracional queda manifiesta al permitir varios fines colectivos:
Practicar la fraternidad: en ocasiones, el envejecimiento tiende a desganar el ánimo. Pero si los adultos mayores disfrutan de la camaradería con personas de su entorno, las funciones cognitivas, las emociones y la salud en general son favorecidas.

Plantear objetivos: mediante las relaciones entre generaciones es factible la fijación de metas que impulsen a los participantes a trabajar en conjunto. Estos propósitos giran en torno a minimizar la discriminación de la vejez e impulsar el compañerismo.

Romper estereotipos: la edad suele encasillar a las personas con ciertas etiquetas. Por ejemplo, se cree que los adultos mayores no son tan ágiles en lo físico o que difícilmente aprenden sobre tecnología. La enseñanza y la paciencia de los más jóvenes juega un papel clave en la eliminación de estereotipos.

 

¿Cuáles son los aportes de las relaciones intergeneracionales?
El carácter protector es una de las ventajas nacidas de las relaciones intergeneracionales. Así como los adultos demandan compañía, los jóvenes también ameritan ser cuidados, nutrirse de otras épocas e imitar modelos positivos.

Relacionarse de manera sana con varias generaciones conlleva a múltiples beneficios. Los vemos a continuación.

Aumentan la vitalidad
La vejez plena está llena de la energía, indispensable para desenvolverse sin impedimentos. Una forma de inyectarle vitalidad a la cotidianidad de los adultos mayores es integrándolos con generaciones menos longevas.
La revista Iberóforum señala que la manera de vivir el envejecimiento modifica el bienestar en esta etapa. Los resultados de una pesquisa difundida por la editorial apuntan que la trascendencia de las interacciones sociales de las personas mayores se corresponde con la salud, la percepción de felicidad y la satisfacción. El artículo resalta la importancia de la vida en sociedad para disfrutar la vejez.

Enaltecen la autoestima
Una publicación de la Revista Pensamiento Actual cataloga la soledad y la inactividad como enemigos de la vejez, aludiendo a un estado de profunda tristeza que causa daños en la autoestima, aumenta la ansiedad y perjudica la condición física.

La investigación acota que participar en programas dirigidos para los adultos mayores beneficia la salud y los conserva activos. Es así como socializar con otras generaciones mejora el ánimo.

Consolidan redes de apoyo
Las amistades con personas de generaciones distantes diversifican las redes de apoyo, para que no terminen ceñidos a un círculo perteneciente a su misma época. Al conseguir respaldo y suplir necesidades en tales redes, el beneficio es para todo los grupos.

Precisamente sobre las necesidades, una presentación del Instituto Universitario de Investigación en Envejecimiento indica que, a pesar del distanciamiento generacional, existen requerimientos compatibles. En el caso de los adultos:
-Enseñar.
-Criar y educar.
-Dejar un legado.
-Promover valores.
-Transmitir costumbres.
-En el caso de los jóvenes:
-Ser enseñados.
-Ser criados y educados.
-Contar con modelos positivos.
-Aprender de sucesos pasados.
-Poseer una identidad cultural.
-Promueven el aprendizaje

Así como la juventud conoce hechos del pasado contados por los abuelos, estos últimos aprovechan las relaciones con otras generaciones para comprender el manejo de nuevas tecnologías, de música y de cualquier tema que despierte su interés. Ambas generaciones demuestran sus capacidades.

Crean enlaces emocionales
Escuchar a las personas mayores es pertinente para empaparse de lo que les preocupa. Sabiendo qué les afecta, es más simple ofrecerles ayuda y demostrarles que no están solos. Este proceso es clave, porque crea enlaces emocionales y fomenta la empatía.

Cambian percepciones
En ocasiones, la juventud considera que los adultos mayores son malhumorados. Por su parte, es posible que algunos mayores tilden de perezosos a los jóvenes.

Consolidar las relaciones intergeneracionales transforma las percepciones. El contacto constante y el intercambio de vivencias modifican la apreciación que tienen del otro.

¿Cómo promover las relaciones intergeneracionales?
Se impulsan las relaciones sociales entre generaciones cuando se comparte con familiares, con los vecinos y con amistades. Aplica para los niños, los adolescentes, los adultos jóvenes y la tercera edad.

Otra manera de promover los encuentros es diseñando espacios que propongan la convivencia; los proyectos de responsabilidad social contribuyen con esta vía de acercamiento. Toma la iniciativa, comienza con un saludo, plantea dinámicas y aprovecha la riqueza de conocimientos que ofrece la reunión de generaciones.

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