“La juventud debe convertirse en embajadora de la seguridad vial”: Jornada educativa en CTM con foco en la prevención de adolescentes
Una jornada en Concordia apuntó a jóvenes escolares como multiplicadores de conciencia vial. “Ya no alcanza con intervenir después del accidente”, advirtió la jueza Ramponi. Roncaglia alertó: “En cinco meses, 62 muertos en rutas entrerrianas”.
La sede argentina de CTM fue escenario de una propuesta educativa que busca marcar un antes y un después en la conciencia vial de los jóvenes, el cual Despertar Entrerriano estuvo presente.
Alejandro Daneri, presidente de la Delegación Argentina de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, abrió el encuentro destacando la participación activa de estudiantes de escuelas locales: “Estamos encantados de recibir a las nuevas generaciones en esta casa, que es de todos los argentinos. Esta idea nació de una charla con la jueza Ramponi, y estamos convencidos de que el trabajo conjunto da resultados reales”.

Prevenir antes que lamentar
La iniciativa, impulsada por la jueza federal Analía Ramponi, puso el eje en un cambio de paradigma: educar antes de que intervenga la Justicia. “Tradicionalmente, el Poder Judicial actúa después de un accidente: se investigan responsabilidades, se dictan penas. Pero es hora de actuar antes. La clave está en la prevención, en el conocimiento, en la concientización”, remarcó Ramponi. “Los jóvenes replican lo que aprenden. Llevan esos saberes a sus casas, a sus barrios. Si queremos transformar la realidad, empecemos por ellos”, sostuvo con firmeza.
“Se conduce muy mal en Entre Ríos”
El ministro de Seguridad y Justicia de la provincia, Néstor Roncaglia, no esquivó la realidad: “Sí, se conduce mal. Muy mal. Y eso se paga con vidas. En lo que va del año, ya tenemos 62 muertos por accidentes de tránsito en Entre Ríos. Muchos de ellos jóvenes. Hay que decirlo con todas las letras”, expresó.

Roncaglia compartió su preocupación por el estado de las rutas y las condiciones climáticas adversas, pero insistió en que la conducta es lo que más pesa: “No alcanza con poner el cinturón o bajar la velocidad. Hay que entender que manejar es una responsabilidad enorme. Un auto puede ser un arma. Y eso no lo estamos enseñando como deberíamos”.
Además, destacó la importancia de estos encuentros como espacios donde se siembra una nueva conciencia: “La juventud debe convertirse en embajadora de la seguridad vial. Porque cuando cambia el comportamiento, cambian las estadísticas. Y empezamos a salvar vidas”.
Talleres, datos crudos y un objetivo común
Durante la jornada, se realizaron talleres interactivos brindados por el equipo de Seguridad Vial del Ministerio. Los chicos participaron con entusiasmo, haciendo preguntas, compartiendo experiencias y reconociendo situaciones cotidianas que podrían ponerlos en riesgo. “Ya están por sacar su registro. No pueden ver al auto como un juego. Hay que hablar de accidentes, de muertes, de heridos. Es duro, pero necesario”, remarcó Roncaglia.
Con 440 heridos registrados en cinco meses y decenas de familias atravesadas por el dolor, la jornada de CTM se posiciona como un modelo a replicar en toda la provincia.
El mensaje fue claro y unánime: conducir no es una tarea automática, es un acto de responsabilidad social. Y si el cambio empieza en las escuelas, tal vez también empiece a cambiar la historia en nuestras rutas.
Fuente: Despertar Entrerriano






